Consulta médica

Por sitontop
Enviado el 01/02/2016, clasificado en Adultos / eróticos
16606 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Esa mañana y desde la noche anterior estaba ansioso, el médico me había indicado una ecografía testicular, tenía hacía unos días un dolor fuerte en los testículos a raíz de un golpe y por precaución me indicó el estudio. Saqué turno en el hospital, no sabía bien en que consistiría el estudio, pero era seguro que me iba a incomodar la situación, el tener que mostrar mis partes mas íntimas y que tuvieran que tocármelas, era eso lo que me inquietaba, que sentiría, ¿dolería? Seguramente no, quizás algo de incomodidad por la situación, y aunque no fuese mi voluntad, pero… si empezase a tener una erección, que vergüenza ¿como salir de ese momento? ¿Sería un hombre o una mujer quien me la practicaría? Francamente si algo así me tenía que suceder preferiría que fuese una médica, de todos modos tanto hombre o mujer deben estar acostumbrados a esta práctica. Allá fui, estaba en la sala de espera, solo, cuándo se abre la puerta del consultorio y una voz de mujer  me nombra  y una atractiva figura femenina se deja ver, pensé, sentí, que bonita, ¿será ella?? Me puse algo nervioso

-Que tal, buen día  ¿como le va?

-Bien Doctora

-Tome asiento, cuénteme

Le entrego la orden, la lee y me pregunta

-¿Sigue con mucho dolor?

-Ya no tanto, me fue cediendo el dolor

-Que bien, buen indicio, de todos modos y por tranquilidad vamos con la orden del medico. Necesito que se quite la ropa de la parte de abajo y se acueste aquí(camilla) boca arriba.

-¿Todo me saco?

- Si si, pantalón y ropa interior.

Le dí la espalda y me descalcé, me quité los pantalones y el boxer, me di vuelta y caminé hacía la camilla donde ella me esperaba, no se si fue mi imaginación, pero sentí que su vista se posaba  en mi miembro, que a pesar de lo cohibido que podía sentirme por la situación, mi tamaño no pasa desapercibido nunca, siempre me lo han hacho notar o destacado. De un modo cordial y con voz dulce y suave lo cuál me generaba una doble sensación, temor y placer al mismo tiempo, me dice:

me soltaba la pija que seguía dura y lista para cojerla mas…iba a sentarla en la camilla pero antes quise, y ella se ofreció a bajar hasta mi pija, para ponérsela en su boca, se agacho delante de mi y puse mi verga en su boca, ufff, que placer, que increíble sentir sus labios besando la cabeza de mi pija, la beso, recorrió toda la cabeza con su legua y luego abrió grande su boca y me la comió, verla desde arriba y como mi verga entraba en su boca y mientras me la chupaba y se movía  masturbándome con sus labios y la succionaba y chupaba ponía su mirada en mis ojos, sentía que me decía, mira como te como la pija, lo hacia con fascinación y deseo, muy caliente. Ahora y antes de la estocada final me tocaba a mi, ya toda desnuda la senté sobre la camilla con sus piernas abiertas, acerqué un par de sillas una a cada lado para que pudiera apoyar sus pies y me deslicé hacia abajo, quería comerle esa concha, calida, húmeda, la iba a penetrar con mi lengua, le iba sacar sus jugos con ella y con mis labios, me detuve en su clítoris para frotarlo y frotarlo, una y otra vez con mi lengua y mis labios, lo empapé con mi boca y también con sus jugos que sacaba de adentro suyo y los desparramaba por toda ese hermosos tesoro, esa hermosa concha que me la estaba ofreciendo toda a mi para que la haga gozar y explotar de placer, entonces cuando ya no dábamos mas con un movimiento de su mano sobre mi cabeza me pidió que suba, lo hice y ahí si, mi pija estaba frente a esa cosita hermosa, caliente y mojada, preparada y ávida de placer, mi verga estaba enorme, le frote la cabeza de arriba abajo, subía y bajaba frotándole desde el agujerito de la cola hasta el clítoris, iba y venia una y otra vez hasta que no aguantó mas y me pidió

-Por favor metémela, cojeme, no aguanto mas...

-Sentila entonces, es toda para vos…

Y podía ver como esos labios húmedos, mojados, calientes se habrían para dejar entrar mi verga, gemíamos sin parar, me gustaba ver como mi pija entraba y salía una y otra vez de su concha, la sacaba toda y se la mostraba, bien dura y erguida para después volverla a penetrar, los movimientos se hicieron mas rápidos, con mayor intensidad, sentí que estaba por estallar, me acerqué a su boca, la bese, nuestros cuerpos ahora se apretaron, nuestros pubis se frotaban y esto la hacía gemir mas, sentí que ella también estaba cerca y eso me calentó mas aún

-Quiero llenarte de leche, tengo mucha, quiero dártela toda

-Quiero que me la des toda, que me inundes con tu leche…dámela…

Sus palabras entrecortadas por los gemidos y la excitación fueron determinantes y sentí como venia mi orgasmo, casi sin poder contenerme, perdido totalmente, descontrolado en mis movimientos mi leche salio a chorros, loco de placer, extasiado, perdido, me apreté penetrándola todo lo mas que se podía y al sentir ella como mi pija latía dentro suyo y mi semen caliente la mojaba y mi pubis apretaba su clítoris, perdió su consciencia y exploto a gritos y gemidos que trataba de acallar en un orgasmo increíble, sentía como me empujaba con su cadera para sentirme mas, como queriéndome meter todo adentro suyo, y si, la verga estaba toda, bien adentro, y así acabo, pero no dejaba de gemir y jadear, de a poquito nos fuimos tranquilizando y volviendo a equilibrar, nos quedamos un rato así, no quería salir de adentro de ella, quería dejarle mi verga todo el día adentro de su concha, no quería perder la sensación que su concha dejaba en mi verga…Luego de un ratito así, algunos ruidos afuera nos alertaron de que había gente, rápido nos vestimos, nos acomodamos como pudimos para parecer gente normal y nos dos amantes enloquecidos de placer que no podían bajar a la tierra..Me preguntó

-¿Y tu dolor?

-¿Qué dolor?

-Que bueno que ya estés mejor, pero creo que en unos días mas te voy a querer hacer otro control

-Aquí estaré con todas mis ganas y mi cuerpo para entregarme de nuevo a tu control.

Así salí del consultorio, después de besarla, suavemente en sus labios y prometiéndole --Volveré por mas Doctora…Graciela.

-¡Aquí lo espero!


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com