Terror

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¿Porque nos gusta ver películas de terror? ¿Para que buscar que te asusten? ¿y hasta pagar para que te tengan en tensión un par de horas, y luego te esté dando vueltas el miedo en la cabeza, que no te deje dormir por días, o te quede el trauma durante años? ¿Será que necesitamos vivir experiencias intensas para no aburrirnos?, pudiera ser, aunque también puede ser para saber que lo que nos da miedo a mí los otros también le temen, es esta una forma de confirmarlo sin abrirnos de capa personalmente. O tal vez pensamos que pudiéramos aprender en esas películas cómo salir de situaciones complicadas, de peligros reales en un futuro, podría ser.

Cuando tenía como 15 años, cometí un gran error, ir a ver la película El Exorcista, sería que mis hermanos contaban que estaba muy buena, yo vi en el periódico que la estaban pasando nuevamente y me envalentoné, sabía que si invitaba a algún amigo, nadie iba a querer ir, me fui solo a verla al cine Olimpia, que estaba como dos kms de mi casa, en aquella época era un buen cine, ahora pasan puras triple x y por allí dicen que pasan cosas… pero esa es otra historia, bueno les cuento que cuando llegue al cine, este tenía dos niveles, yo me fui al nivel de arriba, en una orilla del lado izquierdo como en la cuarta fila, me acuerdo perfectamente  ¿como estaría el trauma que viví? , el cine no estaba lleno, habíamos pocas personas es una sala grande. Y que empieza la película, en un país de oriente con unos arqueólogos que encontraron una estatuilla como de un demonio, eso no lo entendí muy bien, uno de los arqueólogos se la entrega al sacerdote, que después es quien le va a hacer el exorcismo a la niña, pero bueno eso no creo que tenga mucha relevancia, porque solo sale una escena la niña hincada viendo la estatuilla.

Todo comienza cuando la niña está dormida con la ventana abierta y entra un viento acompañado con un sonido raro, eso es lo que pasa en todas las películas de terror, el sonido es muy importante, porque cada ruido tiene una consecuencia, estás en suspenso tratando de adivinar que va a suceder. La niña, inocente, empieza a tener más y más manifestaciones de que esta poseída por el diablo, quien le otorga unos poderes sobrenaturales, que llegan a dar mucho miedo, como cuando cambia la voz, cuando le da vuelta la cabeza, la vomitada verde, cuando flota sobre la cama, las llagas que se le hacen en la piel, le cambia la cara completamente… y allí me tienen a mí,  estaba queriéndome meter debajo de la butaca, sin exagerar fueron las peores dos horas que había vivido en un cine, esta película hizo época porque todo mundo sintió mucho miedo al verla, pero allí no acabó el problema, tenía que regresar a mi casa solo y con el miedo, total me fui, corriendo, porque tenía que pasar por la parte de arriba del puente, el único que había en aquel entonces había varias casas abandonadas y estaba todo muy oscuro, mejor “patas para que las quiero” y corrí sin parar hasta mi casa. En la noche no pude dormir, tenía la imagen de la niña clavada en mi mente, cuando estaba poseída y no podía sacarla, hasta tenía un rosario en una mano y en la otra una biblia.

De niño había visto películas de miedo, que pasaban en la televisión los viernes o sábados en la noche, no recuerdo bien, mis papás salían a sus reuniones y nosotros nos poníamos a ver la tele hasta tarde, mis hermanos y yo. Vimos la película “hasta el viento tiene miedo” que se trataba de un internado de señoritas, que te tenía en suspenso porque en las noches pasaban cosas raras. Otra de las películas fue “el niño de piedra” en la que una niña platicaba en las noches con una estatua de un niño que se convertía en persona, esos eran más o menos las películas de miedo, nada que ver con el Exorcista.

Bueno también había las de miedo cuando el luchador El Santo, luchaba contra las momias o contra los Hombres Lobo pero las películas estaban muy mal hechas, eran poco creíbles, sabíamos que eran personas disfrazadas o extraterrestres débiles porque el Santo les ganaba a todos. Estas pasaban en la matiné del domingo. Otras que veíamos era de “Chabelo y Pepito contra las mujeres vampiros” y así puras por el estilo que la verdad no daban miedo solo nos entretenían.

Mi papá pudo comprar una videocasetera que era del tamaño de un horno de microondas de ahora, usaba casetes Beta, entonces ya podíamos ver películas sin necesidad de ir al cine. Un viernes en la tarde que sabía que mis papás iban a salir, fui a rentar una película a un negocio que estaba en la colonia donde vivía. Rente  “Viernes 13” en donde sale el gigante con la máscara como de portero de Hockey sobre hielo, esta vez la estábamos viendo mi hermano, el mayor y yo, y que empieza la película, desde la música que es como violonchelos, trombones, trompetas, sonando rápidos, como imaginando que persiguen a alguien y también se oyen voces combinadas con pájaros, fue el preámbulo, nos volteamos a ver mi hermano y yo, tragamos saliva, no sé porque eso se significa que tenemos miedo. La película se trata de que varios muchachos y muchachas que van de campamento a una casa abandonada en el bosque con un lago, cuando aparece el malo de la película “Jason” con un cuchillo y luego un machete que los empieza a matar a todos y a todas de una manera muy sangrienta, a cada uno lo mata diferente, creo yo para no aburrirnos, pero cada vez más feo. Mata a todos, hasta a un policía que llego a la cabaña, el malo sí que es un asesino despiadado, cada que mataba a una de las muchachas decíamos mi hermano y yo: que desperdicio. De esta película después salieron como 10 versiones más, le gana a las de Rocky.

Otra película que también estuvo de pelos, fue Halloween, el tema musical de esta más de miedo, es con un piano tocado solo con 3 o cuatro teclas, el malo de la película también tiene una máscara blanca y quiere matar en la noche de Halloween, por más que se escondan las personas siempre las encuentra y te tiene al filo de la butaca, que afán de pagar para que te asusten.

Hasta escribir de esto da miedo, no se me vaya a meter el diablo por andar escribiendo de él, y los demonios, como en la película de la tabla de la Ouija. Mi conclusión es que con estas películas vamos a sacar todas las emociones, sin reprimir sentimientos y soltando todo para la liberación emocional, abrir puertas que permanecen cerradas casi siempre, así que saquen fuerzas y valor de donde los encuentren, y váyanse a ver la segunda parte de IT, o la secuela de El Resplandor, o la segunda y tercera parte de el Exorcista, mínimo van a sudar frío.


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