El fin del paraiso

Por Robert.V.Tepesh
Enviado el 28/05/2015, clasificado en Drama
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Aquella tarde,llegue del colegio,con una sonrisa nerviosa a casa,tenia no se porque la estupida esperanza que me seguias esperando un dia mas,sabia que tu tiempo entre nosotros era limitado,no te quedaba mucho tiempo ni querias seguir luchando, sin embargo pense,de nuevo, que si aparecia dandote una sorpresa, volverias a sonreir, volverias a tener las fuerzas suficientes para volver a respirar, pero por lo visto no fue suficiente,no fue absolutamente nada.

Piqué y me abrieron entre llantos, diciendome que te habias ido, que te habias marchado,sin equipaje y sin despedirte, esas palabras retumbaron en mi interior como la cercana tormenta que esta por caer sobre uno, sin embargo engañandome y engañandolos pregunté: -A donde ha ido? ¿Por que?, no hubo respuesta,me cogieron bruscamente de la mano y bajamos a la calle a toda prisa, yo tiraba en contra haciendo la misma pregunta estupida: -Pero donde ha ido?, pero yo solo veia lagrimas brotar sin cese alguno.

Subiamos la calle,a marchas forzadas, llegamos a ese maldito portal en el cual picamos no hubo preguntas,  nos abrieron directamente y llegamos al tercer piso, la puerta estaba abierta y nadie nos recibio, la persona que me venia arrastrando, de repente solto mi mano y cruzo el pasillo para meterse en la habitacion del fondo y cerrar la puerta de un golpe sonoro tras sus pasos,me quede en la puerta dubitativo, pensando en que debia hacer,sabia que habiamos venido a despedirnos mas no quise admitirlo. Mi cerebro era una olla de agua hirviendo en ebullicion y sin ser consciente de mis actos,entré.

La estancia se sumia en la oscuridad,en la mas gelida de las oscuridades que un corazon inocente e ignorante pueda soportar, camine por ese pasillo lleno de personas conocidas y extrañas, todas vestidas de negro, mirandome con la mas profunda de las tristezas,me abrazaban,me besaban, se compadecian de mi, me brindaban palabras de aliento, me acompañaban en un sentimiento del cual yo desconocia su significado.Sabia lo que estaba pasando perfectamente mientras mi alma,mi cerebro y mi corazon jugaban a las mentiras.

Una vez hube acabado de recorrer aquel maldito pasillo atestado de almas sumidas en el luto y en la pena,arribe al comedor,todos hablaban entre susurros y bocas cerradas,al llegar todos se giraron hacia mi, vi a mi abuelo, sentado en posicion fetal con las manos cubriendose la cabeza,mojada su ropa por las lagrimas,los puños cerrados por la rabia y mi tio intentando consolarlo inutilmente, quise acercarme pero me corto el paso mi padre haciendome negativas con la cabeza, sus ojos se clavaron en mi y me dijo: -Todo ha terminado,nos ha dejado,por fin descansa en paz.

Mi raciocinio no daba credito a lo que estaba escuchando, mis ojos se abrieron como los ojos de un gato en la noche cuando lo alumbran los faros de un coche, mi boca y mi cuerpo temblaban como si hubiese estado sumergido en el hielo de la tundra siberiana durante horas,pues sentia el mismo frio,mis puños se cerraron de tal forma y con tanta fuerza que me sangraban las manos, agache la cabeza,no queria ver ni oir nada,no queria creerlo,habian devastado mi ser,me habian despedazado como crueles bestias inhumanas,ahora lo entendia todo,ahora entendia todo ese circo funebre , ahora entendia que hacia tanta gente ahi, cai de las nubes estrellandome en el suelo,en el duro suelo, sin un miserable colchon que amortiguara la fatal caida y ahi me quede,tendido, sin consciencia y con los ojos abiertos mirando a ese cruel cielo el cual ya no era azul intenso si no de un gris sucio y comenzo a llover,primero tenuemente,despues cayo un temporal sin parangon y yo bañado en esa agua infecta.

Al dia siguiente,me vi envuelto en un traje completamente negro frente a ti,dentro de una urna de cristal palida como el marmol,con los ojos cerrados y yo pidiendote que los abrieras una vez mas para al menos decirte adios,pero seguiste impermutable,sin siquiera mover un musculo, la gente murmullaba,hablaba,posaban sus manos sobre mis hombros,pero yo segui ahi de pie inerte observando como realmente te ibas,no era una maldita ensoñacion,no.El maldito reloj hacia su trabajo,hora a hora,minuto a minuto,segundo a segundo,hasta que llego el momento en el que se abrio ese horno gigantesco y las llamas esperaban dispuestas con los brazos abiertos para darte todo su calor,no hubo marcha atras,tan solo te llevaste un calido beso en tugelida frente,ese beso eterno que quedo sellado en tu tez mortecina y yo,yo me lleve todo tu dolor y tu sufrimiento,me lo lleve conmigo hasta el dia de hoy,que no es si no un dia mas sin ti.


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