Mi primer orgasmo

Por Delia de Shintarou
Enviado el 06/07/2014, clasificado en Adultos / eróticos
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No ocurrió hace mucho, apenas estaba estrenando unos diecisiete años frescos cuando supe por mi propia cuenta a qué sabía la gloria.

Aún ahora puedo decir que no he tenido mucho contacto con el acto sexual, por lo que en aquellos momentos tenía una experiencia menor (aunque la diferencia no se note mucho). Pero sabía por algunas noches de soledad que mi clítoris era muy sensible, tanto que, con el simple roce de las yemas de mis dedos, mis piernas temblaban momentáneamente. Es por esto que resulta vergonzoso admitir que mi primer orgasmo fue a solas y por casualidad. Siempre pensé que cuando experimentaba lo que comúnmente se llama squirting estaba teniendo un orgasmo, por lo que no esperaba que lo siguiente ocurriera.

Como cualquier otra noche, tras una ducha tibia me dispuse a vestirme con mi camisón cuando, al ponerme la ropa interior y sin quererlo, rocé mi clítoris: de nuevo temblaron mis piernas. Se acabó, tengo que terminar con esto, pensé muy inocentemente. Pobre de mí. Me metí bajo las sábanas y, como de costumbre, me deshice de mi ropa, ya que me resulta incómodo dormir con ellas. Tapé mi cuerpo completamente, hasta la cabeza, doblé mis piernas y... de nuevo ese temblor. "Quizá sea porque mi cuerpo no está acostumbrado, a lo mejor si abuso de esa sensación parará", me dije a mí misma. Y así hice, comencé a acariciar mi clítoris por muy difícil que me resultara reprimir los gemidos y parar la reacción de mis piernas, quería que eso se fuera y quería resultados ipso facto.

No recuerdo muy bien qué pensaba ni por qué seguí con aquello, pero no dejaba de frotar y por mucho que mis piernas me incomodaran no podía parar, cuando... pobre de mí. Sucedió. Un calor me recorrió el cuerpo desde mis piernas hasta mi estómago, recorriendo mi espalda hasta mis brazos haciendo que me paralizara y ahogara un grito que jamás salió de mi garganta. Paré, respiré y cuando abrí los ojos, mirando al techo y casi automáticamente sonreí mientras me daba cuenta de lo que había sentido era un orgasmo.


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