Los Archivos de Lacerta (9 p)

Por DAEP
Enviado el 07/07/2013, clasificado en Reflexiones
250 visitas

Marcar como favorito

Este nuevo reptil caminaba en dos piernas y se veía como la reconstrucción de un “Iguanodonte” (se originó en esta familia), pero era más pequeño (alrededor de
1,50 metros altura) con algunos rasgos de humanoide, una estructura de hueso
cambiada, un cráneo y cabeza más grande, una mano con un dedo pulgar que pudo
agarrar cosas, un organismo diferente y digestión, ojos avanzados en el medio de
la cabeza y sus ojos, importantes como una nueva y mejor estructura del cerebro.
Éste era nuestro antepasado directo. Hay teorías que la radiación de la bomba
tomó parte en las mutaciones del organismo de esta nueva casta, pero esto no
está probado. No obstante, este pequeño humanoide como dinosaurio evolucionado,
pasó durante los siguientes 30 millones de años de un animal a un ser más o
menos pensante (como le dije antes, una especie necesita generalmente más tiempo
para desarrollarse, como piensan, si la evolución no es artificial inducida como
en su caso). Estos seres eran bastante inteligentes para no morirse en los
próximos millones de años, porque ellos aprendieron a cambiar su conducta,
vivieron en cambio en cuevas en la naturaleza fría y aprendieron a usar piedras
y ramas como primeras herramientas, y el uso de fuego como ayuda para
calentarlos, sobre todo para calentar su sangre, que es muy importante para la
supervivencia de nuestro tipo. Durante los próximos 20 millones de años ésta
especie era dividida a través de la naturaleza en 27 subespecies subalternas
(desgraciadamente, las especies reptiles anteriores eran proclives de dividirse
en más o menos caminos ilógicos en las especies subalternas durante el proceso
de la evolución. Usted puede ver esto claramente en el innecesario alto número
de especies de animales dinosaurios en tiempos más tempranos) y había muchos
(principalmente primitivos) en las guerras entre estas especies subalternas para
la dominación.

 

                Bien, la naturaleza no era muy amistosa para nosotros y hace mucho que
sabemos que de las 27 especies subalternas, 24 se han extinguido en guerras
primitivas y en evolución, porque no se desarrollaron sus organismos y mente lo
suficiente para sobrevivir y (como razón principal) ellos no pudieron cambiar la
temperatura de su sangre de la manera correcta en caso de que cambiara el clima.


               

                Cincuenta millones de años después de la guerra y después del final de los
dinosaurios, sólo tres de las especies reptiles avanzadas estaban permaneciendo
en este planeta junto con todos los otros animales más bajos. A través del cruce
natural y artificial, estas tres especies se unieron en una especie reptil a
través de la invención de manipulaciones genéticas, ya que nosotros éramos
capaces de “eliminar” los genes y dividir los pronos en nuestra estructura
genética. Según nuestra historia y creencia, éste fue el tiempo cuando nuestra
raza reptil final -así como usted me ve hoy- fue creada por el uso de ingeniería
genética. Esto fue hace 10 millones de años, y nuestra evolución se detuvo casi
a esta altura (bien, había realmente algunos cambios menores en nuestra mirada
hacia el humanoide y mamífero como apariencia durante las próximas edades, pero
nosotros no nos hemos dividido de nuevo en las especies subalternas). Usted ve,
nosotros somos una raza muy vieja comparado con la suya, que estaba saltando
como un pequeño mono en los árboles, mientras nosotros estábamos inventando
tecnología, colonizando otros planetas de este sistema, construyendo grandes
ciudades en este planeta (que desaparecieron sin dejar rastro durante los
millones de años transcurridos) y diseñando nuestros propios genes mientras los
suyos todavía estaban en aquéllos de animales.

 

                Hace 10 millones de años los simios pequeños empezaron a crecer y ellos se
bajaron de los árboles a la tierra (de nuevo debido al cambio del clima, sobre
todo en lo que ustedes llaman continente africano). Pero ellos evolucionaron muy
lentamente, que es normal para un mamífero, y si nada extraordinario le hubiera
pasado a su raza, nosotros no estaríamos sentados aquí hablando, porque yo
estaría sentada en mi casa moderna y cómoda mientras usted se hallaría en su
cueva vestido con piel e intentando descubrir los secretos del fuego, o usted
quizá se sentaría en uno de nuestros parques zoológicos, similares a los suyos.
Pero las cosas se desarrollaron de manera diferente y ustedes creen que ahora
son “la corona de la creación” y pueden sentarse en la casa moderna y nosotros
debemos escondernos y vivir bajo la tierra y en áreas remotas. Alrededor de hace
1,5 millones de años, otras especies extranjeras llegaron a la Tierra (fue
sorprendentemente la primera especie en más de 60 millones de años). Y sería más
sorprendente para usted si supiese cuántas son las diferentes especies que están
hoy aquí. El interés de ésta especie humanoide (llamada por ustedes “illojim”)
no era el material crudo y el cobre, para nuestro asombro era el poco
desarrollado mono-humanoide. A pesar de nuestra presencia en este planeta, los
extraterrestres decidieron “ayudar” a los monos para evolucionar rápidamente,
para servirles en el futuro como algún tipo de raza-esclava en próximas guerras.
El destino de su especie no era muy importante para nosotros, pero a nosotros no
nos gustó la presencia de los “illojim” en nuestro planeta, y tampoco a ellos la
nuestra en su nuevo “parque zoológico galáctico”. El planeta y su sexta y
séptima creación era la razón para una guerra entre nosotros y ellos. Puede leer
por ejemplo en parte sobre esa guerra en el libro que usted llama “Biblia” de
una manera muy extraña su descripción. La verdad real es una historia muy larga
y difícil. ¿Quiere que se la cuente?


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com