La mayor prueba de amor (2/2)

Por gon-xxx-
Enviado el 20/05/2016, clasificado en Adultos / eróticos
3728 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Ahí  estaban nuestros falos, erectos, duros, imponentes, el de él un poco más largo pero lo compense estando más grueso. Ambos venudos y con el glande perfecto y derechitos, mi esposa nos miro a los ojos y me beso primero a mí y luego le dio un beso que mas que beso fue un lengüetazo, en cuestión de segundos se puso de rodillas y comenzó a chupar primero mi pene y unos segundos después el de él. Lo succionaba tan delicioso que sus sonidos nos ponían muy calientes a ambos. Esto te lo hace a diario? Me pregunto el cómplice y haciéndole saber que no quería hablar silo moví la cabeza diciendo que si. En eso mi esposa comenzó a masturbar nuestros penes y a jugarlos como malabarista erótica.

Llego el momento de que la acción subiera de nivel y mi esposa me fue empujando a la cama y me tumbo boca arriba, me beso desde las rodillas hasta mis huevos y los chupo de una manera tan delicada, mientras el besaba sus hermosas nalgas, mi esposa me monto y puesto que nuestros cuerpos ya se conocen no le tomo dificultad colocárselo en la vagina, su gemido se escucharía hasta el cielo. Y cuando se la introdujo toda, sentí que por dentro estaba hirviendo, sus pezones completamente duros estaban siendo chupados por nuestro invitado mientras ella lo masturbaba, el placer en la cara de nuestro cómplice se hacía notar y eso que aun no probaba las delicias que emanaban de la vagina de mi esposa. Así que con una mirada le hice entender a ella que era su turno. Así lo hizo, ella se levanto, le chupo por un momento el miembro totalmente erecto y lo tumbo tal como a mí, con locura desenfrenada él le chupaba los pechos y le empujaba su miembro con mucha fuerza que los golpeteos se escucharían en todo el hotel. Los gemidos y gritos de placer de ella no podían ser callados ni cuando le puse mi verga en la boca, me la chupaba con desesperación y me acariciaba con la pasión desbordada. Se la saco de la boca y me dijo… métemela también!!! Entonces me coloque detrás de ella y se la metí despacio también en su vagina, ella se movía hacia atrás y hacia delante y hacia atrás. De pronto ambos sentimos que no estaba empapando de manera descomunal, dijo cójanme fuerte… y entonces dado que yo era el mas cómodo a hacerlo se lo metí con una fuerza que nunca supe de donde saque. Solo bastaron unos segundos cuando su grito nos lleno de placer a ambos. Sentimos como un chorro de fluidos nos mojaba nuevamente, la voz de mi esposa al gemir se entrecortaba muchísimo por el placer que ella sentía, ambos bajamos el ritmo pero se lo metimos hasta el fondo y no lo sacamos de ahí por unos 40 o 45 segundos. Los tres estábamos recuperando la respiración, entonces yo me Salí de ella para acomodarla en otra posición cuando él se levanto junto con ella y la cargo y la deslizaba sobre su falo con una fuerza que ella solo se agarraba de sus hombros y mordía su brazo izquierdo.

Al mirar eso me llene de excitación y me pegue a ella por detrás pero esta vez se la metí por el culo.

Los movimientos eran más lentos pero aun así mi esposa no dejaba de delirar de placer, la bajamos y nos chupo la verga a los dos como una depravada, cuatro chupadas a uno y cuatro chupadas al otro, yo me fui atrás de mi esposa y ya que estaba de rodillas chupando ese pene majestuoso, yo le introduje el mío por ese orificio anal que tanto disfruto, sus gritos hacían que se sacara el pene de la boca para poder vocalizarlos, me hizo un gesto que me dio a entender que debía cambiar de posición, se tiro en la cama, y él se me adelanto y comenzó a penetrarla de misionero, no era envidia pero también quería cogerla yo, aso que le pedí a mi esposa que se girara, así lo hizo y ella quedo sobre el entonces volví a introducírselo en su culo y esta vez ambos teníamos la comodidad de movernos con libertad, tal fue nuestra fuerza que mi esposa comenzó a apretar la sabana y a gemir de manera extasiante, estaba demasiado caliente y solo dijo “no paren” se dejo venir en un chorro espectacular lo cual hizo que ambos quisiéramos terminar también. Vénganse en mis chichis!! Nos pidió, se inclino y la bañamos de nuestro semen.

Nos succiono hasta la última gota del fondo de nuestros adoloridos falos, nos masajeo los testículos y se levanto diciéndonos que sus orificios no le dejaban de palpitar, el y yo nos quedamos mirando con cara de amplia satisfacción y el se sentó a descansar en la cama, mientras yo servía otras tres copas de champagne, mi esposa se limpiaba el semen con una toalla. Y así te hace el amor a diario? Te envidio. Mi novia a pesar de su cuerpo no tiene la experiencia ni la calentura suficiente, como para hacerme sentir lo que tu esposa, te envidio la verdad. Pero es envidia de la buena. Me acerque, le di su copa, mi esposa también se acerco a él y volvimos a brindar por lo sucedido.

Desde que me case con ella hasta el día de hoy hemos hecho el amor diario sin parar le dije así estuviera en su regla o estuviera a gripada siempre hacemos el amor. La amo tanto que deje mis celos atrás para solo complacerla. Y aquí estas tu. No pudo evitar preguntarme lo que era obvio, porque yo? Pues te digo… la amo tanto que no soportaría que la perdiera por algo así, y aunque estoy seguro de lo que soy para ella, siempre hay la posibilidad de seguirse viendo sin que yo esté presente, ya sea por ganas tuyas o por ganas de ella, así que solo hoy te veremos y como yo tengo tu numero solo yo te podre contactar si de nuevo ocupamos tus servicios. Mi esposa agrego…

Así que tomate tu copa que esto lo vamos a hacer otras tres veces para disfrutar este bello día. Me dio un beso y me dijo.. TE AMO Y TE AGRADEZCO LO QUE ACABAS DE HACER CONMIGO. Nunca te voy a dejar ni por ni por nadie. Pero quiero disfrutar esta experiencia y me toca devolverte el favor… ambos miramos al joven y mi esposa empezó a acariciarlo con sus pechos en su entrepierna y el juego volvió a dar inicio…

Una experiencia totalmente única.

P.D. luego les cuento como ella me devolvió el favor


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com