C2 La desconocida se pone misteriosa

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Desperté y vi la hora 13:27 hrs. Vaya solo dormí unos minutos, después de este raund pensé que terminaría molido. Ella seguía sobre mi pecho aún dormida, ambos desnudos, no puedo creer lo que acaba de pasar y ella es tan hermosa. Me levanté como pude para no despertarla ya que necesitaba ir al baño. Me pare a orinar, dejé la puerta abierta y abrí la regadera necesitaba limpiarme, abrí el agua fría y le entibie solo un poco me metí y empecé a sentir la relajación en cada parte de mi cuerpo tantos días estresados con la escuela me tenían muy tenso me di un baño rápido y al final me quedé un rato bajo el agua.

-Hola amor.

Me tomo por sorpresa y me abrazó por la espalda en el agua y acaso me dijo amor?

-Hola linda.
-Sabias que es de mala educación dejar a una mujer desnuda en la cama.
-No quise molestarte.
-Tu no podrías molestarme cariño, no después de lo que hiciste haya atrás.

Empezó a besar mi espalda y acariciaba mis brazos y mi pecho. Que incomodo, la verdad me encanta pero no sé ni cómo se llama. Supongo que lo ignore ya que empecé a disfrutarlo e incluso empezó a surgir una erección.

-Vaya mi amigo está despertando.
-Pues le gusta lo que haces.
-A ver déjame saludarlo.

Bajo sus manos y tomo mi verga con ellas. Mi verga estaba hinchada apenas la tocaba y sentía como si la apretara, pero me daba una sensación de placer que levantó más mi erección además que sentía su cuerpo desnudo a mi espalda, sus pezones duritos, sus piernas torneadas, su cuerpo era espectacular y sin duda esto era algo único. La metí por completo al agua y gire para verla de frente y empecé a besarla, nos abrazamos y ahora mi verga pegaba con su vientre, sus pechos con el mío, ella tomó mi trasero y lo apretaba con sus palmas, yo hice lo mismo y la levanté en mis brazos para ponerla a mi altura, me tomo del cuello y enrollo sus piernas a mi cintura y la deslice un poco para penetrarla.

-Ah! Si.

Soltó un pequeño gemido, pero los besos no pararon y yo la moví a un ritmo lento sobre mí, la cargaba para que entrara y saliera despacio, sin prisa, incluso con ternura.

-Que rico amor, sigue así. Me gusta.

Me susurró en los labios. Empezó a lamer mi cuello y me fui sobre su oreja, apretaba su trasero y la deslicé lo suficiente para que entrara hasta al fondo, ahí ella empezó a mover sus caderas.

-Que rico nena sigue así.
-Lo que tú me pidas papi.
-Muévete lento déjame disfrutarte.
-Así te gusta?
-Si, así.

El momento era increíble, el placer era infinito, algo se conectó entre nosotros y el nos llevó a otro mundo. Empezó a temblar enseguida y a pesar de que estábamos en la regadera sentí su chorro por mis testículos en cuanto llegó su orgasmo.

-Ah! Me vas a volver loca cariño.
-Espero sea un cumplido.
-Lo es amor.

La baje al suelo y volvió a besarme, tomo mi verga con sus manos y la enjuagó en el agua, en seguida se incó y empezó a chuparla al igual como la penetraba, lento, poco a poco la metía y la sacaba de su boca, de nuevo mi erección daba miedo. Creo que lo noto porque se transformó y empezó a chuparla con más intensidad, me masturbaba con una mano mientras lamía la punta y me acariciaba los testículos con la otra mano, sabía llevarme al límite succiono mis huevos y me masturbaba con fuerza.

-Dios nena!! Ahh!!

Su mirada penetró la mía y volvió a chupar mi verga, se la metió toda mientras me miraba, sentí como entre por su garganta y ahí se quedó para que yo me viniera.

-Uff!!! Siii!! Ahhh!!

La tomé de la nuca para que esperara un poco y eyacule toda su garganta, segundos después la solté para que respirará, ella me miraba satisfecha de su trabajo y tome su rostro para que se pusiera de pie, le tendí la mano y le ayude.

-Me vas a provocar un paro.
-Creo que ya conseguí varios tu amigo se para muy bien.

Me regaló otra sonrisa y me dio un beso coqueto en la boca. Me dejó atontado y empezó a bañarse, yo también empecé a limpiarme mi verga seguía erecta.

-Me puedes enjabonar la espalda?
-Claro, dame el jabón.
-Ten amor.

Creo que ya me está gustando que me hable así, aunque aún es raro. Enjaboné su espalda y no perdí oportunidad de hacerlo en su culo también empezó a hacerse hacia atrás mi verga aún erecta empezó a rozar su trasero, la tomé de la cintura y empecé a frotarme con su culo. Pase el jabón por su culo enjabonando bien el ano, incluso lo metí un poco.

-Te gusta mi trasero?
-Me encanta.
-A si?
-Tienes un rico culo.

Coloque la punta en la entrada del recto.

-Ah! Así despacio.
-Si, que rico.

Regresamos a los susurros, ya tenía la mitad adentro, todo al rededor se fue, solo estábamos ella y yo meneando lentamente las caderas para juntarnos en uno solo, deje de escuchar la regadera, solo la sentía a ella, se recargo en mi pecho y si al fin estaba dentro.

-Que rico se siente tu verga.
-Me encanta tu culo.
-Dame más.
-No te lastimare?
-No, ya estoy lista dame más.

Era tan sexy cuando me susurraba parecía que era algo prohibido, empecé a menearme más y más fuerte. La saqué toda y la volví a meter cada vez más rápido.

-Si, así!! Dame más!!

Tome su cintura y empecé a bombear.

-Papi cógeme!! Dame más duró.

Tome su cabello y jale con fuerza, ya la tenía contra el mosaico del baño. Ella empezó a masturbar su clítoris y se acariciaba sus tetas.

-Siii!! Si así!! Cógeme!! Cógeme duró amor.
-Ahh!! Si.
-Si! SII! Siiiii..!!

Sentí cada parte de su culo al momento de penetrarla, se empujaba contra mí y se movía de arriba a abajo con cada penetración. Llegué a un momento hipnótico y solo la escuché gemir a lo lejos.

-Ya vente amor yo ya no puedo.

Tanto me perdí en el placer que no me di cuenta que ella llevaba varios orgasmos, sus piernas tambaleaban cada que la penetraba así que me decidí a terminar.

-Cariño me encantas.
-Ahhh!! SII!
-Eso bebé, vente en mi colita.
-Uff!! Siiiii!!

Termine dentro de ella, tarde en retomar la respiración. ¿Qué diablos me hizo esta mujer?

-Amor me encanta esto, pero se me hará tarde.
-Claro entiendo.

Nos limpiamos y nos vestimos rápido y antes de salir hubo una gran sesión de besos muy cariñosos.

-Oye, me encantaría repetir. ¿Me das tu número?
-Claro amor, pero te lo doy más tarde Oscar.
-Mas tarde?
-Si más tarde cariño.
-Oye, pero espera. ¿Cómo sabes mi nombre?

Se dio la vuelta y salió del cuarto y antes de que pudiera alcanzarla sonó mi teléfono, era un texto.

-Ya lo sabrás más tarde cariño. Ya tienes mi número y gracias por todo lo rico que me hiciste. Besos.


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