preludio al ¨Ultimo¨.

Por
Enviado el , clasificado en Reflexiones
179 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
Libros de ficción - Consulta las novelas y libros de ficción más populares de Amazon

El escribir va de la mano con el sentir, el trazar cada letra, hundir cada tecla, pensar cada palabra, vivir tus días, mañanas, tardes Y noches.

¿Qué te inspira?, independientemente de que desencadene tu escritura es claro que todo torna a la emoción. 

La felicidad, la tristeza, el desdén, la ilusión, la idealización de una persona que estimas o estimaste, tantas cosas. 

Así mismo como las emociones pueden desencadenar cada palabra, oración y párrafo dedicada a ella y a ellas. Así mismo la emoción, el sentir, puede traer aquella sensación de querer dejarlo de lado.

Es que escribir a pesar de expresar todo lo bueno, todo lo malo, toda perspectiva ante ti, ante tu vida y ante quien o quienes te rodean y como los llevas. Debes tener cierta seguridad y claridad ante cada una de tus palabras pues escribir es recordar, escribir es vivir nuevamente aquello que te hizo sentir en un principio que deseabas palpar en hojas tu percepción y sentimiento de un momento.

¿Pero qué pasa cuando ya no tienes esta claridad?, ¿qué ocurre si pasaste a dudar?, y es que aún que escribas y hables de felicidad, amor o tristeza no importa, mientras lo hagas claramente ninguna de estas emociones te alcanzará negativamente.

Pero cuando esa claridad se desvanece, cuando ya rememoras y te punza como una pequeña astilla  en tu dedo, lastima un tanto o incómoda hasta que logras sacarla.

Así ocurre con tu escritura, el haber vivido esas situaciones en las que te inspiras y el anhelarlas un poco como algo más que quisieras vivir o probar nuevamente, es en ese instante que te das cuentas si realmente deseas seguir haciéndolo, pues ya no lo estás disfrutando como deberías y en algunos casos específicos recuerdas por qué iniciaste y lo dejaste nuevamente una y otras veces.

Pero te tomas un momento, miras todo lo que has avanzado y caes en cuenta que dejaste historias inconclusas, vaya.

Como me gustaría decir que es lo último que escribiré por ahora, que dejaré descansar nuevamente este pensamiento y está visión que me hace desear moldear vivencias en letras pero hay una pequeña cosa que quiere impedirlo. 

Historias inconclusas, poesía que se tornó cuento y te hiciste la idea de escribir en capítulos la deformidad de anécdotas que viviste, que si vivir y que si destino por ejemplo a forma más personal.

Como privarles a ellos, a esos dos seres creados a través de mis manos, privarles de un final.

Tal vez no un final feliz, tal vez no un final esperado, Pero un fin al fin y al cabo.

Y eso, quisiera cerrar ya esta puerta pero hay pequeñas cosas que parecieran impedírmelo.

Solo resta esperar unos pocos días o unas pocas semanas no lose. En cuanto la emoción me agarre nuevamente entre sus brazos, me apreté fuertemente y me diga que debo hacer, debes continuar y terminar lo empezado o simplemente despídete de este mundo de letras nuevamente en unas cortas palabras y vete sin mirar atrás.

 


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.