UNA NOCHE EN MINIFALDA Y DOS COPAS

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Enviado el , clasificado en Poesía
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Bastó solo una mirada para sentirnos atraídos.

Mis besos se ahogaron en tu boca,

Los tuyos en la mía atrevidos.

Mis manos no pararon tus caricias

Ni las tuyas taparon mis gemidos.

Y me quedé sin fuerzas y estremecida 

Al amparo de tu abrigo. 


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