En el metro

Por Liberada
Enviado el 11/11/2013, clasificado en Adultos / eróticos
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Me presento, actualmente tengo 27 años, soy una mujer delgada, bastante atractiva, 163 cm de estatura, un trasero bastante rico por lo que me han dicho (para mi está bastante bien, hago mucho Pilates), mis delanteras era lo que no me gustaban porque encontraba que tenía muy poco, así que me opere y ahora plena físicamente. También comento que soy casada hace ya 2 años.

Esto comienza de la siguiente forma, tenía una reunión a las 9 am. Con una amiga la cual tenemos un negocio en común, era pleno verano así que me puse un vestido amarillos un poso suelto, bastante delgado ( de esos que se marca el trasero cuando caminas, y que si usa una tanga pequeña se te mete entre medio del trasero), nada de sostenes porque mi delantera no los necesita , colales abajo ( tanga muy pequeña) y una carterita, me veía bastante atractiva ( no como puta , sino como una profesional a su trabajo), como no manejo nada decidí irme en metro como lo hago habitualmente, llego a la estación y como es normal este iba repleto, generalmente suelo dejar pasar varios trenes antes de subirme, pero como tenía prisa me subí a empujones y apenas cerró la puerta, que enfrente de un muchacho ( short, polera y mochila, según lo poco que pude apreciar), me doy la vuelta porque avía quedado frente a él y me ahogo cuando alguien respira mu cerca mío, así que mi trasero quedo tocando su miembro y mi cuerpo apegado a la puerta que se abre en cada estación. Esta situación me incómodo y pensé en decirle que se corriera, pero la verdad es que yo fui quien entro a la fuerza así que no le dije nada esperando que en más estaciones se desocupara, como mi vestido es era muy delgado y mi ropa interior es solo un hilo yo podía sentir todo su miembro y el creo que podía sentir en plenitud mi trasero, a medida que en tren avanzaba y los roces que se producían de manera natural, comencé a notar como esos comenzaron a hacer efectos en el muchacho, al principio me incomode y pensé en bajarme, pero después pensando todos los trenes iban a venir igual de llenos sí que decidí quedarme y que el muchacho disfrutara, ya pasando unos minutos y el roce de mi trasero cubierto solo con una delgada tela , este tipo tenia tu miembro muy duro lo sentía todo entre mis nalga ( el tipo tampoco se notaba muy cómodo, no se movía para nada), decidí mira para atrás y ver qué tan incómodo se sentía el muchacho, lo miro seria y él pone una cara afligido como diciéndome, disculpa pero no lo e podido evitar, ante esa situación lo miro y le sonrió, queriéndole decir no te preocupes y disfruta. Desde ese instante con cada movimiento del carro yo le movía el trasero y se lo paraba cada vez más y lo sentía cada vez más duro entre mis nalgas, con cada movimiento me excitaba cada vez más, de pronto siento una mano tocándome una de las nalgas, en ese instante no me importo nada y tampoco estoy seguro que fuera el quien me la estuviera tocando, la vedad yo solo disfrutaba y en ese instante me podrían tocar lo que quisieran y yo no me iba a oponer, mientras una mano me acariciaba, yo con mi trasero prácticamente lo estaba masturbando, ya se comenzaba a sentir su humedad y yo me seguía tambaleando, en ese instante ya no sé si se notaba creo que no porque todo el mundo iba serio con cara de no querer estar ahí, la mano ya comenzaba a tocarme por debajo de la falda, a mí no me importaba nada estaba muy excitada, su miembro ya prácticamente ensartado entre mis nalga, comencé a apretarlo con ellas y siento muy mojado, creo que fue el final, la mano empezó a bajar por mi trasero queriendo llegar a mi orificio, lo sentí por encima, pero yo ya me tenía que bajar, me baje sin mirar a nadie y me fue a mi reunión con el corazón a mil, nunca se me hubiera ocurrido hacer algo así, pero fue una de las experiencias más excitante que he experimentado, desde ese día mi vida cambio, aun no se lo cuento a mi esposo y no sé si hacerlo.

Esta y las historias que seguiré contando son 100% reales y vivencias que me han ocurrido a mí.


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