Las calas de Ibiza

Por mask_84
Enviado el 21/07/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Estábamos en una de tantas calas que existen en Ibiza que son de difícil acceso, pero todo su recompensa en la vida: gozamos de una intimidad y tranquilidad envidiable en un sitio tan bonito.

 

Estábamos jugueteando tranquilamente, ella me salpica, yo la cogía y la tiraba... hasta que me acerqué y la cogí entre mis brazos y la besé, nos quedamos mirándonos fijamente con nuestras bocas a menos de un centímetro, nos volvimos a besar, esta vez nuestras lenguas se cruzaron, suavemente, cogí su cuerpo resbaladizo y la coloqué encima de mi miembro, ella comenzó a jadear, a pesar de que apenas habíamos comenzado, dejó de besarme, para agarrarse de mi cuello y ser ella la que mandara, no paraba de rozar sus partes con las mías. Tenía mis manos en su culo, rondando su parte central, cercando su ano, parte prohibida para ella, pero poco a poco me iba acercando sin llegar a tocarlo expresamente, pero ella no decía nada, estaba inmersa en su roce con mi polla.

Seguíamos dentro del mar, no se veía a nadie en muchos kilómetros, le descubrí sus pechos sin quitarle el bikini y comencé a chupárselos, sus pezones salados me encantan, lo succionaba suavemente, sus pezones, duros como piedras, ella cogió sus tetas y al ofrecerme la otra me dijo: sino se pondrá celosa. Seguí poco más con el otro pezón para después apartar la parte de abajo del bikini, introduje mi polla en su coño, no tardamos mucho en introducirlo entero, cuando lo hice la saque entera y la volví a meter lentamente, estaba tan cachonda que me pidió que fuera más rápido, la tenía bien agarrada, mis manos en su culo, en un momento de calentón puse uno de mis dedos sobre su ano, sólo lo toqué ligeramente, no es algo que a ella le guste, me dijo que se moría de vergüenza pero no me dijo que parase, se lo introduje un poco, ya la tenía poseia por el coño y el ano, le di aun más fuerte y rápido, no paraba de gemir...

Le pedí que nos corriéramos juntos, y vaya que si lo hicimos, noté como sus paredes vaginales apretaban mi polla, notaba mi corrida caliente en su coño y justo al sacar mi polla me dijo: sí sácala, pero no te creas que va a estar fuera de mi coño más de 5 minutos...


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