Garosa - Parte I

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Nina bailaba al ritmo de la música, lo estaba disfrutando, sus movimientos eran muy sensuales, estaba extasiada, Juanjo llevaba un rato observándola desde la mesa sin parpadear, Nina le atraía desde hace algún tiempo ya y esa noche lo estaba enloqueciendo con su forma de moverse que junto al corpiño que llevaba puesto la hacían ver realmente sexy; el bar estaba a reventar pero esto no fue impedimento para que Nina notara que Juanjo la observaba y sin pensarlo le hizo un giño invitándolo a que fuera a la pista con ella, él se puso en pie, acomodándose la entrepierna dirigiéndose a la pista, acercó su cuerpo al de ella siguiendo el ritmo de la música perdido en sus movimientos, entonces se acercó un poco más y en un movimiento rápido chupó su oreja a lo que Nina se estremeció y entre risas sensuales lo miró y siguió bailando, él también se sonrió y de pronto empezó a tener una erección que le hizo salir rápido de la pista de baile en busca del baño, echarse un poco de agua en la cara y tranquilizarse, tomó aire y miró su reflejo en el espejo en shock todavía de lo que acaba de suceder, el solo hecho de que Nina lo mirara de esa forma se le ponía dura, ella no había mostrado tal detalle antes y Juanjo la deseaba demasiado, quería sexo con ella desde hace mucho tiempo, su atracción hacia Nina era netamente sexual, solía masturbarse pensando en ella, en sus ricas tetas y su enorme culo, muchas veces se había imaginado como sería su primer encuentro sexual y de solo pensar que tal vez esa noche podría suceder le sudaban las manos, entonces, tomó aire, salió del baño y se dirigió hacia la mesa, la canción ya había terminado así que Nina y  los otros chicos con los que habían salido esa noche estaban en la mesa; Juanjo se sentó en frente de Nina, ella reía a carcajadas con los chicos, hablaban de lo bien que la estaban pasando y del buen ambiente que había en el bar esa noche, el trago se estaba acabando, entonces, Nina se ofreció ir a la barra por mas trago; a medida que Nina se acercaba a la barra se percató de lo guapísimo que estaba el barman, se mordió los labios y le dijo “hola, necesito más trago para la mesa 4” al tiempo que lo miraba seductoramente, él correspondió clavándose en sus sensuales ojos y desvistiéndola con la mirada, la chispa entre ambos fue evidente, Nina sintió una descarga por todo el cuerpo que le hizo mojar la entrepierna, lo miró lujuriosamente y él la condujo al cuarto de depósito detrás de la barra, en donde se hallaron solos, se miraron libidinosamente y se comieron los labios en el beso más sexual e intenso, se manosearon todo el cuerpo por encima de la ropa, él alcanzo a palpar la entrepierna de ella completamente húmeda e introdujo suave pero intensamente su dedo medio en su vagina, ella jadeo y se meneo un poco mientras se miraban de manera penetrante a los ojos, él sacó su dedo y lo chupo, ella le dio una sonrisa pícara y retorcida, lo tomó del cuello y lo volvió a besar intensamente, él fue deslizándose hacía su cuello mientras ella con los ojos cerrados gemía, las manos inquietas del barman les desabrocharon el shorts que fue escurriéndolos de forma salvaje por sus apetitosos muslos y ella con un movimiento ágil los arrojó hacia una esquina deshaciéndose rápidamente de sus bragas, quedando completamente libre, el barman se saboreó, le agarró morbosamente las nalgas, la levantó y la sentó sobre la mesa de despacho, bajó llevando su boca hacía el mojado y rozagante coño de Nina, empezó a lamer, estaba empapada, le introducía la lengua en su chorreado coño, le palpaba su clítoris duro y erecto, Nina gemía y se arqueaba de placer, ponía su mano sobre el cabello de él al tiempo que entre gemidos decía “aahh…aahh.. Qué rico…no pares por favor…aahh”, el barman deslizaba su lengua de arriba abajo por el mojado coño de Nina, le chupaba y halaba el clítoris, lo masturbaba con su lengua al tiempo que ella vibraba, la lamía en el punto exacto en donde ella estallaba, en ese momento, su gemido empezó a hacerse más intenso, desinhibido, se corría de forma deliciosa, su orgasmo era majestuoso, él no se detuvo hasta que ella fue bajando su intensidad y culminó, entonces, él le dio un beso en el muslo, ella agitada lo miro y él poniéndose de pie le dijo “que rica estas”, en ese momento, el ruido de su celular los tomó por sorpresa y le dijo “debemos salir ya,  no puedo estar tanto tiempo por fuera de la barra”, Nina asintió tomando sus prendas  rápidamente, salieron del lugar, el barman le despacho los tragos guiñándole el ojo al tiempo que le pasaba un trozo de servilleta con una nota que ella ágilmente guardo en el bolsillo de sus shorts; volvió con los tragos a la mesa a donde sus amigos esperaban impacientes, Juanjo notó que Nina lucía diferente, tenía una actitud tan sexual, diferente a cuando llegaron al bar, se preguntó si la demora con los tragos tenía que ver con si había cogido con algún tipo en ese momento, este pensamiento lo excito e inmediatamente le dijo “Nina vamos a la pista, la canción que suena me fascina”, se fueron a la pista, ella empezó a moverse de una manera muy erótica y él acercó su cuerpo al de ella, tomándola de las caderas, juntando su pene al culo de ella, ella se pegó aún más a él recostando su cabeza en su  hombro sonriéndole extasiada, él notó que ella estaba excitada, entonces, de forma sutil lamio su cuello y percibió que Nina olía a sexo, cosa que lo encendió, la canción finalizó y entre risas volvieron a la mesa, Juanjo se mojaba las ganas en el trago... Nina parecía no hacerle caso, como si  no notara que él quería sexo con ella, que las ganas de comérsela eran inmensas, la rumba siguió y  Juanjo enloquecía de ganas, el tiempo transcurrió y se hizo el momento de partir, todos los chicos empezaron a salir, entonces, Nina le dijo a Juanjo “ven con migo, acompáñame a mi casa y luego tú sigues a la tuya”, Juanjo no lo podía creer, asintió rápidamente y juntos tomaron un taxi, al instante, Nina se lanzó sobre él besándolo intensamente, él se aferró a ella besándola también, al llegar bajaron apresurados del vehículo, se comían a besos, hicieron una pausa improvisada mientras Nina abría la puerta, entraron sin vacilar mientras se manoseaban, ella estaba empapada y él lo saboreaba...


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