WELTSCHMERZ - A veces el mundo duele. 03.3

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Con el canto de un gallo en la ciudad, Mercy despierta para encontrarse con Koma que se encontraba descansando aún. “Koma no estaba cuando el fantasma se fue, tampoco se encontraba en casa, ¿Dónde estaba? Hmmm, de seguro debe estar haciendo cosas de ra- digo armiños. Ay, los mayores con sus cositas”, pensaba la Bruja. Mientras se cambiaba la ropa le dirigía una mirada a Koma mientras le decía “Picaron ..” a la vez que se sonreía divertida. Su fiel amigo solo abría un ojo para mirarla, suspirar y volver a cerrarlos. “Los niños y su imaginación para nada pura, curioso es que cuando están frente algo obsceno ya no son capaces de diferenciarlo como algo que no es normal”, reflexionaba el armiño.

Después de que cumpliese con las normas básicas de higiene de Brujas, cosa que era muy estricto, bajo a la primera planta para ver que cosa preparar para desayunar:

-Quizás huevos con tocino para mi y una zanahoria para Koma, ya esta viejo, debo cuidar su salud. Pero es mucha grasa, engordare – Lo decía poniendo su mano en su vientre- Las Brujas tienen buen metabolismo así que engordar sería difícil, pero eso no me satisface, no es bueno para la mente, podría convertirme en un Apóstol de Gula, seria terrible, me gusta la gente, pero no comérmelos. ¿A qué sabrán?, seguro que ha cerdo, de tantas cosas raras que comen, el cerdo es el animal más cercano a ellos, a nosotros, pues es el que prefiere estar en un charco que en agua limpia. Así somos. ¡Waaa! ¿Qué voy a comer?, el hambre me hace delirar, y, y, cuando deliro … - El sonido del timbre interrumpió su monólogo, por lo que prefirió acabar el tema, nada bueno puede salir de eso. Y cuando abrió la puerta lo entendió, nada bueno sale de ello, pues la persona que estaba en la puerta lo confirmaba. ¡Ay!, ¿Ahora, justo ahora, no basta con interrumpir mi sueño sino echar a perder mí mañana?, se quejaba la pequeña Bruja.

-Hola, ¿Cómo estás? Yo estoy fenomenal. Y tú, esa cosa blanca, tu mascota, ¿Esta ahora?

- Mal.- Dijo cortante.

- ¿Qué?

-Mal, estoy mal. Aún no desayuno y acabas de interrumpir mi monólogo que rebela datos importantes, era mi momento de profundidad. Y ahora estas aquí y preguntas por Koma, ¿Por qué?

- Oh, lo siento, no era mi intención. Solo que pensaba que cuando estabas en mi casa, notamos, bueno, ella lo noto, de que a tu Koma le gustaba esa carne, es alimento de las mascotas de mi abuela. Mira aquí se me encargo traer una ración para un mes para tu mascota. ¿Ves? -Señalaba la bolsa en sus manos, cual acerco a la Mercy, pero cuando ella trato de tomarlo, él no lo soltó.

- ¿Por qué no lo sueltas? – Decía malhumorada.

- Aún no acabo de hablar. También hay un algo para ti. Mi abuela me dijo que le habías contado de que te gustaba el pastel de zanahoria y por eso – Mientras decía eso Mercy seguía el movimiento con los ojos que los abría en expectativa en respuesta a lo que sacaría de la bolsa, lo olía, lo saboreaba. Si – Te traje pastel de zanahoria, ¿Qué opinas podemos comerlo jun..?

La pequeña Bruja que se negaba en caer bajo del cuidado de Gula le arrebato la bolsa para ingresar a la casa, por lo que Salvador trato de ingresar y al ver que le cerrarían la puerta introdujo su pie. Cuando notó que no cerraba miro en búsqueda de esa molestia que lo alejaba de comer, si, era Salvador esa molestia. Por lo que pregunto:

- ¿Qué? ¿Me darás algo más?

- No.

- ¿Entonces?

- También quiero comerlo.

- No. Este es mío. -Cerrando con mayor fuerza la puerta.

- ¡Ay! Me vas a destrozar el pie, cómo ese cuerpecito puede tener tanta fuerza.

- Cállate, de comer pura fibra …. ¡Ah! ya. Pasa, no quiero perder más tiempo con esto.

- Uff, gracias, pensé que no te detendrías hasta romperme el pie. Jajaja, sería extraño que eso pasase, ¿Lo imaginas?, jaja.

- Te lo hubiera roto si no fuera porque no he comido.

- ¿Has dicho algo?

- No, no, no. Vamos a comer, sígueme, por aquí está el comedor.


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