Apuestas o Ludopatía

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Al estar viendo el béisbol en la televisión, entre tantos otros comerciales y distractores del juego, muy frecuentemente pasan anuncios de apuestas, tema del que yo la verdad no entiendo muy bien, ¿porque ponen números negativos y positivos?, suficiente trabajo es seguir las estadísticas y el montón de datos en torno al juego y las anécdotas de los jugadores, yo de plano no los se interpretar. Pues allí tienen entonces que voy y me pongo a investigar cómo es eso, pensando que en realidad, las estadísticas están en favor claramente de la casa de apuestas sino ¿con que pagan tantos anuncios a nivel nacional?, además, te regalan, dicen que te regalan dinero para que empieces a apostar, para que te ganches a meterle dinero del tuyo, y como si le vendieras el alma al diablo, que bajes la aplicación a tu celular.

A mí lo que me sucedió un tiempo fue que me obsesione con ganarme el “melate”, ya que con poco dinero podías ganarte bolsas muy grandes, además que conocía dos historias de ganadores, que habían recibido muchísimo dinero en este sorteo, y que les había cambiado la vida completamente. Son dos de miles de personas que apuestan cada semana un par de veces, porque se juega los jueves y los domingos. El juego no tiene mucha ciencia, como dice el presidente Andrés Manuel López Obrador de gobernar y sacar petróleo del suelo, se trata solo de atinarle a 6 numeros, de 56 números que van a jugar. En una ocasión le atiné a 5 números, pero como otras personas también le atinaron, se dividió la bolsa que gané y al quitarle como el 25%  de impuestos, recibí como 30 mil pesos aproximadamente, esto en el 2012, estaba yo muy contento, pensé si le hubiera pegado al premio grande seria millonario y me hubiera cambiado la vida, me imagino que para bien, me hubiera llenado de amigos, como les pasó a mis conocidos que se ganaron el premio, muchos les ofrecían ser socios de grandes proyectos por hacer, también ellos al ver que ganaron tanto dinero, les repartieron unas cantidades importantes a cada uno de sus hermanos, como una manera de ser compartidos, es casualidad o no sé, pero ambos vienen de familias numerosas. Uno de ellos se tuvo que ir a vivir a Estados Unidos porque en ese tiempo que se ganó el melate, la inseguridad estaba muy fuerte en el país, más que ahorita, imagínense, pero después de un tiempo se regresó, según me platicaron dijo que la vida en Estados Unidos era muy aburrida y la comida no le gustaba, las fiestas son muy formales en los horarios y que si te sales un poquito con el ruido, los vecinos inmediatamente te mandan la policía que te venga a callar y a multar, no todo es tan lindo como lo pintan.

El tiempo que le he dedicado a predecir los resultados del melate ha sido mucho, hasta hice un programa de computadora en Access con rutinas programadas en lenguaje visual basic, con todas las posibles combinaciones, eran como 23 mil millones, mi pobre computadora a pesar que era muy nueva se hacía lenta, después de no ganar y no ganar, de saturar la memoria de mi computadora, con mis estadísticas y probables combinaciones de números, porque siempre me han gustado mucho las matemáticas, me daba la cruda moral, porque pensaba con ese dinero mejor hubiera comprado una camisa o unos zapatos, pero nada, siempre con la ilusión de ganar y que los Dioses del Melate me sonrieran y me cambiaran la vida.

A las personas que apuestan de una manera compulsiva se les llama ludopatas, tienen el deseo irreprimible de jugar, al parecer llegan al extremo de no estar conscientes de las consecuencias, porque este trastorno puede llegar a afectarlos en su economía, en su familia y en su trabajo. Algunos llegan a contraer deudas considerables, hasta llegan a robar con el fin de ir a jugar.

En mi ciudad hace unos años se legalizaron los casinos, porque anteriormente estaban prohibidos como también ahora, pero pudimos ver muchas tristes historias de hombres y mujeres que se volvieron adictos al juego, hubo señoras que se iban en pijama y bata para empezar a jugar, cayeron en ese ansiedad que da el estar apostando, se platicaba en las reuniones que había personas que llegaron a perder sus casas, carros, motocicletas, joyas con tal de seguir apostando, por eso los volvieron a prohibir, por el daño que estaban ocasionando a muchos. Los impuestos que pagan los casinos no son suficientes para los problemas que causan a la población.

Empecé a llevar la contabilidad de una pequeña empresa que estaba en otra ciudad, el dueño que me tenía confianza, me dejaba cheques firmados, y en algunas veces hasta efectivo para realizarles pagos a sus proveedores, tenía contratada a una señora joven para que fuera a hacer los pagos necesarios de su negocio, esta señora era adicta al juego y mi cliente me lo advirtió. Un día yo tenía un dinero en efectivo de mi cliente, me llamó para decirme que le entregara 25 mil pesos a la señora esta, para que fuera a pagar un jardín de un edificio que están remodelando. Pues llegó la señora por el dinero, diciéndome que tenía mucha prisa porque era el festival del kínder de su hijo y que quería asistir, entonces saqué el dinero, lo conté y se lo entregué advirtiéndole que lo contara y que me firmara el recibo, pero ella argumentando que tenía mucha prisa, lo metió a su bolsa, y se fue sin contarlo. Tres horas después me habla la señora esta, diciéndome que le entregue 5 mil pesos menos, entonces yo me molesté y le aclaré que yo le había dicho que contara el dinero, que si no lo contó era ya responsabilidad de ella, total se armó un problemón, me habla mi cliente y me pide que le explique qué había sucedido, le explico paso a paso, y él me dio la razón a mí. Esta persona fue también con el proveedor y solo dejó el dinero, también argumentando que tenía mucha prisa, pero la cajera del proveedor la detuvo para decirle que ella no le recibía nada de esa forma, que se esperara para contar el dinero, dicho y hecho, sí faltaban los 5 mil, pero ya habían pasado 2 horas de cuando estuvo conmigo y fue a pagarle al proveedor, fue el tiempo en el que se fue a jugar al casino. Tiempo después la despidieron, por ese problema de las apuestas que la convertía en mentirosa. Yo por las dudas, nomás apuesto cuando gano, y si no gano, pues mejor no apuesto.

Chiste: Hay un medicamento que te puede curarte de la ludopatía y el laboratorio que lo fabrica te apuesta que si se te quita. jajajaja


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