Objetivo fácil

Por Dominique
Enviado el 10/07/2017, clasificado en Adultos / eróticos
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A pesar de mi afección a la libertad sexual femenina seguía teniendo pudor ante ciertas cosas, cómo a ser la amante de alguien.

Pero dicen que cuando una mujer cambia el color de su cabello también cambia radicalmente en ciertas ideas.

Aquel día desperté con la inquietud de cambiar mi melena castaña por un rosa encendido y acudí a mi estética de siempre. Es atendida por ese hombre que a la vez es mi psicólogo... que locura no?.

El mismo día también se me metió en la piel un antojo increíble de ser la amante, de tener entre mis piernas un hombre prohibido.

Él sería mi objetivo ya que no le soy indiferente. A pesar de la diferencia de edades, su mirada lo delataba cada vez que iba a consulta o a la estética notaba como su ojos se fijaban en mis labios, en mis senos, mis piernas definitivamente algo debía yo causar en él pero no crei que fuera tan fácil seducirlo ya que estaba casado...

No había un plan exacto pero me puse ese vestido negro que resalta mis curvas naturales... que queda a medio muslo y no deja mucho a la imaginación en el escote. Llegué como cualquier otro día nos saludamos pegue mi cuerpo al suyo un poco más de lo habitual, note su voz temblorosa le  comenté el cambio que quería y me dijo que el proceso tardaría aproximadamente 6 horas que si empezábamos ya acabaríamos a las 9 pm no dude había matado dos pájaros de un tiro, me dijo que pasara y con ese sexto sentido que tenemos las mujeres note su mirada en mis nalgas. Comenzó a trabajar yo lo miraba moverse de un lado a otro a través del espejo que estaba frente a mi , en pequeños instantes nuestras miradas se encontraban y sonreíamos mi mente lo inspeccionaba,  un hombre de casi 50 años, delgado no era guapo pero había cierto atractivo en él .

El tiempo pasó rápido poco a poco los demás clientes se fueron yendo  y a las 8 en punto sus empleados también se retiraron, mi cabello estaba casi listo,  sólo faltaba lavarlo ahí comenzó lo interesante sentir sus manos entre mi pelo y la plática que sosteníamos causaron estragos en mi, instintivamente cerré los ojos y mi respiración cambió de ritmo me devolvió a la silla seco mi cabello sus manos lo manipulaban...  en ciertas ocasiones rozaba mi cuello o mi nuca. La humedad entre mis piernas se hacia más notoria, terminó me levanté y me mire al espejo ... él comentó que me sentaba muy bien ese color, me lancé a sus brazos con el pretexto de una euforia de agradecimiento a los resultados, sentí sus manos recorrer mi espalda y su respiración contenida. Me pregunto si tenía prisa ya que la conversación que teníamos le resultaba muy interesante a lo que respondí que no, nos sentamos en el sofá de la sala de espera seguíamos platicando de cualquier cosa él trataba de esconder los nervios o las ansias o lo que fuera que yo causará me ofreció una copa de vino tinto que guardaba en su consultorio, bebimos y seguimos charlando.  Yo miraba sus labios, cada vez se me antojaban más, me levanté para dejar mi copa en la mesa que estaba detrás suyo... de regreso a mi asiento sentí su mano en mi muslo.... me incline para sentir sus labios... lo besé, ágilmente mi lengua se apoderó de la suya en un instante me encontraba sentada en su piernas con mis brazos alrededor de su cuello ya no hubo más palabras sólo sus manos deshaciéndose de mi ropa interior... deslizando el vestido por mis caderas.... mis manos desabotonando su camisa y el pantalón... sus labios y sus manos experimentadas recorriendo mi cuerpo... causando sensaciones inimaginables ...


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