Dilema

Por
Enviado el , clasificado en Reflexiones
271 visitas

Recomendación:
Deviajeros.es - La página de referencia para planificar tus viajes y vacaciones

En la vida frecuentemente nos topamos con dilemas en donde no sabemos que opción elegir, sin quererlas o buscarlas nos encontramos con que tenemos dos alternativas, debes decidir cuál tomar en un momento determinado, si eso fuera posible, nos gustaría partirnos en dos, para aprovechar ambas pero es imposible. El problema para resolverlo se vuelve más complicado porque las dos alternativas son buenas,  aparte el tiempo apremia, no tenemos toda la vida para decir con cual nos quedamos, lo peor es no decidirnos, pues desaprovecharíamos una buena oportunidad, que difícilmente se nos volverá a presentar, pero con ninguna de las dos quedamos totalmente conformes, ¿qué hacer? Hasta se nos va el sueño tratando de tomar la decisión adecuada.

Cuando tenemos un dilema, una manera de analizarlo para decidir con cual opción quedarnos, es hacer una lista con las ventajas y desventajas que ocurrirían con cada una de las alternativas, entonces al ver todos los aspectos que se verían afectados con nuestra decisión y todos los beneficios que recibirían si la tomamos. Debemos considerar los aspectos económicos, familiares, las amistades, un cambio de residencia, compromisos con nuestro tiempo, salud, de crecimiento profesional, status como persona, éticos, morales, etc.. No descartar ningún aspecto de nuestra vida en la decisión, como vemos, la lista puede hacerse larga, larga, y a veces por estarla haciendo, menos nos animamos a tomar la esperada decisión.

En una ocasión me invitaron a trabajar en una empresa a la que la voy a llamar “Nueva”, del mismo ramo que donde trabajaba, en la empresa que laboraba le llamaré “Antigua”, para no perjudicar la vida de inocentes. Estuve en un dilema, porque una persona que era uno de los dueños de la Nueva me estaba ofreciendo trabajo, me ofrecía mayor sueldo y un carro para uso personal, tendría que salirme de la empresa Antigua en donde trabajaba muy a gusto y me trataban muy bien, ya tendría un beneficio económico y la disponibilidad de tener un vehículo más en casa. Hice mi cuadro de ventajas y desventajas, lo más razonado posible y tomé la decisión de cambiarme a la Nueva.

Fui a la entrevista de la Nueva y me aceptaron, además me prometieron tener un crecimiento profesional mayor. En la Antigua tenía un buen ambiente, pero el sueldo a lo largo del tiempo se había deteriorado, porque no me subían el salario de acuerdo como subía la inflación. Entonces decidí cambiarme de empleo, sin considerar que mi tranquilidad laboral la tenía ganada en la Antigua.

Fue una pesadilla, el sueldo que me habían prometido si me lo dieron y el carro también, pero el trato fue muy diferente, la persona que yo conocía como amigo, el que me había invitado a trabajar, ahora como patrón era muy diferente, era el jefe más neurótico que he conocido en mi vida, me quería hablar a todas horas del día, recibía hasta 20 llamadas en la noche y con gritos, era una experiencia muy desagradable. Un día me quiso gritar en su oficina, y que me sale lo Rodriguez, fue cuando lo paré en seco, diciéndole a mí no me vas a gritar, él me contestaba: es mi empresa y si quiero grito, le dije pues a ver a quien le gritas porque yo ya me voy y renuncié en ese instante. Fueron cinco meses en los que estaba las 24 horas a su servicio, con malos tratos y con la incertidumbre de que me podían despedir, aceptar el trabajo fue la peor decisión que tomé. Todavía el histérico me decía pero si renuncia ¿qué iba a comer mi familia?, le conteste es mi problema, no puedo seguir aquí vamos a acabar mal tu y yo.

Estuve sin trabajar durante dos meses por la mala decisión que tomé, pero no considerar el buen trato y ambiente de cordialidad que tenía en el antiguo trabajo. Cuando fui a la entrevista de trabajo del Nuevo me llamó la atención como le habló muy mal a su papá esta persona pero no lo contemplé, gran error.

Otro dilema, que tomé la decisión por intuición, porque no la analicé, invertir en un negocio de servicio o en un terreno, en el negocio yo nunca iba a estar físicamente por tener mi trabajo bien estable en otro lugar, puse mis ahorros confiado en que sería un buen negocio que podría controlar solo por internet. Compré los equipos de cómputo, mandamos hacer un sistema costosísimo para enlazarnos con el cliente, el mobiliario de oficina, adaptación del local para que todo funcionara sin ningún problema y cumplir con el cliente adecuadamente. La persona que me invito a invertir, en quien confié me decepcionó mucho, sin duda tenía muchos conocimientos técnicos para realizar su trabajo, pero también para hacer cosas malas, no me quedó sospecha, ahorita podríamos estar ganando dinero tranquilamente pero él por querer ganarse algo más por su lado, echó a perder todo, según él muy inteligente quiso falsificar unos papeles para que le pagaran una mayor cantidad, el cliente al descubrirlo, porque hasta tonto fue pensando que no lo hallarían, lo hizo todo muy mal, nos quitaron el contrato, el negocio estaba diseñado solo para las necesidades de ese cliente, ya no sirvió para nada lo invertido, tuve que pagar aparte multas para no tener problemas legales. Ahora me da tristeza tener que seguir batallando económicamente solo porque esta persona a la que yo tenía en un alto concepto, me falló.  Sé que él hubiera no existe, pero si así fuera tendría una estabilidad económica que me permitiría trabajar sin tanta preocupación.

Había un hombre muy rico que tenía 3 novias, no sabía por cual decidir casarse, yo no sé para qué, pero bueno, entonces fue con su padre para pedirle consejo, le dijo ¿qué puedo hacer para facilitar la elección de mi futura esposa?, el padre le dice: mira muy fácil dales a cada una 100,000 pesos y checas en un mes que hicieron con el dinero para que tomes la mejor decisión. Al día siguiente le entrego a cada una de las novias el dinero y les dijo que en un mes las vería de nuevo, sin hacerle ninguna recomendación ni nada. Pasó el mes y platicó con la primera novia, le dijo: ¿tú que hiciste con el dinero? Le contesto ella: yo me lo gaste en cómprame ropa para gustarte más amado mío, está bien. Le pregunto a la segunda: ¿tú que hiciste con el dinero? Le contesto: yo te compré ropa para ti para que estuvieras contento conmigo amado mío, está bien. A la tercera le preguntó lo mismo, y le contesto: yo invertí el dinero y lo dupliqué para tú vieras que era buena manejando el dinero, está bien. El señor se casó, con quien crees que se casó? ... Con la más bustona, claro. Me podrán decir que es un mal ejemplo y machista, no porque sea falso, sino porque en vez de dos opciones, en este caso eran tres… Jajajajajaja


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.