SEÑALES DE ROPTURA SENTIMENTAL 1

Por
Enviado el , clasificado en Reflexiones
386 visitas

Marcar como relato favorito
Recomendación:
Libros de narrativa y ficción - Consulta las novelas y libros de narrativa (novelas) más populares de Amazon

Una noche cualquiera conecté un canal determinado en el televisor en el que transmitían un reportaje sobre el estilo de vida en Suecia especialmente sobre la inseminación artificial en muchas mujeres de aquel país.

Al parecer en aquel rincón del mundo muchas féminas que se sometían a esta práctica médica iban cada vez más en aumento, hasta el punto que había una empresa muy bien equipada que facilitaba a las jóvenes mamás a que realizaran su deseo sin ningún problema.

"- No me interesa fundar una familia tradicional como hicieron mis padres; con un marido al que cuidar - dijo una de las jóvenes entrevistadas-. Pues ya me basto yo sola para sacar a mi hijo adelante".

Evidentemente ésto significaba que las mujeres del Norte de Europa al tener un trabajo y al disponer de unos buenos servicios públicos a cargo del Estado ( guarderías, colegios Sanidad...) podían ser madres autosuficientes prescindiendo del género masculino. Sólo tendrían alguna que otra aventura erótica episódica con algún sujeto que les cayera en gracia; razón por la cual también en aquel país se vive en una severa soledad que hace que la gente se ponga a hablar sola en los frondosos bosques.

Cuando le comenté a un amigo el tema de este reportaje, él me respondió:

-¡Ah! Este estilo de vida con el tiempo también sucederá aquí. En los países del Sur de Europa, ya que los países nórdicos siempre van unos años de adelanto respecto a nosotros. Claro que si ellos viven tan aislados los unos de los otros, es porque su idiosincrasia está condicionada por el frío clima de allí.

Después de haber visto aquel singular reportaje, al día siguiente asistí a una tertulia literaria que se celebraba en el Club Naútico de la localidad en la que vivo. Y en dicha tertulia tuve que comentar un libro histórico sobre el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando los rusos invadieron Alemania y éstos se colaron en las casas de Berlín y violaban a las mujeres de los inmuebles.

Lo cierto es que en una guerra que es una situación extrema en la que los soldados que pierden todo sentido de la ética y se vuelven en unos energúmenos puesto que en ellos aflora el depredador que todos llevamos dentro, éstos al invadir un territorio enemigo desde el principio de los tiempos siempre han violado a las mujeres del lugar.

Sin embargo en la tertulia algunas mujeres juzgaron a la obra literaria bajó el cliché feminista para desacreditar al género masculino, a tenor de la influencia subliminal de los partidos políticos de Izquierdas.

Sin ninguna duda esta tendencia izquierdista y feminista se basa en la teoría del antropólogo y periodista Engels, que era íntimo amigo de Karl Marx, según la cual el hombre primitivo tenía a la mujer esclavizada en la vivienda mientras  que él hacía vida pública con los amigotes. Esto fue cierto siglos más tarde sobre todo en la  Antigüedad griega, pero en la auora de la Humanidad no fue así. Ahora se ha demostrado que en Paleólítico Superior la mujer colaboraba con el hombre en las labores agrícolas. De manera que esta ideología marxista no tan sólo es más vieja que el ir a pie, sino que además es falsa.

Aquellas mujeres de la tertulia exhortaron con un inusitado énfasis agresivo que ellas eran mejores que los hombres puesto que eran más inteligentes, más sensibles y más valientes que ellos.

Confieso que a mí aquella comparación con los hombres me sonó a un prejuicio narcisista femenino similar al de los nazis respecto a otras razas.

Ya he dicho en otras ocasiones que cualquier ideología que termine con el sufijo INSTA conlleva un antagonismo irracional hacia el que es diferente, y la persona que se aferra a esta radical postura necesita a alguien que le sirva de chivo expiatorio para justificar su intolerancia.

-¡Las feministas se psan de la raya al decir que los hombres son tan malos! - saltó una de las mujeres de cabello blanco.

-¡Ellos son unos machistas...! ¡Piensa más en el fondo de las cosas! - le amonestó una de las mujeres feministas en un tono airado como si la otra fuera una boba.

-¡No, eres tú la que tiene que pensar! - le respondió la del cabello blanco con crispación.

Seguidamente por asociación de ideas dentro del mismo tema de género, se abordó la situación del papel de la mujer en el mundo laboral. No era justo que ellas cobrasen menos sueldo que los hombres por un mismo trabajo. Al fin se llegó a la conclusión que si las damas no estaban al mismo nivel económico que sus compañeros masculinos no se debía a que éstos despreciaran a las mujeres como se pretende hacer creer, sino que era porque ellas tenían hijos y por tanto no se podían dedicar en cuerpo y alma al trabajo de la empresa, y eso repercutía fatalmente en su poder adquidsitivo.

Yo no necesito ser feminista para comprender sensatamente que ellas como personas que son tienen el derecho de cobrar el mismo sueldo en el trabajo si está bien realizado que un hombre; y discutir sobre este asunto es hacer el más espantoso de los ridículos.

 

 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed