Abuelas

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Llegaba el día del niño y me encontraba yo en la juguetería esperando mi turno de pagar. Delante de mí, dos abuelas conversaban sobre sus nietos. Eran dos abuelas disímiles: una era una abuela como toda abuela debe de ser para que los nietos se alegren cuando van a visitarla o viceversa, pero la otra es la abuela que uno imagina que sea la abuela de un dictador o de un militar, que es lo mismo. En fin, la abuela mala, voy a llamarla así, no por su persona sino en su personificación equivocada del "ser abuelo". Decía que sus nietos eran unos malcriados y maleducados porque para las fiestas o sus cumpleaños nunca apreciaban sus regalos. 

   "Y eso que yo les compro ropa de marca, no cualquier porquería. Los mejores pantaloncitos, los mejores zapatos, las camisas más finas, pero no, a ellos nunca le agradan mis regalos (en ese momento me vi de pequeño, yo era así). Y cuando aparecen los otros abuelos con juguetitos chinos hechos de plástico, lucesitas y movimiento viera usted cómo les brillan los ojos. Allá van ellos corriendo a revolcarse en el jardín con esos artefactos que son pan para hoy y hambre para mañana, mientras mis regalos se quedan esperando en vano que alguien les dé el valor que merecen. Y como si no fuera poco tanto agravio, el desfachatado del yerno que me tocó me dijo la última vez que no me hiciera más problema por eso y que si quería ser invitada a las fiestas y a los cumpleaños de mis nietos solo debo llevar de regalo juguetes, aunque sea una porquería. Por eso estoy acá", dijo, al fin, la abuela mala justificando su presencia en la juguetería. 

   Yo estoy seguro que si el año que viene al volver a esta juguetería o puede ser en otra, eso es irrelevante, y me encuentro a esta atípica abuela conversando con otra abuela empezaría un nuevo cuento diciendo: "Estaba yo en la fila de la juguetería y delante de mí se encontraban dos buenas abuelas". Hoy no puedo, y debo separarlas en dos categorías antagónicas: las abuelas buenas y las malas. 

                                                              Fin.


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