Uno de noviembre

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No compongo a los árboles, ni a los paisajes ni a preciosos lagos.
No...no compongo rimas bellas,ni sonetos que causan estragos.
Simplemente no podrás etiquetarme,mis riman son eternamente libres,
no obedecen a la lógica o al razocinio...ni siquiera a quien las escribe.

No entienden de reglas ni de cuidados,no buscan gustar.
Ellas no te hablarán de mares azulados ni de rios de cristal.
Ellas son y serán siempre libres,no la vais nunca a dominar.
Mis rimas siempre hablará mucho más allá de la sociedad.

Porque yo soy el poeta de descubre la vida tras la muerte,
quien da voz a los sin voz y vive tres universos más allá de la gente.
Soy quien habla de almas mientras sonrio al imaginar que me creéis demente.

Si...yo soy el poeta que vaga entre dos planos,
observando y creando,aprendiendo de vuestros problemas mundanos.
Yo soy el poeta que se gusta a si mismo al releer su creación,
porque yo soy el poeta que usará la honradez como única munición.

Shhh...¿lo escuchas? no...espera...¿puedes sentirlo ahora?
las ráfaga del tiempo nos empujan rápidamente a nuestra hora.
En este uno de noviembre el mundo se acuerda del camposanto,
testigo de tanto dolor, negación...testigo de tantos y tantos llantos.

Veo...veo una niña pequeña que vaga perdida,
en la fría noche que ahoga el último álito de inocencia.
Los olvidados no olvidan,ni tampoco los espectros tras la ida.
Que los ángeles de piedra en el camposanto lloren nuestra inconsciencia.

¿Puedes ver aquel hombre? aquel que camina junto a su mujer,
ella lo echa muchísimo de menos y aunque ella ya no lo puede ver,
él no la dejara nunca sola,nunca la dejará caer.
Pues a pesar de la transición final,nunca la dejará de querer.

¿Ves a esa joven que está sentada triste en aquella lápida?
No lo sabes,pero lee su propio nombre mientras intenta comprender,
mientras asimila que la muerte le llegó de una manera demasiado rápida.
Solo acierta a observar a sus padres ponerle flores...no lo puede entender.

Uno de noviembre,dos de enero,cinco de junio o veinte de abril:
el camposanto no se va a ningún lado,siempre está aquí.
Que los cuidados y las flores no acaben hoy,no todo es tan sencillo,
que las luces de millones de velas guíen a las almas perdidas con su frágil brillo.

 

 

 

 

 


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