Contingeamantes

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-¡Ya estoy aquí! 

¡Ya te vi! Voltea. 

- Voy hacia allá.

 

Los dos amantes que aquí conversan son jóvenes y bobos, cómo lo han sido todos los amantes en algún punto de algún amor marchito. Ella está aquí, aprovechando la programada y larga ducha diaria que toma su madre.

Este acontecimiento se desarrolla al fondo de la tienda.

Los dos jóvenes amantes están frente a frente, en los pasillos paralelos del departamento de vegetales, separados por un contenedor que tiene veintidós brillantes naranjas restantes.

Los observan atentos, al fondo, el encargado que acomoda los sobrantes de embutidos y también son testigos los frutos en  conserva.

Aquí están, paraditos, sin decirse nada, mirándose por encima de los cubre bocas y sintiendo que el latido se les nota por encima de la ropa.

Las imperfecciones naturales que se les hacen en los bordes exteriores de los ojos los delatan, están sonriendo. Felices.

Siguen su conversación incombustible por el móvil:

 

-¡Ja!, siempre he dicho que esa es la sudadera más fea del mundo. Quisiera abrazarte. 

Lo sé, yo quisiera lo mismo, pero debes mantener la distancia, no podemos… 

-¡También lo sé!. 

¿Cuántos fueron? 

-¿Hoy? 1754 pasos para llegar aquí, estoy cerca de romper mi propio record. Pero creo que voy a escupir mis pulmones. 

Eres gracioso… deberías poder ver tu cara de cansancio, ¡cómo si fuese la gran distancia! 

-Es fácil decirlo cuando el supermercado está frente a tú casa. ¿Cuál fue tu excusa hoy?

Extrañamente tengo el periodo por segunda vez en el mes. No se me ocurrió otra. ¿Y el tuyo? 

-Me costó convencer a mi hermano, era su turno para salir, pero tres días de control remoto son poco, comparados con el milagro de tu presencia. 

Siempre quieres hacerte el muy poeta… me encanta, también que nos miren raro por cómo nos miramos, sin decirnos nada.   

-Tal vez piensan que tenemos un duelo de miradas por, no lo sé… ¡un pimiento! 

Pensaba lo mismo. También que mamá debe estar por salir de ducharse. Debo volver.

 ¿Encontraste al policía motorizado?

-Sí, ahí está, atento y admirable. Me mirará desconfiado cuando vuelva con una bolsa llena de tres zanahorias y dos limones.

¡Vamos! No pongas esa cara. Al menos hoy pudimos vernos. 

Pero mañana tal vez no… 

-Pero mañana tal vez despertemos y todo esto haya sido una pesadilla.

Es hora de volver a casa.

 

La recomendación de hoy es Desencuentro de Residente. El vídeo es cinematográficamente encantador. Aquí el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=5xGqUompVVQ 


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