La venganza

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Me besaba el cuerpo, la piel de una manera tan explícita que mis vellos se ponían de punta, me tomaba de la cadera y me penetraba como si no quisiese soltarme jamás, esa noche lo vi como la mujer más enamorada del mundo y quise besarlo tiernamente al terminar.

No había cigarros así que él salió por unos cuantos, su celular vibró en repetidas ocasiones y su pantalla alumbró dejando ver unos mensajes de una tal "Fernanda", ¡si! Esa noche violé su privacidad y en cuanto leí sus mensajes me sentí dolida: "Amor, perdón por no querer estar sexualmente contigo, ya sabes que vivo con mis padres y tenía miedo, pero mañana estaré sola, dime que vendrás por favor... ¿Amor? .... ¿Estás ahí?"

No tenía tiempo para llorar pero si para pensar en qué haría respecto a ello, tomé el número de Fernanda en mi celular, esa noche me fumé el cigarrillo y me acosté, él quería seguir teniendo relaciones pero le dije que me sentía cansada. dormí lo que pude porque mi cabeza no dejaba de dar vueltas, a la mañana siguiente él se alistó y en cuanto se fue con la excusa de visitar a su madre llamé a Fernanda, me presenté como la esposa del susodicho a lo cual ella respondió llorando, le dije que no se preocupara, bien sabía que no era su culpa pero podríamos idear un plan para hacernos valer como mujeres, le dije que había salido para allá, que no le abriera la puerta o fuera indiferente con él y en la noche hablaríamos acerca de todo esto ella y yo con un cigarrillo. Así fue, llegó Guillermo mientras me maquillaba y le pregunté sobre su madre, me dijo que no se encontraba en casa, fui esquiva con él y salí de casa a encontrarme con un amigo, era un ser hermoso que siempre estuvo enamorado de mí y tuvimos encuentros casuales en el pasado, me consoló y nos besamos un par de veces, le dije que tenía un plan de venganza y me vería con Fernanda, terminamos de tomarnos unas cuantas cervezas y me acompañó al lugar destinado a verme con ella. En cuanto ella me vio tan sólo se derramó en llanto y me pidió disculpas, la abracé y le dije que no se preocupara y jamás derramara lágrimas por una persona como él; me enteré que llevaban saliendo varios meses y en verdad era una chica hermosa, tenía un cabello color castaño crespo, unos ojos claros grandes y hermosos acompañados de labios carnosos y rojos, ¡Vaya que tiene buen gusto mi marido! Pensé.

Hablamos y le presenté a mi amigo, seguimos fumando y tomando, en un momento cerramos un trato de venganza para el día específico ya con demasiados tragos en la cabeza.

Era un lunes en la mañana y Guillermo se alistó para su trabajo. En cuanto llegó, pudo ver en la puerta de nuestro apartamento una nota que decía "Te tengo una bella sorpresa", en el suelo habían pétalos de rosas regados y velas blancas y rojas, en cuanto llegó a la puerta de nuestra habitación pudo observar fotos de Fernanda y él colgadas en la puerta y supo que ya tenía conocimiento sobre ella, pero jamás imaginó que al abrir la puerta encontraría a la hermosa Fernanda y a mí desnudas en su cama mientras nos besábamos, al mismo tiempo que yo la masturbaba con mis manos y mi amigo me penetraba de forma salvaje, le dije "Hola amor, ¿Quieres hacer parte?"...

El maldito loco quiso coger a golpes a mi amigo, pero fue inútil, Fernanda y yo lo detuvimos con una patada en los testículos, le dije que recogiera sus maletas en la casa de Doña Antonia, nuestra vecina de apartamento y jamás regresara, tuvimos que sacarlo a empujones y la verdad, no nos dejamos arruinar la noche, seguimos con la diversión los tres.

Ahora, Fernanda y yo llevamos 8 meses felizmente de noviazgo y cada cierto tiempo nos abrimos campo para un trío con mi amado amigo, jamás en mi vida había sido tan feliz.


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