Todo queda en familia

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
22937 visitas

Recomendación:
Lesbianvideos.co - Videos a diario de relaciones íntimas entre mujeres

Era el verano del año 1996, yo estudiaba economía en una buena universidad, tengo un hermano mayor que ya estaba terminando sus estudios de arquitectura y mi hermana estaba en el segundo año de educación diferencial, mi madre veterinaria tenía su clínica a cinco cuadras de la casa y mi padre era un oficial de la fuerza aérea, así que se pueden imaginar de lo conservador y disciplinado, que era mi familia.
Fernanda era una compañera de universidad de mi hermana, era muy atractiva, morena de ojos verdes y pelo castaño que, a saber, tenía el cuerpo de la Salma Hayek en la época de la película desperado, si era un bombonazo.

Llegue a tener una relación con Fernanda que no duró ni un año (era muy inestable emocionalmente) y después de unos meses volvió a la casa y sólo quedamos como amigos nada más.

A mi madre le gustaba su visita, era muy simpática, pero lo que sucedería cambiaría todo en la familia

Gracias a las fiestas que hacíamos, fue que Fernanda conoció a Javier el vecino del frente, era un chico delgado de bajo perfil e introvertido y algo tímido, pero fue en octubre, en el cumpleaños de ni madre que empezaron un romance... ¡Es un idiota! Asi le decía mi padre, así que la noticia del romance no le cayó bien... ¡no se la merece! Gritaba ¡este no tiene ni huevos para estar con mansa mujer!

A pesar del romance, en diciembre Fernanda empezó de nuevo a visitar la casa, ya a esa altura mi hermano empezó a realizar la práctica profesional fuera de la ciudad, así que solo venía a casa dos fines de semana al mes, yo tenía novia la Johanna y por el bien de la relación me alejé de Fernanda, pero lo que iba a suceder era algo que nadie esperaba.

La fiesta de año nuevo se vivió en familia, pero pasado las 00:30 del año 1996 llegó Fernanda a pasarlo con nosotros, la pasamos muy bien, ya a las 02:00 hrs baje al baño y mientras votaba las cervezas escuche a mi padre hablando con Fernanda, ella, le decía que no estaba feliz con Javier y obvio que mi padre la convencía de dejarlo, en eso, llegaron los hermanos de Fernanda a buscarla y todo quedo ahí, ya en la cama escuché a mis padres hablando sobre ella
-Te dije, te dije que ese flaco no era para ella, era muy poco gato para tanta carne -
-¿Y que te preocupas? - respondía mi madre
-Ella debería estar con algunos de nuestros chicos-
-Pero si estuvo con Pablo (yo) y no resulto esa relación, además ahora esta con esa morena- (a mi madre nunca le gusto la Johanna) .
-La Johanna, esta bien rica, esa chica también me gusta, pero, el Oscar (mi hermano mayor) el podría estar con Fernanda, pero ese idiota hace años que no tiene pareja, parece marica.

-¡ no le digas así es tu hijo! -
-bah, como sea, pero Fernanda merece un hombre de verdad -

Ya en enero pasé mucho tiempo con Johanna, pero siempre que pasaba las tardes en casa veía a Fernanda disfrutando de la piscina junto a mi padre y ni hermana, inclusive un sábado estuve en la piscina con mi padre, Johanna y Fernanda, mi padre andaba cariñoso y se puso con una botella de Jhonny walker, inclusive, el viejo estaba feliz ¡así se disfruta la piscina! Decía.

Ya en febrero las cosas cambiaron, Johanna se fue de vacaciones con su familia y quedaba más tiempo en casa y veía a Fernanda pasar el fin de semana en la piscina con mi padre y fue uno de esos sábados que todo sucedió.
Fernanda estaba con un diminuto bikini blanco acostada boca abajo tomando sol (la verdad estaba muy rica) estaba muy callada y de vez en cuando miraba a mi padre quien estaba sentado dentro de la piscina y la miraba fijamente, de repente Fernanda me llama y me dice.
-puedes ir a comprar cigarros, el negocio del pelado esta cerrado, tendrías que ir al supermercado, si no te molesta -
No me molesta le conteste y fui a comprar ( cualquiera cosa para salir de esa escena incómoda) así decidí ir caminando al supermercado aunque me demorara 15 minutos en llegar allá, pero los 32°c convertía esto en una expedición al desierto, hasta que a mitad de camino había un cartel de un kiosco que vendía cigarros así que compre y me devolví. Al entrar no encontré a mi padre ni a Fernanda y recorrí toda la casa, ya que estaba en silencio pude escuchar unos murmullos que venían del taller que teníamos en un cuartucho atrás del estacionamiento, pero al acercarme con cuidado, los gemidos se detuvieron y al abrir lentamente, vi a Fernanda completamente desnuda tomándose el cabello en una cola de caballo y de arrodilló en un sillón viejo que teníamos, agachándose quedando en posición 90°, estirando sus nalgas hacia adelante, en eso veo a mi padre acercándose a ella con su pene erecto, hasta meterlo en su vagina con gran fuerza, Fernanda cerro los ojos y abrió la boca como lanzando un grito pero en silencio, mi padre empezó a moverse dentro de ella mientras ella movía sus caderas al ritmo de mi padre - eso amor muévete ahhhh eres buena, la mejor - le decía mi padre, decidí alejarme y solo pensaba en que necesitaba de mi Johanna.

Ya cerca de las 21:00 hrs mi padre estaba en la terraza mirando profundamente la piscina me acerque a el y le puse un vaso con whisky y me senté al frente de él
-así que la Fernanda te hiso la hamburguesa especial con jamón - le dije
-pero que... Que! -
-tranquilo los vi cuando fui a comprar- le dije prendiendo uno de sus cigarros
-pero tu madre no debe saberlo! -
-eso depende de ti, yo se que fue mi madre que te pidió que Johanna no viniera a casa, así que quiero que me apoyes a mí y a Johanna en eso y también saldré cuando vuelva de vacaciones con ella así w y necesito el auto y dinero -
-me estas chantajeando? -
-no, es que yo voy a lo mío y tu vas a lo tuyo- le dije
Mi padre me abrazo y me dijo - vos si que eres mi hijo weon! Y prometió hacer todo lo que le pedí.

Así fue como con Johanna vivimos una hermosa relación sin prohibiciones y mi padre tubo un pequeño romance con Fernanda. 
Aunque yo sabía que mi madre también le fue infiel cuando yo tenía 8 años y me hacía el dormido mientras ella se acostaba con un colega y así fue que logré que mi padre me cambiase de karate a kung fu.

Total, todo queda en familia.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.