Mision Athena. Cap 12. El plan de Samuel Smith (2 de 2)

Por juansebas
Enviado el 22/09/2014, clasificado en Ciencia ficción
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-Debemos trasladar un espécimen a LV-201.

Una vez más, los ojos de los asistentes se clavaron en él. Era fácil comprobar que estaban completamente estupefactos.

-¡Pero eso es un disparate¡ -bramó Froome.- ¡No podemos infestar una zona libre de xenomorfos, va en contra de la normativa¡

-En realidad, es una idea brillante. – interrumpió la doctora Lars.- Que además puede ayudarte a descubrir si tu teoría es correcta, Froome.

Ahora era a ella a quién miraban todos. Veronica Lars intentó explicarse.

-Conocer el mecanismo por el que surge una reina es esencial para poder luchar de forma efectiva contra los xenoformos. Si podemos neutralizar la formación de reinas, podremos controlar la expansión de la especie.

Froome, a regañadientes, admitía que lo que decía la doctora era verdad. Ella prosiguió con su argumentación.

-Desafortunadamente, si el origen está relacionado con las condiciones del entorno en el que maduran los huevos, no podemos saberlo porque, sencillamente, somos incapaces de saber cuál es esa combinación de factores que crea una reina.

Todos continuaban en silencio. Ray Froome torció el gesto, el comentario era un ataque velado al fracaso de su grupo en identificar esos condicionantes.

- Sin embargo, –continúo Lars- podemos acelerar el proceso. Si introducimos un espécimen en LV-201 podemos comprobar si la teoría del aislamiento es correcta. Si no lo es, es que tú tienes razón. Además, mientras tanto, vosotros siempre podéis continuar vuestros experimentos y, quizás, encontrar esa fórmula para que los huevos den reinas.

Samuel Smith intervino de nuevo.

-Además, respecto a la normativa, no encontraremos grandes dificultades. De las autoridades me puedo ocupar yo, Froome. Dada la importancia de las reinas en la especie, no me será difícil argumentar y convencerles de que, por motivos de excepcional interés, debemos aprovechar la oportunidad que nos ofrece LV-201.

El responsable de la tercera línea de investigación principal del Athena que desarrollaba las armas de contención de xenomorfos, Gordon Gunther, aún no estaba completamente convencido.

-Supongamos que todos estamos de acuerdo. ¿Cómo llevamos a ese espécimen al asteroide? En el pasado nos ha costado la vida de mucha gente.

-Doctor Smith, adivino porqué ha querido que estuviera presente en esta reunión.

Alana Wright era la que había respondido al comentario de Gordon. Era la capitana de los marines y parecía estar bastante enfadada con todo lo que había oído hasta el momento.

 -Y la respuesta es un no rotundo. –Sentenció.- No estoy dispuesta a sacrificar a mis hombres para usarlos como carne de cañón, meterlos en la colmena, capturar uno de esos huevos y llevarlos a LV-201. Ya lo hemos hecho varias veces para traerle embriones a la doctora Lars siguiendo sus instrucciones y en todas las ocasiones hemos perdido varios soldados. Buenos soldados, Samuel. Si esa es la idea que tiene ahora, búsquese otros pardillos. Los marines coloniales no participaremos.

Por primera vez, Ash McCain, un sintético que también estaba presente en la reunión, aportó su punto de vista:

-Creo que no es preciso sacrificar vidas humanas, Alana. Sabemos que los especímenes de LV-202 ahora se encuentran en una situación de letargo, porque no queda forma de vida en el asteroide. Los bichos acabaron con ella hace tiempo. Cuando robamos los embriones en el pasado, no teníamos tantos sintéticos disponibles como ahora. Creo que mi equipo podría aprovechar la hibernación de los Aliens, entrar en la colmena sin ser detectados y robar un huevo. Además, éstos no se abren con nosotros, puesto que no estamos, desde el punto de vista orgánico, vivos. Eso hará todo el proceso aún más sencillo.

-Mi departamento, además, tiene ahora la tecnología para que, si alguno de los Aliens detecta a los sintéticos, puedan ralentizar su actividad. –Afirmó con decisión Gordon Gunther.-  Tenemos armas basadas en frío que los paralizan durante un tiempo a los bichos. Así evitaremos los desastres del pasado y los mantendremos dormidos mientras sacamos el huevo. La ventana de tiempo que les dará a Ash y sus compañeros será breve, pero creo que puede ser suficiente y es una mejora sustancial a lo que teníamos en otras operaciones.

-Y nosotros nos encargaremos del transporte del huevo hasta LV-201.-Terció Veronica Lars.- Podemos hacerlo de forma segura. Estamos muy acostumbrados a trasladar xenoformos en estado de huevo y larva. Tenemos sarcófagos de nitrógeno líquido especialmente preparados para ello. Es mucho menos complicado que con individuos adultos. Nos piden muestras desde todos los centros tecnológicos espaciales y, hasta ahora, nunca hemos tenido ningún problema.

Samuel Smith estaba conforme.

-Una vez en LV-201, sólo tenemos que abrir en remoto el sarcófago y dejar allí un animal para que sea infestado. Y esperar hasta descubrir qué pasa. Bien, está decidido. Veronica quiero que trabajes con Alana y con Ash en la preparación de todos los detalles y me lo envíes para su revisión. –Ordenó Smith.- Les agradezco a todos su asistencia. Se levanta la sesión.

Todos se levantaron y se apresuraron a retomar sus tareas. Pero Ray Froome estaba muy descontento con el resultado. No podía oponerse, porque todos los demás presentes habían dado su consentimiento. Pero estaba convencido de que algo saldría mal y las consecuencias serían terribles. Pensaba que la ambición de Samuel Smith estaba desbocada y no tenía límites.

Y algún día eso los metería a todos en problemas.

(Agradecemos muchos los comentarios, incluso los más críticos.

Si quieres, puedes encontrar más capitulos de Misión Athena, aquí

http://www.cortorelatos.com/autor/3766/juansebas/)


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