Denunciar relato
Miré el ocaso fumando un cigarro en el fondo del valle. Luego encendí el motor y di la vuelta.
Conforme ascendía, los rayos del sol reaparecieron en el oeste y se reflejaron en el espejo retrovisor. Desde la cabecera del valle, el sol apenas rozaba el horizonte.
Fue la primera vez que vi dos ocasos en un día.
Al día siguiente volví al fondo del valle.
Subiendo en reversa, logré ver tres.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales