C1. La chica del tren

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Eran las 7 am y para variar el metro de la CDMX estaba a reventar, subirse a un tren era imposible con tanta gente, incluso subir las escaleras era mortal así que cuando por fin subí y me encontraba apelotonado entre el mundo de gente, golpes de un lado, pisotones, empujones aquí y y allá. Opte por esperar en medio hasta que se fuera el tren y poderme acercar a la puerta, a la gente ya no le importaba que pasaba al rededor si te empujaron o golpearon, incluso si te han tocado, todos siguen con su camino.

-Permiso, permiso, a un lado por favor.

Pasó una chica entre la gente y al pasar frente a mí me embarró su trasero sobre la verga y aunque traíamos ropa sentí cada curva de su culo pasar sobre mi verga. ~Uff!! Solo por esto aguanto el transporte a esta hora~ Una mujer más pasó entre la multitud y rozando sus grandes tetas sobre mi, por acá una más que incluso se le desabotono la camisa y con la prisa no noto que venía enseñando su sostén por cierto transparente. ~Que hermosos pezones~.

Al fin se fue el tren y libero un poco de espacio, me dirigí a dónde quedaría la puerta del siguiente tren y vi subir de las escaleras a una chica un poco gordita pero bastante bien, tenía un gran trasero y wow que tetas. Me dirigió una mirada que me llamaba y aunque no me moví ella se colocó frente a mí, en fin me quedé esperando atrás de ella, pero se empezó a llenar de nuevo el vagón y el tren no llegaba, ya era tarde. Por obvias razones la gente empezó a empujar hasta que estaba casi encima de ella. ~Rayos!!~ Si, amaba ese rico roce, pero tampoco quería problemas y es arriesgarse a ser denunciado por acosó, así que decidí colocar la mano con la mochila en medio para dar a entender el el arrimón no es intencional. Seguía sin llegar el tren y ya estaba lleno, ya no empujaban pero sentí como la gordita se hacía para atrás hasta que no hubo más remedio que bajar la mochila, sentí su culo contra mi verga.~Dios que delicia~. No me moví, esperé algún, reclamo o que se sienta incómoda para retirarme. Nada.

Empecé a arrimarme también, incluso con la mochila abajo fingí acomodarla y acaricié su trasero con la mano alerta a cualquier inconformidad y ni siquiera se inmutó. Llegó el tren y la tomé por la cintura con la mano libre tras tomar la mochila, ella tomo mi mano y me hizo abrazarla. Entramos al tren entre empujones y quedamos al fondo contra la puerta contraría, estábamos apretados, uno sobre el otro.

Mi verga ya estaba dura y era imposible que no lo sintiera y al fin se movió, hecho una mano atrás y me acarició sobre el pantalón, estaba caliente tanto como yo, me agarró con ganas y frotó con fuerza.~Que placer!!~ me la puso aún más dura y yo deslice mi mano hacia arriba y forme sus pechos, tan redondos y tan grandes los apretaba para que cupieran en mis manos, nuestras respiraciones se aceleraron y el calor aumento, demasiada gente al rededor tan apretados que ni siquiera notaban lo que pasaba. Bajo mi cierre del pantalón y metió la mano, sentí su mano en mi verga, sus manos sudando y calientes, sentí como recorrió su mano para acariciar mi glande que ya goteaba de la excitación, sentí su pulgar hacer círculos en él. Estruje sus pechos más y la pegue más a mí, baje mi mano y toque su vientre bajo su camisa, me acerque al botón y ella movía el culo para frotarse contra mí, mi verga aprisionada entre su nalgas, deslice mi mano a su botón y lo solté, si, lo solté y entre bajo el hice sus bragas a un lado y acaricie su sexo, depilado, suave, juro que sentía que también olía como el paraíso, lo acaricié.

-Ahh!!- El primer gemido salió de su boca, un señor volteo pero ella giro para que no lo mirará.
-Rico? -Le susurré al oído.

Asintió con la cabeza, veía sus mejillas estaba roja y no dudo que yo también lo estuviera, estaba con la excitación a todo. Encontré su clítoris y lo acaricié en círculos lentos y aumentando la velocidad, estaba mojada y sentía como resbalaban mis dedos en el, la mire y note que hacía todo lo posible por no gritar., Su respiración ya era fuerte y el señor de a un lado ya nos veía, pero no hizo nada. La seguí masturbando y empecé a meterle mis dedos primero uno, después uno más, estaba mojadísima y escurría en mi manos, pensé que se vendría, pero quito mi mano y se dio la vuelta, empezó a besarme y sacó mi verga del pantalón, me hizo abrazarla y sostener la mochila arriba para que nadie viera cómo me masturbaba con fuerza mientras me besaba apasionadamente.

-Vente para mí- me susurró mientras lamia mi oreja
-Te voy a ensuciar
-No importa, vente papi.
--Ufff!!-Alcance a susurrar a pesar de contenerme.

Sentí como me corría en su mano empuñó mi glande para que no se derramará todo y frente a mi lamió su mano hasta dejarla limpia, metió con discreción mi verga a su sitio bajo el pantalón.

-Bajo en la siguiente.-Sacó una pluma y anotó su número en mi mano, me dio un beso más y bajo en la siguiente estación.


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