LA LUJURIA PROHIBIDA 1 segunda parte

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Segunda parte 

La velada de ese día sábado corrió con la tranquilidad deseada, Bárbara no miraba a Ricardo, pero tampoco miraba Juan. A su vez Bárbara solamente se veía servir y compartir con todos los que estaban en ese día y obviamente Ricardo en forma cínica abraza a su esposa, pero, Juan miraba a Bárbara y sabía que tarde temprano Ricardo podría quedarse con ella. 

 Pasado un par de días una noche de concierto había terminado y Juan en su taxi llevaba un par de personas a pesar de estar atento al tránsito, también no podía dejar de pensar que Ricardo, se encontraban en su casa y que probablemente estaría tratando de conquistar a Bárbara. al final cuando el reloj daba las 2:07  y cuando llegó a casa se alegró de ver que el auto de Ricardo no estaba así que entró al estacionamiento y se al ver el dormitorio de Bárbara con la luz  prendida y la música sonando se acercó y por la ventana vio a Bárbara completamente desnuda con las piernas abiertas y solamente una sábana cubriéndole su cuerpo,  Así que entró a su dormitorio apagó la música las luces y cerró la puerta y se fue a dormir.

Pero tres horas después cuando se fue a levantar para ir al baño se dio cuenta de algo, qué las energéticas en el piso de la habitación de Bárbara y algunas botellas de alcohol y ahí fue que juntando las piezas se dé cuenta de que Ricardo se había acostado con Bárbara.

A la mañana siguiente Juan tomaba una taza de café en eso se acerca Bárbara y le dice a Juan si podía acompañarla en su dormitorio porque tenía problemas con la instalación eléctrica, al llegar al dormitorio Juan vio que no había nada malo, que les dijo:

- pero acá está todo bien?

- si sé, solo quería traerte para que tengamos sexo-

Juan la miró dijo -sexo así como anoche tuviste sexo con Ricardo?

- de que hablás?

-  Lo que escuchas, Yo sé que te acostaste con Ricardo anoche y no me mientas-

- ¡ De qué hablas ¿Estás loco? ¿Cómo se te ocurre que yo me acostaré con Ricardo? ¡realmente me estás ofendiendo! –

Juan quedó mirando hacia un costado de la cama entonces Bárbara dijo: ¿no me crees? bien, no me crees perfecto y se fue enojada de la habitación.

Pasaron un par de horas y bárbaras decidió irse al centro de la ciudad, Juan le dijo que él podía llevarla, Pero ella se rehusó. pasado unos minutos Andrea tomaba taza cargada de café y le comentó algo gracioso a Juan.

- ¿sabes Juan? anoche Ricardo quiso acostarse con Bárbara pero ella fue más lista, ya que lo sacó de la habitación y se quedó con la botella de alcohol, claro que Ricardo se fue enojado-  Al escuchar esto Juan sintió que hoy una flecha atravesó el corazón se había equivocado y había cometido un grave y terrible error.

Pasados unos días una noticia golpeó fuerte Andrea ya que su padre había sufrido un accidente Así que con Susana fueron a ver a su padre y estaba en el hospital. Pero él se enteró de que el padre vivía en esta ciudad, eso significaba que tenía que viajar por unos cuantos días y dejar a Juan Ricardo y a Bárbara solos.

Ya en la noche cuando estos tres estaban solos y después de un asado qué hicieron, se reían de las experiencias que contaban cada uno, a esa altura Bárbara había perdonado a Juan, pero obviamente no quería estar con él y por lo que se veía tampoco con Ricardo.

Cuando el reloj daba las 00:20 horas, Juan decidió irse a dormir, pero al salir del baño vio como Bárbara se dirigía a su habitación. Eso le alegro porque pensó qué a Ricardo no le resultó, pero la alegría duró poco porque pasado los minutos se vio a Ricardo tocando la puerta de la habitación de Bárbara.

- oye rubia abre soy Ricardo - pero Bárbara no le contestó y él se fue enojado, al ver eso Juan se fue a dormir tranquilo.

Ricardo se fue detrás de una de las cabañas orinar. En eso estaba cuando ve acercarse Bárbara, quien llevaba los pantalones desabrochados mostrando los calzones. En cuestión de minutos tanto Bárbara y Ricardo entraron al dormitorio de Bárbara besándose y acariciándose frenéticamente. Mientras tanto Andrea y Susana dormían plácidamente en una cama. Pasado los minutos, Bárbara estar acostada en la cama sacándose los calzones y Ricardo tratando de hacer maniobras para no caerse mientras trataba de sacarse el calzoncillo, Bárbara se reía de la escena, abrió las piernas y empezó a tocarse su clítoris Ricardo de forma muy nerviosa trataba de ponerse el preservativo y la rubia estaba acostada completamente la cama con una pierna levantada tocándose los pechos. Ricardo empezó a mover su pene erecto entre sus piernas, la noche estaba helada, el calor qué bárbara entregaba al pene de Ricardo provocó que él se excitara de sobremanera, tomó las piernas de Bárbara y la empujó hacia donde estaba él, poniendo las dos piernas en sus hombros la penetró en forma fuerte al grado de que bárbara gritó mucho poniendo su cuerpo en forma rígida, y un grito de placer inundó la habitación.

- ten cuidado que duele-

- te duele ¡ a mi me fascina!

- lo tienes muy grueso Aaaah- 

- a pesar de los gritos de Bárbara,  Ricardo empezó a moverse más rápido porque cada vez que su pene se movía dentro de la vagina de Bárbara sentía como se abría el pequeño clítoris de la rubia.

- aaaah, AAAAH, más despacio –

Ricardo no le hacía caso y empezó aumentar la velocidad al grado de hacer sonar la cama, Bárbara solamente pudo afirmar las sábanas y poner su cuerpo rígido y sus ojos mirando el techo estaba a punto de caer en un éxtasis, hasta acabar en una sonrisa. Ricardo saco el preservativo del pene y le tiró el condón a la cara, que al tomarlo cayó el semen en la cara de Bárbara  - eres un cochino!  Y le tiró el preservativo a Ricardo, los dos se pusieron a reír.

Pasado horas Ricardo, tenía tomados los tobillos de Bárbara con la pierna derecha en la pared y la izquierda sobre el colchón.

- Dale dale, si dale dale, no pares- sonaban sus gemidos al unísono que sonaba como una canción mientras la cama se movía y rechinaba como si te hubiera desarmar, hasta que Ricardo apretó sus cadenas sobre las piernas de Bárbara, que trató de sacárselo de encima. Pero era tarde ya que Ricardo había eyaculado dentro de ella, por suerte estaba con preservativo, pero esa actitud a Bárbara no le gustó.

- ¡ acaso me quieres embarazar!

- oye no te enojes, además tenía un preservativo-

Pero a Bárbara no le causó gracia, al grado de echarlo de su habitación.

Cuando Bárbara cierra la puerta, vio que la cortina del dormitorio de Juan se corrió dando a saber que Juan la espiaba.

En la tarde, cuando se dirigían a buscar a Andrea y Susana, ya que Juan era el único que no había tomado alcohol tuvo que conducir la combi de Ricardo. Mientras conducía en la parte de atrás Bárbara y Ricardo se sacaban la ropa, Bárbara se ponía en cuatro y Ricardo le dice a Juan - ya ahora no mires lo que va a pasar-en eso el toco los glúteos de Bárbara y empieza a introducir el pene en su vagina, el grito de Bárbara fue grande y Ricardo empezó a sacudirla, los pechos de empezaron a moverse en forma descontrolada y Ricardo las agarró, al  finalizar, mientras Juan esperaba a las chicas, Bárbara y Ricardo limpiaban y aseaban  la combi.

Días después Bárbara volvía a casa, en el taxi de Juan se dirigía al aeropuerto vestida con un corpiño negro y una falda negra, al llegar al embarcadero ella tomo su mochila y se despidió de Juan dándole las gracias y se dirigió al terminal y Juan grita ¡Bárbara! Ella se volteó y Juan la abrazó y la besó.

- ¿te veré de nuevo?

Bárbara le tocó la mejilla y dijo:

- ¡hay Juan!

Retomando su camino se marchó.

Fin.


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