Follando en los vestuarios del gimnasio

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
12203 visitas

Recomendación:
Lesbianvideos.co - Videos a diario de relaciones íntimas entre mujeres

Carlos me escribió por la tarde que iría al gym a última hora, así que cuadre mis planes para coincidir con él y hacer natación juntos. Hicimos mil metros y al descansar en el borde se arrimó a mí por detrás, empezamos a tontear y a salpicarnos, me acarició las tetitas centrándose en los pezones una vez que estos se pusieron duros, bajó por la barriga, metió la mano debajo del bikini y empezó a acariciar el clítoris, aprovechamos que no había nadie más para disfrutar de nuestro minutito intimo en el agua- A mí me gusta que me masturben así porque esta todo mojado y resbala mejor y justo entonces ocurrió: un empleado nos vio y nos echó jajjajaja por suerte mientras yo salía Carlos se tapó su erección con la toalla, fuimos corriendo a los vestuarios y en una cabina nos desatamos, empezamos a besarnos, me quito el bikini liberando mis tetas, yo baje su bañador y empecé a pajearle. Estaba a mil, llevaba horas aguantándome y cuando agarré su polla le dije “Uuuf llevaba horas deseando hacer esto, ¡ya eres mío! Jajajaja", él se rió, me desnudó completamente y siguió su tarea en mi coño, le miré con complicidad y me entendió: metió dos deditos y en cuanto pudo metió un tercero. Una vez que nos pusimos a tono saqué un condón de mi mochila, se lo puse y me empujó contra la pared del vestuario, levantó una de mis piernas y sujetando su polla por la base la colocó en la entrada de mi coño. Empujó despacito mientras la verga se iba abriendo paso dentro de mi. Mi vagina se ajustaba como un guante, estaba bien lubricada, y enseguida ya la tenía toda dentro. Le miré a los ojos con gesto de aprobación. Llevaba tiempo deseando hacerlo y desde que empezó a tocarme bajo el agua en la piscina, sentir su polla llenándome por dentro se había convertido en una obsesión.

Entonces empezó a bombear duro. Su polla que estaba durísima entraba y salía sin contemplaciones. Yo le rodee con mis brazos por el cuello y él simplemente me trituró con su enorme polla a la vez que me besaba el cuello. Uffffff, estaba tan caliente que no tarde en sentir que me venía el orgasmo. Siiiiii, dale nene, no pares, uhmmmmm, uhmmmm, ahhhhhhh, como me tienes, diosssss....me corrooooo, me corroooooo, siiiiiiiiiiiiiiiiiiii, le dije mientras él aceleraba todavía más el ritmo de sus embestidas. Mi vagina se convirtió en un torrente de juguito caliente que tras cada empujón se desbordaba, resbalando por mis muslos. Eso y el chasquido de su polla cada vez que me perforaba me provocó un nuevo orgasmo, seguido a continuación de uno más. Ahhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhh, siiiiiiiiiiiiiiii, como me gustas, diosssssssssssssssss, le dije.

Entonces él, que a esas alturas estaba ya desbocado, se detuvo y sacó la polla.

Le pregunté ¿Por qué paras? Mmmm, yo estaba eléctrica, le agarré la polla al revés y empecé a masajeársela mientras intercambiábamos miradas cómplices y alguna que otra mordida de labio, parecieron horas pero fueron solo tres segundos. Me respondió "porque te lo dejo a tu elección", le di un acalorado beso, me arrodillé, le quité el condón y tras varias sacudidas sujeté mis tetitas y sumergí su enorme verga en ellas. Una vez que me aseguré de que el prepucio estaba bien sujeto empecé a menearme, no es algo que haga muy a menudo, pero una cubana puede ser divertida y excitante si se hace bien. "Uf joder Andrea aaah, todo lo haces bien, siguee", eso me puso aún más y aumente el ritmo, podía oír justo debajo de mi el "chof chof" de su polla al ser masturbada, mi coño seguía empapado pero Carlos me lo había taladrado completamente, necesitaba descansar. Paré durante un momento para golpearme en las tetitas con su polla y para acariciarme los pezones con su glande, Carlos estaba derretido y yo lo sabía, volví con mi cubanita y poco después sus gemidos se transformaron en un "Ah joder no pares ah ah AAAAAAH", el semen salió disparado hacia mis tetitas, mi barbilla y hasta mis hombros.

Me levanté. Su verga seguía dura como el acero y yo ya estaba lista para volver a sentirla dentro, así que me incorporé le di un muerdo en la boca y le conduje hasta el banco y le obligué a sentarse. Comenzó entonces a masturbarse. Ya ves, como si necesitara algo más para mantenerla firme. Me quedé un rato contemplando como lo hacía, la mano arriba y abajo con vigor y su mirada clavada en mi. La escena me estaba poniendo de nuevo a mil, así que una de mis manos bajo hasta mi coño y comencé a masturbarme para él, mientras la otra mano acariciaba uno de mis pechos, brillante aún de su semen.

Enseguida paró alargó sus brazos y me atrajo hacia él a la vez que me giraba, manoseando mi culo y pasando su mano por mi coño que de nuevo estaba chorreando. Yo ya no podía más así que alargue la mano hacia mi mochila, saqué otro condón y se lo acerqué a él para que se lo pusiera, reculé un poquito, abrí mis piernas y con una mano coloqué su glande en la entrada de mi mojado coño. Me dejé caer sobre la polla que poco a poco se fue colando en mi interior. Mmmmmmmmmmmmm, la sentía vibrando, dura y caliente, y cuando entró por completo empecé a agitar mis caderas adelante y atrás con toda su enorme barra llenándome el coño. Uffffff, la sentía delicioso. El me tomó por las caderas y corregía el ritmo: Mientras tanto, mi mano derecha acariciaba sus enormes pelotas ya empapadas de mi flujo y con la otra pellizcaba mis pezones que estaban ya tan duros como su polla. Me encantaba esa sensación de sentirme repleta de carne. La verdad es que tenía una polla prodigiosa. Me sentía muy excitada, pero quería más intensidad así que comencé a hacer sentadillas sobre la verga, sacándomela por completo y clavándomela de nuevo hasta las bolas. El acariciaba mis pechos mientras tanto, dejándome a mi todo el control. Los chasquidos de mi coño engullendo su polla me estaban poniendo cada vez más cardiaca. El orgasmo era ya cuestión de segundos.

Efectivamente, una enorme descarga recorrió todo mi cuerpo y gritando su nombre comencé a correrme sobre su polla entre gemidos sin parar de moverme. Justo entonces me sujetó fuerte las caderas, apretándome contra él con toda su verga dentro y se vino él también dentro de mi. Su polla saltaba y vibraba dentro de mi, mientras jadeaba "Ah, ah, AAAAAAaah" con su cara pegada a mi espalda y sus manos amasando mis tetitas. Ufffffffffffffff, fue una corrida bestial.......

 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.