Era ella.

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Conocí a una mujer no muy vieja

en el cuerpo de una joven

en un montículo rodeado por un río

y por praderas con púas de varias especies

de flores hermosas y venenosas

 

Era ella… Era el ideal diferente de extraño razonar

naciendo del fervor de impávidos hombres

Se recordó que todos eran fríos, pero a niveles diferentes

y representadas en una sola hizo aparecer varias mujeres después

Las amé por un año a cada una…

Las amé por siete largos años:

Fue amor a hologramas

a sonrisas diamante en vitrinas de virtual empatía.

 

Adicta de fácil acceso

una con quien puedo tener tantos recuerdos

que se hace casi imposible olvidar

Ahora soy indiferente ante estímulos complacientes de concupiscencias

Soy con toda la mente omnipotente

confluyendo e influyendo en mi reír interior…

 

Lujuria, eres como una plaga

desde el principio carcomiendo los andamios primordiales

con que intentaremos construir el ameno castillo

la fortaleza dorada fuera de estos mundos

Eres como una cadena que se amarra poco a poco

aprisionando dormidas con(s)ciencias

nublando el cielo

y el atareado tráfico nocturno después de un tedioso día de trabajo

 

Eres un vino dulce, pero de mala marca. Bebida hechiza

Un tabaco de espeso humo, pero de mala hoja. Mala hierba

Quienes te abren las piernas

ignoran ocultas marañas rosadas y verde sin gracia

ignoran el tesoro invisible

mientras en tu perla uva oscura escondes apetitos voraces,

y los apestas… y los contagias

 

Yo todas las noches solía acostarme contigo

hacíamos el amor romántico

prendíamos velas rojas y servíamos champán

Era una reminiscencia constante…

de mi partida, como una sonrisa color ámbar

 

Su cabello encendía, recuerdo

Nuestros ojos se perdían en su universo al encontrarse esferas semejantes

Recuerdo que podíamos estar así toda la noche

Después te la llevaste

y no volví a verte en sus ojos de café ni en su cabello de fuego.

 

Después apareciste disfrazada de religión

Dijiste que disfrutabas danzar y sacudir el cuerpo

Dijiste que nunca pudiste hacer amistad con moral y vergüenza.

Dijiste que podíamos hacer el amor romántico una vez más

Pero no lo fue (amor), y nunca lo fue

solo que esta vez no vestiste disfraz

 

Desnuda lujuria hablabas mientras lo hacíamos

me diste un par de nalgas y montañas

Me otorgaste la chispa adecuada

me  regocijé en ellas, mas no me quedé                        

Ya no pudiste darme más

Ya no sabías más

Y carecíamos juntos


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