Amigas

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
14883 visitas

Marcar como relato favorito

Aquella lengua tan traviesa y esos grandes ojos negros que me miraban fijamente, estaban llevándome a la locura.

La lluvia golpeaba la ventana. Yo me desperté al sentir algo en mi rodilla. Era ella. Mientras con una mano remoloneaba a la altura de mi ombligo, subía a besos por mi muslo. A medida que sus carnosos y preciosos labios subían, su mano bajaba. Rozó mi clítoris con su dedo corazón.

- De buena mañana y tan mojada. Que rico.

Paseó su dedo maliciosamente entre mis labios, era una caricia tan dulce y delicada que podría no haberla sentido. Pero allí estaba. Sus besos ya habían llegado a mi ingle y me tuve que aferrar a las sábanas para no agarrarle del pelo y obligarla a lamerme. Sacó su lengua, solo la punta y realizó el mismo dibujo que antes había hecho su dedo corazón.

- ¡Qué bien sabes!

Mordió suavemente mi clítoris curvando mi espalda de placer. Su dedo corazón pasó a estar dentro de mi, al tiempo que me lamía. Enredé mis dedos en su pelo, apretandola contra mí. Con la otra mano pellizcaba mis pezones como queriendo comprobar que aquello no era un sueño y que mi mejor amiga no iba a conseguir que me corriera. Siguió lamiéndome sin piedad. Penetrándome ahora con tres dedos con un ritmo fuerte.

- Córrete para mi. Déjate llevar.

Su invitación, su majestuosa lengua y sus delicados dedos consiguieron que me corriera poco tiempo después, entre espasmos, agarrada a las sábanas, como nunca antes me había corrido.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed