LOS GIRASOLES - LAS AMASOLES-

Por John Chapelle
Enviado el 17/04/2016, clasificado en Cuentos
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LOS GIRASOLES - Las Amasoles- .  

¿Lloran los Girasoles?..  siempre me lo he preguntado, y creo que..  ¡Sí  lloran, solo que su llanto es interno!  Como suelen llorar los enamorados que se tienen que rendir a la evidencia de lo inevitable. 

Nada más despuntar el Alba, allí están todos expectantes a la espera de que aparezca el Sol. Un campo inmenso sembrado de Girasoles, se comunican unos a otros, como diciendo:  - Ya falta poco, ánimo, el momento se acerca, de un momento a otro aparecerá nuestro gran enamorado, aquél que con su mirada nos deslumbra y que con sus rayos suaves y cálidos nos acaricia, no da la vida y es nuestra fuente de inspiración.

Aquél por el cual renunciamos a la vista, quedándonos ciegas para no contemplar ninguna otra belleza que no sea la suya, y que nos pudiese distraer un solo minuto de admirar y adorar a nuestro amor, nuestro astro rey. 

Algún botánico distraído puso nombre masculino de Girasol, olvidando que se trataba de una Flor, un ser femenino, con sentimiento y sensibilidad y entrega incondicional al ser que ama.  Deberían de llamarla.. Una Amasol, sería más adecuado y certero. Porque pocos seres de ningún género o especie, son tan fieles a su amor.

Algún escéptico podría pensar que solo son unas flores sin más, que no tienen sentimientos ni sentidos.  Pero entonces yo me pregunto.. ¿Cómo es posible que tras una oscura noche se replieguen sobre sí mismas y lloren en silencio la partida de su enamorado?  ¿Cómo es posible que todas las flores Amasol, se pongan de acuerdo para salir de ese nocturno letargo de melancolía, para al unísono  todas girar su tallo y esperar un día más las caricias de su amado. ¡Y.. todas a la vez!   ¿Algún medio de comunicación desconocido para nosotros deben de tener?   Y todo eso con la ceguera que voluntariamente han aceptado, tras días y meses, mirar al rostro de su amado, sintiendo como perdían la vista, pero ganaban en belleza, el resplandeciente hermosura, hasta tal grado que si las miras fijamente, se parecen a un sol ellas también, Sus pétalos asemejan los rayos que emanen del sol, y el centro su núcleo formado por el corazón, y sus semillas son el alimento que almacenan para poder subsistir en los días de niebla, lluvia o nublados. Esos días se puede observar como cada una mira desesperada y de forma desorganizada para todas partes, buscando la tibieza de los rayos amado.  En ese momento, le ocurre lo que a cualquier otra criatura ciega, que se le quita los puntos de referencia y quedan desorientados.  Luego.. tras los días sombríos, reaparece de nuevo el sol, y todas las Amasol, recuperan su alegría y su organización.

Pero nuevamente llega la noche, y la tristeza las invade, y si tú que estás leyendo esta historia, te das un paseo entre ellas, notarás como la suave brisa transporta un suave rumor de pena y tristeza, que a veces puede infundirte a ti también en una ansiosa melancolía y te hace desear al igual que a ellas, que de nuevo.. Salga el SOL.  


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