Exhibicionismo (parte 1)

Por oscar
Enviado el 10/06/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Uno nunca sabe de que forma se van a dar los acontecimientos…los planeamos de una forma y casi siempre se dan de otra…sobre todo en lo que a sexo respecta…
Mi esposa y yo siempre vivimos el sexo muy intensamente, más a la edad que teníamos en el relato que les voy contar…ella 35 y yo 40
Muchas veces durante nuestras “sesiones amorosas”, yo le insinuaba, o le decía directamente, de estar o hacerlo con otras personas: “quiero verte coger con otro hombre…” o: “conseguime una nena para estar los tres juntos…”…y cosas así…que se daban en el momento de la calentura de ambos…pero que después, ya fríos y calmados, nos reíamos y decíamos que era solo excitación del momento.
El hecho es que pasó el tiempo y esas ideas se me ocurrían estando normal, no sólo en momentos de calentura. Ella me decía que tenía dudas, que no estaba muy segura…pero bueno, como yo fui su primer y único hombre, a veces le decía medio en  broma y medio en serio: “estás muy buena para ser mujer de un solo hombre, o por lo menos, que pruebes otra cosa”…ella se reía y me decía, medio en broma y medio en serio: “te parece?...la vedad, no estaría nada mal sentirme en los brazos de otro”.
Frecuentamos así algún boliche swinger para curiosear un poco…pero no fueron de nuestro agrado, nos pareció todo muy explícito y no era lo que buscábamos en realidad.
Una noche fuimos a bailar a un boliche de la Ciudad Vieja (de Montevideo – Uruguay) y nos entretuvimos en mirar a otras parejas, a hombres solos o grupos de amigas, pensando que encontraríamos a la, o las personas ideales para nuestro propósito. Después de bailar mucho y tomar algunas varias copas, nos recostamos en una de las barras a tomar unos negrones, el trago con el terminábamos casi siempre nuestras noches de boliches y bailes. Ya quedaba muy poca gente, alguna pareja, algún hombre solo a la pesca de algo. Nosotros como siempre calientes después de haber bailado toda la noche estábamos a los besos y las  caricias...yo sin pensarlo y sin importarme que nos viera alguien…le acariciaba la cola y fui levantándole el vestido de atrás para acariciarle las nalgas…las que quedaron al aire y a la vista de todos…una hermosa cola apenas cubierta con una tanga que apenas cubría la raya…la calentura era extrema…quería que la miraran…que le miraran el culo a mi esposa…y que la desearan.
“tas loco!...me dejaste el culo al aire…jajaja” 
“te molesta mucho?...jaja, es que vuelo de la calentura…ufff”
Dicho esto, le dije que me esperara un poco que iba hasta el baño.
Mi idea era que la encarara algún tipo y que pasara lo que pasara…ya estaba jugado y no me quería echar atrás.
Cuando regresé a la barra, ocurrió lo que era obvio iba a ocurrir, ningún hombre podía resistir la tentación de acercarse a semejante bombón, más si la dejaron sola después de haber mostrado la cola…
Sin que el tipo me viera, le hice una guiñada a licet y me instalé del otro lado de la barra a observar. Pasaron aproximadamente unos treinta minutos y veo que el hombre que estaba con mi mujer se va luego de unas risas y despedirse con un beso en la boca. Me acerqué a Licet y sólo le dije: “ y?”…ella, sin decirme nada, pasó su mano abierta por mi nariz y boca…el olor que sentí me dio la idea de lo que había pasado...
Describiré ahora el diálogo de Licet con el desconocido:
(D) – discúlpame, pero me fue imposible no acercarme a pesar de que veo que estás acompañada, no se si se trata de tu marido, tu novio o alguien que conociste acá, pero el hecho es que tenés una cola divina y te agradezco, o les agradezco el “espectáculo”…lo mejor de la noche…jajaj
(L) – jajajjajaj…todo bien, es mi esposo y fue algo impensado
(D) – uyyy…me voy entonces…no quiero líos!
(L) – ja…está todo más que bien…fue una mezcla de morbo y placer, mezclado con lo que las mujeres podemos hacer y ustedes no tanto…ajjaj
(D) – si, la verdad que no estaría bien que un tipo la sacara para afuera, lo sacan de seguro la gente de seguridad por atentado al pudor…jajaj
(L) – eso  está mal ves…nosotras también tenemos derecho a ver…jajaj
(D) – no me tientes…mirá que lo hago eh!...pero si viene tu marido vos le explicás…ja
(L) – y si le explico después?
No se que me pasaba, o quizás si…estaba muy excitada, pero quería ver la pija de ese desconocido…
Sin decirme más nada…y acomodando el cuerpo de frente a la barra para que lo viera sólo yo, se desprendió los botones del jean y sacó su pija…grande…perfectamente parada, tanto que se curvaba un poco…
(L) – ufff…lo hiciste…
(D) – y así está desde hace rato te lo aseguro…je
(L) – si sigo mirando para abajo se van a dar cuenta…pero si no miro me la pierdo…ja
(D) – entonces que se te ocurre?
(L) – mmm…
Me acerqué un poco más, me desprendí un par de botones del vestido para que viera mis tetas y se la empecé a tocar…la aferré con una mano y lo empecé a masturbar despacito mientras charlábamos y nos reíamos como si no estuviera pasando lo que estaba pasando…
(D) – pará un poquito que no puedo más…y el chorro que va a saltar nos va a delatar…jajaj
(L) – jajajajj…dale ándate que mi marido debe estar impaciente…hace rato nos está mirando desde el otro lado…
(D) – dale bonita…vuelven el sábado que viene…
(L) – seguramente…

 


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