anecdotas de trabajo

Por gabriel
Enviado el 30/06/2014, clasificado en Varios / otros
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de los trabajos que tuve, siempre me llevo recuerdos. malos o buenos hay varias anecdotas para contar. si bien mi historial de trabajo es corto, porque
cuando terminé la secundaria (debiendo 4 materias... el que lea esto por favor que no haga lo mismo) tuve digamos, un año sabatico. pero en el medio,
surgieron algunos trabajitos o "changas" que duraron muy poco tiempo.
recuerdo que el primer contacto con el trabajo, fue una pasantia en un banco que ya no existe. el curso consistia en ir a una escuela donde entré por el
papá de la compañera de baile de mi hermano. mis viejos estaban re emocionados porque su hio trabajaba por primera vez. claro, todo muy lindo. pero se
olvidaron o no quisieron saber que era un curso de 4 meses. 2 meses de capacitación y 2 de trabajo a prueba. nos pagaban los viaticos, si la memoria no me
falla, creo que eran 40 pesos por dia. el viaje hasta alla era de $1.25 y el almuerzo no pasaba de los $5. con lo que me sobraba compré un equipo de musica
que lo usé por mucho tiempo. el jvc negro. compactera arriba y una casetera.
en los cursos, me sentaba con un flaco que lo unico que le importaba era ganar al solitario, el juego que traia el windows xp. como la mayor parte del curso
nos sentabamos frente a una computadora pentium, la mayoria de las cosas ya las sabia. el profesor lo explicaba una vez y me lo memorizaba. siempre me preguntaba
si habia entendido, y yo le contestaba que si, y le decia el tema de que estaba hablando. tenia buena relacion con todos, fue un curso en que no habia indirectas
o conjeturas. el ultimo dia, una de las profesoras dió como idea que cada uno escriba como vivirá el ultimo dia de su vida. sabiendo que se termina el mundo y todos
lo saben. cada uno expuso lo suyo, muy sentimental posible. y como queria tratar de que todos se rieran, puse algo que dudaba en decirlo. eran 3 actos los que tenian
que decir. tus ultimas tres cosas que vas a hacer. cuando me tocó el turno, dije:
-la primera es matar a todos mis enemigos- todos el salon estalló de la risa, cuando se iban callando a pedido de la profesora que tambien sacó una sonrisa dije- y
asi no hay justicia que me condene. voy a morir culpable e inocente.- dicho esto me dieron un aplauso por la idea.- la segunda es encontrar a las mujeres que conocí y
decirles que fue lo mejor que me pasó en la vida- después pensé que era mentira, porque habré conocido a 3 como mucho.-y que las quise y las amé.-las chicas del curso
suspiraron con un "ahhh". si, claro eso dicen por que eso les gusta... yo no les gusto...- y la tercera es acostarme en el piso, ver el cielo con las camisetas de
argentina y la de boca y cantar una cancion que se me ocurra cantar en ese momento.
uno me pregunta a lo lejos: "y una cena con tu familia!" y le contesto "eso se va a dar, total no creo que tenga hambre!"
a los dias empezamos a trabajar en distintos bancos, a mi me tocó uno en el microcentro. mas lejos imposible, tenia casi 2 horas de viaje. y el priemr dia, llegué tarde.
una de las empleadas que no tenia la obligacion de enseñarme me retó: "no sabés cumplir horarios vos?" me dijo. le expliqué donde vivia y que el transito era imposible.
despues empecé a conocer el mundo bancario. mi compañero llamado leandro no era un tipo muy sociable, pero como habiamos hablado en el curso un par de palabras, nos
llevabamos bastante bien. a los pocos dias y por el resto del curso, nos mandaron al deposito. hay estaban todos los resumenes de todos los clientes. y conocimos a nuestra
nueva amiga... la maquina expendedora de café. a partir de ahi conoci el rico café que no volvi a saborear. pasaban los dias y en vez de enseñarnos nos mandaba a hacer
tareas minimas de cadete. como no sabiamos y no nos dijeron cual era nuestro rol, llevabamos papeles y demas tramites. en el banco de enfrente, que era la casa matriz, habian dos compañeros mas que nos encontrabamos en un bar que soliamos ir a comer. a ellos le pagaban aparte porque los necesitaban para ciertas cosas. y le habrian asegurado un puesto interesante dentro de esa sucursal.
cuando cursamos el ultimo dia, supimos que ese banco no pagaba en regla a sus empleados. dias anteriores venia una delegada repartiendo volantes que decia "banco mayo empleados esclavos" y detallaba los puntos en cuestion. le pregunto a leandro:
-che, que hacemos con esto? este banco quiebra...
-igual nosotros no tenemos nada que ver, terminamos esta pasantia y chau.
-si-le digo- pero si nos prometen un trabajo aca? yo no lo agarro
-no, yo tampoco-me dice- total lo que me llevo de aca es el telefono de la morocha de cuentas corrientes que me la estuve chamuyando, lo otro me importa un pito.
a los dias nos hacen una fiesta de egresados en un salon cercano al colegio y fue la ultima vez que veria a esas personas.

continuará...


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