Complicarse la vida

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En muchas ocasiones nos complicamos la vida sin darnos cuenta, caemos en las garras de gente toxica y negativa que nos afecta o nos comprometemos sin necesidad, es decir no vamos a sacar ningún beneficio, pero nos ofrecemos hacer cosas muy difíciles y enredosas.

Hay muchas maneras de complicarse la vida de a gratis, estamos llevando una buena relación con una persona que amamos, es una relación estable y sólida, ¿pero qué pasa? Empezamos a buscar a otra persona para conquistarla o ya de perdida saber si le podemos mover el tapete. Esto pone en riesgo la buena relación que tenemos, lo hacemos a sabiendas, pero nos gusta jugar con fuego y ponernos en peligro de quedarnos sin nada y sufrir el abandono, todo sin necesidad, solo porque nos encanta complicarnos. Según estudios hechos por una universidad de España, las personas que tienen una relación extramatrimonial, viven menos que los que no la tienen. Este resultado, creo yo que es porque viven con el nerviosismo de ser descubiertos, pero les gusta vivir complicándose, es como una adicción, querer hacer todo a la mala.

Otra de las cosas que te pueden complicar y facilísimo de caer, es gastar más de lo que ganas, con la infundada esperanza de que las cosas van a mejorar en muy corto plazo. Se empiezan a gastar el dinero que todavía no ganan, por el solo hecho que tienen el prospecto en la mira y a veces  ni eso. Es posible esto gracias a esos instrumentos diabólicos que son las tarjetas de crédito o financiamientos fáciles de obtener, te conviertes en rehén de los intereses y tu dinero se empieza a irse en intereses y comisiones bancarias. Lo rápido que pudiste obtener lo que deseabas se vuelve impagable porque nunca terminas con los pagos de la tarjeta, yéndote siempre por el mínimo. Trabajas solo para pagar intereses y comisiones de las dichosas tarjetas de crédito. Te preguntas cuantas veces hubiera comprado las cosas que compré con todas las veces que he pagado al final.

Pudiera también ser una complicación comprar problemas ajenos, no son propios pero los tomamos como si lo fueran, me pregunto ¿porque y para qué? Es una tontería ser tan débil de tomar problemas que no son nuestros como nuestros, pongo un ejemplo clásico, con las peleas de los padres o parejas, tomamos partido y tratamos de arreglarlas, pero nosotros realmente no tenemos manera de resolver nada, somos ajenos al problema a pesar de ser nuestros padres o nuestros hijos. Cuando mucho debe uno hacer recomendaciones, pero nada más, porque el problema lo deben de arreglar ellos, convencerse de que están mal y reconciliarse. En una ocasión mi hermana mayor se enojó con su esposo y quise intervenir porque ella me llamó, en el momento quise hasta golpear a su esposo pero me calmé, pero lo loco de todo, eso fue el jueves, que el domingo cuando llego a comer a casa de mis papás, ellos muy tranquilamente estaban abrazados. Me dije a mi mismo, si le hubiera golpeado o hecho algo, ahorita me hubiera arrepentido, hubiera complicado todo.

 Compararte con otros es una tontería, porque siempre hay circunstancias que no son equiparables, al querer ser como otra persona pero por más que pareciera que son iguales a nosotros, nunca puedes comparar porque pueden existir algunos privilegios que han tenido por ciertas situaciones, que lo hace más difícil de compararlo con nosotros. Pudiera ser que familia le pudo dar una plataforma económica que le hizo más cómodo su despeje en su vida profesional, al no tenerla nosotros, es tonto envidiarlos porque el ya lleva una ventaja que, aunque no la percibimos es evidente. ¿Para que compararnos con otros? solo nos complica la vida, es algo innecesario e irrelevante que en vez de ayudarnos nos frustra.

Otra cosa que nos complicamos es rodearnos de personas negativa o toxicas como vulgarmente se les dice, vivimos angustiados por todos los comentarios nefastos que recibimos de ellos y no hacemos nada para poner límites. Se la pasan suponiendo cosas malas que van a suceder y nos contaminan con miedos y angustias, que no nos dejan estar tranquilos. Estas personas obscurecen nuestro panorama y lo peor es que nos relacionan con ellos, que los demás creen que somos igual de negativos, son personas que nos complican la vida sin ser realmente lo que queremos. Más vale solos que mal acompañados.

Te vas a un viaje sin tomar en cuenta todas las recomendaciones que te dijeron, solo para ver qué sucede, eso es quererte complicar, no revisar que el carro esté en perfectas condiciones mecánicas, te vas con la duda que no lo hiciste, estas con la zozobra de que algo puede pasar. Irte sin reservación de hotel te arriesgas porque crees que no va a haber problema pero en el momento que se presenta, se arruina el paseo. Todo hubiera sido tan natural como llegar e instalarse en el hotel que se reservó, para empezar a disfrutar el viaje pero no queremos complicarnos yéndonos a ciegas, sin reservación.

Una de las complicaciones que muchos tomamos es adquirir un vicio, no era necesario ni te daba nada de beneficio pero lo adquirimos poco a poco, algunas veces no lo sabemos manejar que nos convierte en esclavos de su consumo o ponemos en riesgo muchas otras cosas que pudiéramos estar disfrutando, por la necesidad del vicio. Pongo el ejemplo más sencillo, cuando una persona es fumador, llega un momento en que se tiene que aislar de algún lugar para poder fumar en las áreas indicadas o tiene que pasar fríos porque debe ir a lugares abiertos. Son consecuencias del vicio que nos complican la vida. Algunas ocasiones te arriesgas a salir a media noche solo para ir a comprar cigarros porque se te acabaron, te pones en riesgo de un asalto o ser víctima de algo peor solo por la complicación de los cigarros.

No comprar seguros para los riesgos más comunes, al cabo no pasa nada, son pagos inútiles que solo están haciendo más ricas a las compañías de seguros, este es el pensar de muchos que les gusta complicarse. Comprar el seguro del vehículo que manejamos es una protección muy sana para nuestra economía, el hecho de darle solo un pequeño golpe a un carro de los importados, nos desestabilizaría enormemente y pudiéramos hasta terminar en la cárcel por la insolvencia, por eso es bueno aunque fuera el seguro solo contra terceros, con la tranquilidad de no caer en el supuesto de no tener para pagar los daños de los otros.

Lo peor de todo es que podemos adquirir todas las complicaciones a la vez, no tomar una y soltarla, sino que agarramos muchas complicaciones como las que he mencionado y se arma un coctel de problemas que puede hacernos vivir situaciones incómodas y hasta desastrosas. Podemos llegar a tener insomnios prolongados, que nos hagan sentirnos cansados y frustrados, todo por gusto o porque nos dejamos llevar, sin medir las consecuencias que podría tener nuestras decisiones. Hay que pensar las cosas dos veces antes de hacerlas.


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