CERRADO ESCAPARATE... (Experimental Neosurrealista)

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CERRADO ESCAPARATE
(Experimental Neosurrealista)


Cuando al aguijón el callejón despierte alegre,
en los arcos, saldrán flores, a preguntar,
por la calle callada, entre piadosas víboras,
que vuelan al barrer el barro, con cerezas,
y esmeraldas, perfiles afilen,
al estilete, con calenturienta frente,
como afrontan la nuca eunucos,
por el rostro que arrastra nubes,
y los tornillos al desarmador taladren.

Como los canes gatean al aire plumas,
por los codos escriben palpitando,
tanto que, al púlpito empulpan manco,
jugo enraizado en las hojas orejas…

¡Oh, minutejos al espejo apocan!.
¡Oh, cascadas sin desdicha de pescado!.
¡Oh, mírales al talón sin calcetín!.

Como canta la noche su desencanto,
y decanta cuando nazca desértico,
al doblar la esquina la espina llorando,
al rincón un ratón ensordece queso áspero,
y haya el tallo entrado con saliva,
desde la salida, una ventana tan puerta
y un puerto empuñe descarado.

Aunque morirse muchas veces hace daño.
¡Créelo, y solo al vivir auténtico teme!.
Como temió el perro al árbol.
Como el afán espumoso del piso pesa,
cada balanza, en la enredadera apartado.
Tanto en una gota con el cristal agotado,
la misma cadena al golpe adelgaza gordo.

Pero al silencio cierra los ojos mirando,
en el camino de la sombra sobrio.

No crean al día los rayos,
ni al sol rompen las aguas en botella,
en la pizarra, al contrario, prefieren,
fuerte, como acrílica desteñido anida,
y enseña al otoño con saña un retoño,
porque a la madre manda flores secas.

¡No sigas mirando si no sabes observar!.
¡Nada oye el que no sabe escuchar!.

Soy como un pozo apunta el punto alado,
y por dentro, el vacío es mi miel…
Dicen las paredes al techo del patio,
los patos abejan azorrillados pavorreales,
y dejan al día que hable fragante blando,
que al bledo en el emblema brama.
Solo la bruma, en la noche sabe a sal,
tanto como a la muerte desconoce,
y cree el abanico el cepillo y la sierra.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez.


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