Desvelada

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Hacía mucho que esto no me ocurría. ¿Quién era él?  No consigo identificar su rostro. No puedo recordarlo, quiero pensar que eras tú.

Tal vez nuestras conversaciones íntimas por WhatsApp han liberado mi subconsciente y por eso me he despertado en medio de la noche confusa, inquieta, excitada...Tengo imágenes vagas del sueño, pero la humedad entre mis piernas no deja lugar a dudas. Eso ha estimulado mi imaginación, no es difícil, y he soñado despierta contigo, con un nosotros breve, fugaz, imposible pero maravilloso, tumbados en cucharita...desnudos bajo la sábana, protegidos del frío de la noche...piel con piel...

El calor de tu aliento en mi cuello apenas consigue despertarme cuando un beso muy dulce desata un escalofrío en mi nuca.

"Te deseo".

Tu voz grave, varonil, susurrando en mi oído, enciende algo dentro de mí, muy profundo... entre mis muslos...más profundo aún. Agradezco que no puedas ver mi cara que ha enrojecido solo de escucharte. La tenue claridad de la madrugada se cuela en mis ojos que se resisten a despertar. Tus brazos fuertes rodeándome, una mano sobre mi cadera, la otra paseando inquieta por mi espalda aún entumecida que comienza a desperezarse al paso de tus caricias...

uummmm....sííí....

Me gustan tus manos… saben tocar. Sobre todo cuando pasan por mis pechos y se quedan allí hasta que estos se erizan descarados.

Me muero por besarte. 

Mi boca no se atreve a decirlo. Me giro, te ofrezco mis labios y los besas. Un beso sin prisa. Nuestras bocas juguetean traviesas. Atrapo suavemente tu labio inferior, tú me respondes mordiendo mi lengua.  Te colocas sobre mí, liberándonos de la sábana, cubriéndome con tu cuerpo, te separas un poco para mirarme a los ojos, quieres ver mi expresión cuando sienta tu erección sobre mi vientre y eso hace que me ruborice. Tu intensa mirada me pone nerviosa y sonríes al darte cuenta; eso acelera mi respiración. Me siento vulnerable frente a ti...quisiera ser invisible y escondo mi cara en tu cuello, besándolo. Mis manos, inseguras aún, empiezan a recorrer tu piel que también está erizada por la brisa que se cuela entre las cortinas de la ventana. Tus hombros, tu espalda... bajando hasta llegar a tu culo que se contrae empujando levemente sobre mí... Quiero apretar tus glúteos, contra mi cuerpo y sentir tu excitación sobre mi sexo, pero me contengo, aún no me atrevo y solo los acaricio mientras mi boca busca la tuya huyendo de la perversión de tu mirada. Sí, eres un pervertido y solo dios sabe lo que pasa por tu cabeza hacerme, pero ahora no quieres asustarme y me dejas hacer.
Te giro y me siento encima de ti, besándote el pecho...sujetando tus manos que buscan colarse por los rincones de mi cuerpo. Este cambio te ha gustado, tu media sonrisa me lo dice y eso me da valor.

Te lo voy a regalar, cariño. Quiero hacerte disfrutar hasta que ya no puedas más y te derrames dentro de mí.

¡Ay, si pudieras leer mi mente! Te dispones a disfrutar...no dejas de mirarme y acariciar mi pelo. Yo empiezo a bajar por tu cuerpo, deslizándome, besando el tuyo... rozando con mis pechos tu torso... hasta encontrarme con tu pene. Está esperando mi boca pero... aún no. Mis besos se quedan muy cerca, alrededor, sin tocarlo. Lo observo, tenso, erguido, imponente. Yo también le tengo ganas. Miro tu expresión expectante... y me encanta verte así; a mi merced.

Deslizo un dedo por tu pene...apenas lo rozo de arriba abajo y escucho un leve "ummmmm"... lo acaricio entero con las dos manos...abrazándolo, jugando con él, acercando mi boca para que notes su calor. Miro tu cara y siento cómo te aceleras cuando mi lengua roza la punta haciendo círculos... subiendo y bajando... mojándolo entero con mi saliva. Estás totalmente entregado...te encanta ver cómo te miro mientras te lamo entero buscando tu aprobación. Y entonces lo introduzco en mi boca hasta dentro abrazándolo con mis labios ...entrando y saliendo...constante...acelerando el ritmo poco a poco.

¿Estaré siendo torpe? No sé qué  espera de mí.

No, no voy a dejar que mi mente me sabotee, no es momento de pensar, solo quiero sentir y dejarme llevar... y me abandono por completo, con la boca...con las manos...mojando todo tu sexo, tus testículos, que también se han puesto duros... tu culo... que encierra un punto muy erógeno que aún no quiero despertar... ¿o tal vez sí? ...solo un tanteo y...

sííí...jodeeer...

Te escucho gemir de placer mientras noto el calor húmedo entre mis piernas. Mis complejos se disipan...ya nada me importa...solo tu placer. Algo salvaje se ha despertado en nosotros ...

Quiero que me penetres.

¡Ay! ¿Lo habré dicho en voz alta?
Te incorporas y me tumbas boca abajo, tiras firme de mis caderas, ansioso, acercando mi culo a tu pene, que está empalmado...duro...caliente...impaciente esperando este momento. Y lo haces...me penetras solo una vez, con cuidado, hasta adentro disfrutando ese momento en que mi boca lanza un aaaaahhh de placer infinito. Te gusta, lo sé. Eres buen amante.

"Dime que te folle...dímelo, cariño".

Mi vergüenza, consumida por el deseo, pierde la batalla esta vez.

"Fóllame".

Con una mano me sujetas firmemente la cintura mientras me embistes...duro...y con la otra juegas con mi culo, hundiendo poco a poco tus dedos lubricados en él; lo preparas para lo que se avecina, quieres darme placer, y esa anticipación aumenta mis expectativas. Todo mi torrente sanguíneo sube hasta mis mejillas, por suerte lejos de tu mirada que se deleita en otra escena. Empiezo a acariciarme por delante, pero atrapas mis manos en mi espalda. ¡Cómo te gustaría tenerme atada! Tal vez la próxima, piensas. Quiero tocarme, pero no me sueltas, soy tuya...dependo de ti...y eso me excita aún más. Ya no puedo retrasarlo...escucharte gemir desata otro intenso orgasmo al ritmo de tus embestidas.

Diosss... quiero más...

Y tú también, mucho más. Me vas a follar el culo...lo estabas deseando desde el principio. Me penetras despacito, dejándolo dentro, sin prisa. Tu garganta exhala un suspiro entrecortado que desata un latigazo en algún punto de mi interior. El corazón me late en las sienes. Esperas que yo marque el ritmo y mi espalda se arquea empujando contra ti, lento...muy lento... Te encanta mirar cómo me llenas entrando y saliendo de mí... Te inclinas un poco, alcanzas mis pezones y eso me acelera. Me sigo estimulando aprovechando que me has liberado. Todas mis terminaciones nerviosas están en alerta...  Sabes que estoy preparada y me vuelves a follar intensamente. Estoy fuera de mí...escuchándote jadear...Estamos conectados por un apetito primitivo...salvaje...Sientes que te viene y ya no quieres contenerlo más.

"Me va a explotar, quiero correrme dentro de ti".
"Córrete, mi amor".

Y el calor de tu orgasmo mientras te dejas vencer dentro de mí me excita tanto que vuelvo a correrme una vez más.
.........................

Abrázame.


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