Me quedo con tu esposa, pero cojamos.

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“la primera vez que lo hicimos la chica estaba embarazada, ya tenía 8 meses, estaba simpática, él ni cómo ayudarle.”

*MEDIA HORA ANTES*

Son las seis con veinte minutos, estoy en la estación del metro C.U. y estoy a punto de subirme al tren para ir a casa, una chica está formada detrás de mí, siento una vibra extraña, siento como si ya la conociera de antes o esa sensación de tener su respiración en mi nuca, se abren las puertas del metro y ella se sienta junto a mí, mientras se acomoda el pelo negro y rizado, me regala una sonrisa descaradamente coqueta, le respondo la sonrisa y ella me pregunta si puedo detenerle un momento su bolsa porque va a amarrarse el cabello.

Al darme su bolsa, esta se abre un poco y me deja ver un consolador azul de buen tamaño, y seguramente con vibrador, lo noto y sonrío, ella lo nota y me vuelve a dar esa mirada tan coqueta y cierra su bolsa.

-Veo que eres muy juguetona hermosa.

-Paloma, me llamo paloma. –Me dice extendiéndome su mano de piel moreno claro, sonriendo aún más.

-Mucho gusto hermosa paloma, me llamo David, y dime, ese juguete, ¿Es para no sentirte sola? Porque cualquiera quisiera ser tu novio.

-Soy casada David, y no, no me siento sola pero a veces hace falta disfrutar a plenitud, ¿No lo crees?

-Lo sé, también soy casado y también me gusta incorporar juguetes y acciones diferentes para dar sabor al sexo.

-Que rico, como me gustan los hombres como tú, y cuéntame David, ¿Te gustan los tríos?

 

Una pregunta sin duda muy fuerte, pero ver como entre su blusa negra de escote amplio, sus pezones se comenzaban a dibujar erectos, no pude más que complacerla con la verdad.

-Me encantan, y bueno ya con mi esposa hemos estado en algunos, pero antes de casarme fui más afortunado.

-Qué maravilla, son deliciosos pero yo soy más de hacer intercambios, ¿has hecho algunos?

Su pregunta me llevo a un tope de morbo impresionante, no solo ella estaba excitada, yo también estaba con un hormigueo en mi zona genital. Pero verla sonreír me dio un escalofrió en toda la columna.

-no, fíjate que no mi querida paloma, aunque si me ha dado algo de curiosidad.

El tren avanzaba y en cada estación se detenía un tiempo largo dejándonos platicar, pero al llegar a centro médico, ambos salimos con las mejillas ruborizadas hasta un lugar más privado para seguir comentando esas cosas ya que la gente nos quedaba mirando muy asombrada.

-La primera vez que lo hicimos la chica estaba embarazada, ya tenía 8 meses y estaba simpática, él, ni cómo ayudarle.

Sentados en las bancas que están junto a un expendio de pizza, ella me comenzaba a narrar su encuentro tan caliente y yo estaba encendido al imaginarlo palabra por palabra.

Decidimos hacerlo con ellos porque ella era, según sabia, bisexual y yo tenía ganas de estar con ella, la conocía desde hace un tiempo junto con su marido pancho. Pero en su estado me dio más curiosidad y morbo estar con una embarazada, nos vimos en mi casa y quedamos en que íbamos a empezar cada quién con su pareja.

Y así fue… empezaron ellos dos, mi esposo y yo estábamos observando, a los pocos minutos empezamos nosotros, ella estaba montada sobre él y como a los 5 minutos el empezó a moverse muy raro, como sí le estuvieran dando ataques y término. Mientras mi marido y yo estábamos bien entrados en lo nuestro, ella se inclinó para hacerle un oral a su marido y levantarle el orgullo nuevamente. Mientras ella le levantaba el orgullo, mi esposo me empinaba, con su verga me recorría entre mis nalgas con los ojos puestos en Ana, así se llama la chica, pero también yo estaba mirándola así, inclinada con sus pechos pequeños y su culo de frente a nosotros con su deliciosa vagina escurriendo de sus jugos y de la leche de su marido. Creo que ella sintió vergüenza porque su marido termino muy rápido pero cuando prestamos mejor atención, tenía otro motivo para avergonzarse, la verga de pancho estaba demasiado pequeña, y cuando digo demasiado, te hablo de que a lo mucho medía 8 centímetros. Pero a nosotros nos interesaba más ver a Ana, y mientras ella nos daba el culo mi esposo, mojo su verga con saliva y me la metió de un golpe por el culo.

 Me daba por el culo y me hizo gritar fuerte, pues ya estábamos muy calientes mirándolos a ellos cogiendo, ellos cambiaron de posición y ahora el, era el que le estaba haciendo un oral a su mujer y ella se retorcía de placer, tanto mi marido y yo, nos excitamos como perros cuando la escuchábamos gemir, ella se apretaba los pechos y se miraba que su marido, al menos para eso, si era bueno. Rodrigo, mi marido, me cogía fuerte por el culo y me nalgueaba sin apartar la mirada de aquella putita, yo también me encendí con sus gritos de placer y no tarde en venirme.

-Wow paloma, eso es increíble, de solo escuchar lo que me estás diciendo me estas poniendo caliente, pero cuéntame más, dime que paso después.

-Pancho seguía chupando pero Ana quería que se la chupara mi marido y entonces nos cambiamos de posición, ya que yo todavía sentía espasmos de ese gran orgasmo mi marido me saco su verga y ella la miro con asombro y claro que se le antojo, pues media mucho más que la pequeñísima verga de su marido. Intercambiamos lugares… vi como mi marido chupaba su vagina y eso me prendió, yo decidí besarla, su marido quiso besarme pero no me agrado como lo hizo, te digo que él no era atractivo, además no me gusto su beso, parecía niño inexperto entonces lo rechacé. Intentó darme por el culo pero me rehusé porque no me prendió nada. De verdad, tan excitada que estaba y nada más lo sentí a él y se me estaba bajando el calor, así que lo aleje antes de que me arruinara la cogida. El siguió haciendo el intentó pero como yo soy cabrona, que le meto el dedo por el culo en repetidas ocasiones y tuvo que retirarse al sillón solo a vernos como nos cogíamos a su mujer.

-Si me imagino paloma, además creo que la que te gustaba más era su esposa, y a quien querías probar era a ella.

-No lo sé, digo, si en vez de él, fueras tú, con esa verga que se ve en tu pantalón muy dura, no te negaría nada a ti, veo que tienes una verga también muy rica.

-Pues con todo lo que me dices ya te tengo desvestida con la mirada y en mi mente te estoy haciendo lo que me dices.

continuara...


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