VIAJE AL PASADO 2

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Seguidamente Pablo se dirigió hacia Plaza Cataluña, que es el centro de la ciudad, pero que

en aquel entonces era un triste descampado en el que habían algunas casetas de tiro al

blanco,frente a la cual en lugar del flamante Corte Inglés había un majestuoso hotel que solía

hospedar a las más ilustres personalidades de aquella época.

Pablo, en un ángulo de aquel sitio se coló en un tranvía repleto de personal para que le llevase

a Pueblo Nuevo, que es un barrio colindante con la Villa Olímpica, que era donde vivían sus

antepasados, y durante el trayecto dos pasajeros coon sombrero de paja y chaquetas rayadas

al ver la indumentaria del siglo XXl de nuestro amigo y creyendo que éste era un extranjero

comentaron:

- Vaya, vaya. Ahora los intelectuales nos instan a que seamos cosmopolitas - decía uno de

ellos a su compañero-, y si lo hacemos, muy pronto nuestras costumbres comoel pasear y

tomar el sol en las Ramblas, se irán al traste para adquirir otro modo de ser foráneo.

-¡Bah! Tanto los políticos, como los intelectuales son todos unos charlatanes. Lo que aquí

nos conviene es un golpe militar para que ponga orden y que no haya más atentados

terroristas como el de ahora. Por algo a Barcelona se la llama la "ciudad de las bombas".

En aquel barrio proliferaban toda suerte de fábricas con sus respectivas chimeneas que

expelían un humo grisaceo que enrarecía la atmósfera.Pablo llegó al hogar de sus antepasados

que estaba situado en las Ramblas horadadas de plátanos. En la escalera le salió al paso una

portera con el rostrro picado por la viruela, la cual le informó en que piso estaba su bisabuelo

Tomás.

Una vez que llegó al rellano indicado, y hubo llamado a la puerta del piso le abrió una de las

tres criadas de la familia, que venían de deprimidos pueblos de la península, quienes

trabajaban por un módico sueldo; y muchas de ellas terminaban en el Servicio Público del

Sexo.

Pablo se dio a conocer, y dijo ser un amigo de un pariente de su bisabuelo Tomás que había

emigrado a Cuba.

Sin embargo, a Pablo su bisabuelo lejos de causarle la admiración que esperaba, le disgustó

sobremanera. Nuestro héroe se encontró ante un hombre altivo, falto de cordialidad; y estaba

imbuido de una dogmática solemnidad que emanaba de la Iglesia que dominaba a la sociedad.

Por otra parte Tomás que era un entusiasta de la máquina de vapor porque le favorecería en

la producción textil de su fábrica, y se jactaba de ser un sujeto práctico muy apegado al

dinero, no tan sólo ignoraba a la clase obrera, sino que la despreciaba. Quien en su industria

se atreviese a ingresar en un Sindicato obrero, lo echaba a la calle casi  a patadas.

En cuanto a su familia se vivía en un climax tenso, porque Tomás se había distanciado de su

mujer ya que descubrió que ella le había engañado al hcerle creer que era más joven que el

hombre cuando en realidad era cinco años mayor que él.

Por lo que respectaba a su abuela en aquel ayer era la única hija de aquel matrimonio que

había sobrevivido a ocho hermanos que habian muerto de enfermedades infecciosas.

Pese a la decepción que Pablo sentía por sus antepasados, no podía intervenir en nada. Pues

si a él se le ourría matar de un tiro a su antipático bisabuelo, él entraría en una contradicción y

no podría haber nacido, ya que todos somos una conseciencia del pasado.

Pablo conoció también al hermano menor de su pariente que estaba enfermo de una neumonía

y se hallaba postrado en una cama de una habitación grande de techos altos como el resto de

la casa. El médico que le atendió que era un hombre que andaba con un aire de superioridad

puesto que se le consideraba el "mago" científico de la sociedad y era amigo de la familia a

través de su agudo "ojo clínico" diagnosticó que el enfermo podía morir. Por esta razón

fueron a buscar al sacerdote de la parroquia más próxima quien le suministró los Santos

Óleos.

Cuando el cura salió de la habitación del moribundo, y que todos sentían por él un temor

reverencial la señora de la casa le preguntó:

- ¿Qué tal le va Padre?

- Mal hija. Los laicos quieren que haya escuelas mixtas, y esto es provocar la lujuria entre

los jóvenes. Pero lo peor de todo es que tengo compañeros que han sido amenazados de

muerte por los enemigos de la Iglesia.

- ¡Que horror! ¡Usted cuídese, Padre!

En cuanto al médico que se había pasado tres noches en vela vigilando la enfermedad de

aquel sujeto, al fin anunció con regocijo que la enfermedad había hecho crisis. Es decir, que

el enfermo se había salvado.

Sucedía que al no haber ningún antibiótico, de cada diez pacientes afectados de neumonía

dos podían salvarse, pero el resto pasaba a mejor vida. Y aquella feliz noticia se inteerpretó

como un milagro divino.

No obstante Pablo que no podía prescindir de ser hijo de su tiempo histórico y le pesaba en el

ánimo aquel ambiente tan estrecho de miras y tan intransigente, decidió regresar a su

presente.

Mas cuando se dispuso hallar la fisura del espacio-tiempo se apercibió que ésta fatalmente

se había cerrado constituyendo un "horizonte cíclico temporal" - un límite- dejándole a él

atrapado en un bucle dentro de aquel año de principios del siglo XX.

Pero a pesar de aquella fatalidad, hay que esperar a que Pablo comprenda que la evolución

de la conciencia humana se circunscribe en un lento, muy lento despertar.

 


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