LA BUENA, EL MALO Y EL FEO

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Era diciembre el año 1994 había terminado el segundo año de economía con éxito, a pesar que la temperatura ambiental de 32 grados, dentro del microbús y con la gran cantidad de personas era de 37 grados, al llegar al terminal de buses todos los bajamos y la mayoría subimos las escaleras automáticas que daban al centro comercial, estaba tan enfocado en mis asuntos que al levantar la vista me di cuenta que delante mio había un trasero hermoso en forma de una redonda manzana, detrás de ese trasero había una linda silueta que llegaban a una cabellera negra larga, todo forrado en un traje de oficina color piedra, la mujer estaba bien buena, recontra buena, al llegar al fin de la escalera ella se fue por la derecha, yo la seguí con la mirada, hasta que ella, se metió al baño de mujeres.

A pesar de que la temperatura ambiental era de 32 grados, en el bus de 37 grados, y con ese trasero subió a 39 grados, como era miércoles y empecé mis vacaciones, me dio una terrible sed, así que fui al bar de siempre el Aces del aire, al sentarme en la barra, Fredy el barman que ya me conocía me dijo.
- hola Rubio ¿vas a tomar lo de siempre? -
- si, lo de siempre - le dije
- mira, me acaba de llegar una cerveza Belga -
- ¿verga?
- no, Belga, ahueonao - me dijo Fredy, destapándola me la pasó y me dijo
- ya que eres cliente frecuente, la casa invita -
Tome la botella y la bebí.
- wau, esta muy buena - le dije Fredy.
Me quedé un rato conversando con Fredy, hasta que el lugar se empezó a llenar y Fredy se fue a trabajar.

Mientras tomaba la cerveza mire hacia afuera del bar y esa preciosura de mujer estaba parada al frente del local, de repente se dio vuelta y me miró y se sonrió y en el acto se me acerco y se sentó al lado mío.

- hola, me dijiste que nos juntáramos al lado de la escalera, yo soy golondrina, tu eres Clint Eastwood, jajaja me gusta ese apodo, soy fanática de sus películas

De su cartera saco un papel, era como un currículum, estaba mi foto y unos datos que no eran mios. Conversamos por horas y todo bien, ya cerca de las 21:30, decidimos salir del bar, su nombre era Cristina y trabajaba como publicista en una agencia.

En el papel había una dirección y un nombre " Dolce Amore " era una agencia donde hombres y mujeres mandaban sus datos para encontrar pareja, así que al otro día fui al lugar, ya adentro le pedí mi ficha y pedí que se eliminara mi suscripción, tome la antigua dirección " San cipriano 3087 " y fui en búsqueda del farsante.

La dirección correspondía a una corredora de propiedades, al entrar le pregunte a la recepcionista.
- si que desea -
- busco a Sergio Morales -
- esta con un cliente ¿para que lo necesita? -
- es que quiero ver una propiedad -
- a esta bien, si quiere lo llevo a su oficina -
- ok, muchas gracias -
Me fui detrás de la recepcionista y no estaba nada mal, usaba un traje color ciruela y tenía un gran trasero, parecía una copa de vino tinto y me dio ganas de hacer el amor y beber vino al mismo tiempo, llegamos a un cubículo y me senté en una silla, pasado veinte minutos, apareció el tipo, era feo, horrible, flaco de pelo funky cejas gruesas y juntas, de dientes grandes y desordenados, horrible, al verme se puso nervioso y le dije.
- ¿porque usas mi foto?
- porque ando detrás de una chica y sé que esta inscrita en Dolce Amore y use tu foto para que se fijara en mi, pero fue sin malicia -
- oye hueon tengo pareja y puedo perderla, así que elimine tu cuenta, además no sacaras nada, si quieres conquistarla yo te daré unos buenos consejos, pero no uses más mis fotos.

Me invito a Almorzar y le di mis mejores consejos, obvio que la chica que le gustaba era Cristina, Así que lo dejé sin decirle que estaba saliendo con ella.

Los días siguientes con Cristina nos pasamos muy bien, hasta que llego el día esperado, el sábado, pasamos la tarde en la casa de los padres de Cristina, después de un almuerzo con mariscos pasamos en la piscina y ella estaba con un infartante bikini celeste, yo la miraba vuelto loco, hasta que dice la palabra que esperaba.
-¿quieres ponerme bloqueador?
puse mis dedos en los hielos del vaso que bebía y le pase la mano por su espalda suave y tímidamente, ella lanzo un quejido entrecortado, subí mis manos hasta desabrochar la parte superior del bikini y le toque el costado de sus pechos con los hielos y ella sonrió mientras su respiración aumentaba. Comencé a aplicar bloqueador, hasta llegar a sus glúteos y empecé a darles bofetadas ¡auuu! Gritó, le pase las manos en sus piernas.

Empezó hacerme sexo oral, paseando su lengua desenfrenadamente cuando el pene estaba en su boca. Ya desnudos, adentro de la piscina, empecé a besarle su cuello mientras con mi pene buscaba su clítoris hasta que la penetré ¡aash! Grito y su cuerpo se tenso y empezamos el húmedo ritual hasta terminar.

Habían pasado dos semanas increíble, sexo desenfrenado y constante, hasta que me invito al cumpleaños del hijo de uno de sus clientes, que resultó ser el jefe de Sergio (el feo), era una fiesta temática, del salvaje oeste, así que todos debíamos ir disfrazado de vaqueros o indios, yo y ella fuimos de vaqueros, la fiesta, fue aburrida, hasta que cuando estaba en el bañó me encontré a Sergio. 

-¡así que estas con Cristina! -
- mira amigo, usted fue el hueon que jugo mal - le dije y me fui

El. Me empujo y me lanzo un puñete y lo esquive y le mande un puñete que le dio en el mentón, el tomo un palo pero me lancé encima de el, hasta romper un panel y dimos a el comedor donde todos estaban, caímos en a tierra y le empecé a golpear, hasta que se metieron los compañeros de trabajo de Sergio a golpearme, recibí un golpe de un guaton,  pero le respondí con un gancho al hígado en eso un pelado me tiro un golpe con un palo y yo lo esquive y le pego a un tal Marcelo de contabilidad, así que los de contabilidad se fueron en contra de los corredores de propiedad y se armo una dantesca pelea de cantina, los niños eran los únicos felices.

Ya saliendo del cuartel policial, Cristina me esperaba con mi Harley Davidson, que ella sabía manejar.

Sergio me grito
- ¡ oye rubio, sabes de quién eres hijo, eres un hijo de putaaaaa! - yo y Cristina nos fuimos

Sergio fue despedido y se fue a trabajar en el almacén de sus padres, Cristina de entero de toda la verdad y me dejó, renuncio y se fue a Concepción y yo bueno de nuevo estoy sentado en el mismo bar.

Estaba disfrutando de esa cerveza Belga hasta que una morena se me acerco
- hola, ¿tú eres lobo suelto de Dolce Amore?

Yo la miré y le dije 
- si soy lobo suelto -. 


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