EL DESTINO DE ESMERALDA

Por Eneksari
Enviado el 08/05/2016, clasificado en Cuentos
394 visitas

Marcar como favorito

 

 

El destino de Esmeralda

 

Una serie de acontecimientos inusuales, tuvieron lugar la noche que nació Esmeralda.

En un lejano pueblo, cubierto de dunas y palmeras, donde el cielo se divisaba con total claridad y las estrellas alumbraban como si fuesen millones da farolillos, tintineando en el firmamento.

Aquella noche tan especial, una niebla espesa, tapó la luz de la luna y las estrellas, dejando un manto de tiniebla alrededor de todos.

Era un pueblo, con una cultura muy antigua, guiada por una amplia sabiduría que se transmitía de generación en generación.

Los mayores y guías del lugar, estaban atemorizados, era totalmente incompresible, que no se viese la luna ni las estrellas que les guiaban. Para ellos, era una mala señal.

Se reunieron para valorar los acontecimientos y darle sentido a tal cambio.

Por primera vez en muchos siglos, sacaron los libros sagrados, ocultos en lo más profundo de una cueva, ya que todo lo que había sido transmitido a través de las  generaciones de forma oral, no les aclaraba la rareza de esa noche.

Según contaban los ancianos, en estos libros, estaban escritos los destinos de todos los nacidos en el mundo, dependiendo de los sucesos acontecidos al nacimiento.

Esmeralda, había nacido, según ellos, en un tiempo inexistente, por lo tanto, no le tocaba nacer.

Todos hacían comentarios y opiniones al respecto, ya que nadie recordaba que hubiese sucedido nunca algo semejante.

- Y ahora, qué le va a suceder a la nacida en tiempo inexistente, cómo podremos ver su destino.

- Tranquilos, - dijo el guía del poblado- me iré durante un tiempo para meditar, y revisar en mis recuerdos y libros. --  Encontraré una solución.

Ella, ajena a su situación, fue creciendo y viviendo como las demás niñas, pero en el poblado, todos conocían las circunstancias de su nacimiento y que carecía de destino.

Pasaron los años y regresó el anciano, que inmediatamente reunió a los mayores para explicar las conclusiones.

- Lo siento, he pasado mucho tiempo meditando y estudiando los libros, pero no he logrado descifrar el motivo de su nacimiento, desconozco las causas de ésta vida, por lo tanto, dejaremos que la naturaleza, siga su curso.

Como todos los allí presentes, estaban igual de desorientados, aceptaron el consejo, con la condición de educarla y guiarla de forma especial.

Esmeralda, era una adolescente indómita, de carácter fuerte y con unas ideas extravagantes para la gente del pueblo.

- No me dejaré manipular por nadie, ni por lo ancianos, dejadme hacer mi vida.

Se sentía cada vez más presionada por los habitantes, que centraban sus miradas en todos sus movimientos.

Sus padres, no sabían qué pensar, todos empezaron a llamarla “ la no nacida” y Esmeralda, se enfadaba mucho.

- Si he nacido, será por un motivo, el que no lo conozcan los ancianos, ya que son los más sabios, no significa que carezca de destino, si es necesario, saldré a buscarlo.

Un amanecer, ya desesperada, decidió huir del pueblo y buscar a un sabio que según decían, vivía apartado del mundo en unas alta montañas.

Cruzó miles de caminos, lagos, mares, bosques, durmiendo bajo las estrellas, pasando frío y comiendo lo que la naturaleza le podía ofrecer.

Ella, no percibía los cambios en su cuerpo, pero sí sentía que éste viaje, le estaba acercando y uniendo cada vez más al medio donde vivía, en la naturaleza.

Convivió y conoció a muchas personas, de diferentes confines del mundo, todos sentían el halo de misterio que tenía, así como su nobleza, a tal extremo, que la incluían en sus cultos, transfiriéndole toda su cultura , y las historias sagradas, contadas a través de generaciones, para no ser olvidadas nunca.

De ésta forma, fue instruida en los misterios de la naturaleza, a saber convivir y respetarla, los significados y signos que nos dan las estrellas, los misterios de la vida y la muerte.

Según iba adquiriendo conocimientos, su cuerpo se volvía más translúcido, y por donde pasaba, dejaba un halo de esperanza, y felicidad.

En muchos lugares, era llamada como la gran sabia, la persona destinada a cambiar el mundo.

Esmeralda, no hacía caso a los comentarios, era feliz ya que estaba aprendiendo mucho y su objetivo, era poder hacer una única pregunta al gran sabio.

Sabía que estaba cerca, más bien lo intuía, ya que nadie sabía donde vivía, para muchos, eran simples cuentos de niños, y no creían que existiese.

Ella continuó en la búsqueda, intuía  su presencia, y en los sueños, lo veía y le guiaba en su camino.

Por fin , llegó el día que se iban a encontrar. Llegó a la cima de una montaña, y en la puerta de una cueva, había una anciano sonriendo.

- Bella Esmeralda, llevo mucho tiempo esperándote, mis fuerzas me abandonan, mi energía está agotada y aún te queda mucho por aprender.

- Buen hombre, nadie sabía que le buscaba, ¿ cómo es que me estaba esperando?

- Desde tu nacimiento, he seguido tus pasos, sé quién eres y el motivo que te ha hecho viajar.

- Sabes que he ido guiando tus pasos para llegar aquí.

- A lo largo de tu viaje, has adquirido muchos conocimientos y tu destino te está esperando, pero aún tienes que ampliar tu sabiduría, para poder crear un equilibrio en el mundo.

- Tu corazón, tiene que ser puro, y te guiaré hasta alcanzar el objetivo de tu nacimiento.- Tu destino, sí estaba escrito, y cuando estés preparada, te convertirás en un ente etéreo, porque tu eres el bien y tu destino es luchar contra el mal, para poder mantener el equilibrio en el mundo.

Esmeralda, no entendía las palabras del anciano, y éste sonreía, con una gran paz interior, ya que por fin podría traspasar su destino y descansar de tanta lucha contra el mal.

 

 

 

 

 

 

 

 


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com