Vecina nueva

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Estaban apuntando a las 19hs y comenzaba a refrescar, siendo fin de semana y sin tener nada que hacer, me decidí ir hacia un bar que estaba no muy lejos de mi apartamento, por lo cual tomé una ducha para refrescarme un poco.

Al terminar de hacerlo e intentar decidir que ponerme, entre ropa sexy o cómoda, elegí la segunda opción ya que estaba cansada de utilizar tantas faldas, aun así, le di su toque sexy utilizando accesorios, por supuesto. Una vez acabado esto me puse en marcha a bajar para ir.

Bajando por el ascensor me crucé con un vecino de mi edificio con quien solía hablar y me comentó que había una mujer nueva en el mismo, que se mudó el día anterior según el encargado, puesto que por horarios de trabajo ninguno de los dos la habíamos cruzado, el parecía bastante ansioso así que supe que estaba ocupado y procedo a saludar e irme. 

 

Al estar al fin en el bar tome algunas cervezas, tranquila, esperando que la noche prometa no aburrirme rápido, todo iba normal y de repente una chica se acerca a la barra, era de tez Blanca, ni muy alta ni muy baja, cabello castaño y una muy buena figura corporal, no pude resistirme a verla e imaginarme  como se vería sin esas telas que vestía, al notar mi mirada se acercó y sentó a mi lado, sentándose y presentándose, incitando a que era nueva y no conocía a nadie con quien compartir un trago, pensó que era buena idea ya que yo estaba sola, me presenté de igual manera y la invité a quedarse a charlar conmigo haciéndole saber que era de la zona y seguramente no tardaría en adaptarse al lugar.

Tras un rato charlando, copas yendo y viniendo salió un tema bastante subido de tono en el cual me confesó que hace mucho no tenía relaciones y que además se acercó a mí con la esperanza de que no estuviera acompañada, ya que le parecía atractiva, viendo la gente que había en el sitio y la hora le propuse acompañarla a su casa a lo que accedió diciéndome que igual estaba todo desordenado por su mudanza, a lo cual reste importancia. Siguiéndole el paso noté que era mi nueva vecina, pero no dije nada al respecto en su momento.

Al llegar a su piso y entrar ya no pude resistir el solamente comerla con la mirada, por la que la lleve detrás de su puerta al cerrarla y comencé a besarla, ella accedió a esto y comenzó a besarme con mucha más pasión de la que esperaba, no podía creer como alguien que conocí hace un par de horas me pusiera tan caliente, aun así ,aceptando esto pase mi mano por su espalda para desabrochar su vestido, tenía un cuerpo mucho más sexy de lo que imaginaba momentos anteriores y esto hizo que sintiera un cosquilleo y ansias por continuar mi travesía, me agaché bajando su ropa interior de encaje a la vez para encontrarme con su monte perfectamente depilado y húmedo por la situación, separe un poco sus labios con mis dedos encontrando su clítoris hinchado y tocándolo suavemente con mi lengua repetidas veces, oí pequeños gemidos de su parte, lo cual me excitaba más e incitaba a que continúe, luego de un momento tomó mi cabeza para pararme, diciéndome que vayamos a un lugar más cómodo para no ensuciar la entrada o afuera de esta con sus deliciosos jugos, asentí y me puse de pie, ella me agarró de la cintura llevándome hacia su habitación, me empujó sobre su cama y me dijo que era su turno, mientras comenzaba a quitar mi ropa, comenzó a chupar mis senos y bajo hasta llegar a mi clítoris y darme la mejor mamada de mi vida, no pude contenerme más y me vine en su bello rostro, lo cual hizo que cambiemos de posición, mientras tanto saco de una de las cajas de mudanzas un vibrador y mirándome lascivamente me dijo "juguemos un poco" yo tome nuevamente mi postura anterior, ya que sólo me gustaba ser sumisa con el género opuesto.

Después de un rato haciéndola gemir a más no poder con el vibrador y mi lengua, mojó muchísimo todo y se estiró a descansar de tanto placer, ofreciéndome un café, asentí, puesto que ya había amanecido. Nos vestimos y desayunamos, luego de un rato le dije que debía ir a mi apartamento a ducharme y me dijo que debía hacer lo mismo ya que en un par de horas tenía que seguir acomodando, me preguntó dónde vivía mientras me abría la puerta, le dije; mi apartamento es muy parecido al tuyo, ella arqueo las cejas, a lo que sonreí y le dije "un gusto en conocerte, vecina nueva".

Al caminar hacia las escaleras para subir a mi piso noté que el vecino del día anterior me vio salir de allí, y como ya teníamos confianza me dijo:  no perdes el tiempo, deberías dejar algo para el resto que no sea solamente escuchar gemidos toda la noche. Golpeándolo en el hombro me reí y le dije que estaba exhausta e iba a descansar y me despedí.

Fin


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