Aventura con un extraño

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Había pasado una semana desde la última vez que había salido a hacer travesuras y ya estaba deseosa de volver a vivir una aventura excitante con un desconocido, porque nada me calienta más que sentir el deseo que siente un extraño sobre mi cuando yo lo seduzco... 

Decidí salir a mi bar favorito. Para eso me vestí con un vestido ceñido a mi figura negro. Decidí también salir sin tanga para sentirme un poco más atrevida. Llegué al bar y pedí un trago y estuve un rato esperando por una presa a la cual cazar. Al pasar un rato veo acercarse a la barra a un joven de unos 30 años, con un cuerpo bastante trabajado, unos brazos fuertes, piel bronceada por el sol, unos ojos verdes y un cabello castaño igual que su barba, delicioso de ver. Le echo una mirada provocativa y el no duda en acercarse en ese momento

 

- Te invito un trago? - me dice con una voz gruesa

- Preferiría que me invitaras a bailar - le respondo rápidamente

 

El bar estaba lleno de personas, la música sonaba a todo volumen y las luces oscuras y con destellos eran el lugar perfecto para hacer maldades en público sin que nadie pudiese notar nada. 
Me sonrió pícaramente mientras yo le acariciaba sus fornidos brazos y rápidamente tire de ellos y lo llevé al medio de la pista de baile. Empecé a bailarle muy sensualmente en medio de todo el mundo, me puse de espaldas y le pegue mi gran culo mientras lo meneaba al ritmo de la música subiendo y bajando mientras agarraba sus piernas con mis manos... podía sentir como iba creciendo un bulto en su pantalón mientras yo bailaba así que seguí haciéndolo sintiendo esa delicia pegada a mi culo no dejaba de bailar ni de notar como lo iba excitando... sus manos agarraban fuertemente mis caderas y se deslizaban hacia abajo llegando al borde de mi vestido, mientras el me acariciaba yo me movía más lentos y con movimientos más marcados, me besaba el cuello y sus manos me agarraban con firmeza, sabía que lo traía loquito. Me excitaba demasiado sentir sus ganas de hacerme suya ahí, en medio de la pista, al frente de todo el mundo.

Me volteé y quedamos de frente, le puse una mano detrás de su cuello y otra la metí por su camisa para sentir su pecho, perfectamente marcado y sin vello y de inmediato me empezó a besar. Me besaba con desenfreno y desesperación, apretándome a su cuerpo y estrujando mi culo con sus inmensas manos. 
De repente no aguante más, necesitaba que ese hombre desconocido me diera placer en ese instante, lo jale hacia una esquina oscura, donde la gente pasaba a dos metros de distancia, pero no podían vernos por la oscuridad del lugar... me pegue a la esquina y lo puse al frente de mí, el dándole la espalda al local, le agarre su polla por encima del Jean, se sentía inmensa y a punto de reventar el pantalón. Desabroche habilidosamente los botones y saque su polla, inmensa y gruesa, completamente dura y empecé a masturbarlo mientras besaba su cuello... noté como el se incomodaba al pensar que nos podían ver, pero eso solo lograba excitarme más... le mordí los labios mientras seguía jugando con su polla, agarre su líquido con mis dedos y los lleve a mi boca, chupándolos y mirándolo con deseo. eso lo volvió loco

-eres toda una putita- me dijo sonriéndome con excitación 

- quiero quedar me hagas venir aquí mismo

En ese momento perdió el pudor que le quedaba y empezó a acariciar mis senos mientras yo jalaba de su polla, pellizcaba mis pezones por encima de mi vestido mientras me besaba... me bajo el escote lo suficiente para dejar al descubierto mis grandes senos, con su otra mano busco por debajo de mi vestido para encontrarme completamente húmeda... empezó a masajear mi clítoris y a meter sus dedos muy rápidamente por mi huequito, me volvía loca saber que nos estábamos masturbando a plena vista de todo un bar y que en un descuido nos podían pillar... ese pensamiento me excito muchísimo y sentí como un orgasmo se iba apoderando de mí, tuve que besarlo para no gritar de placer y el al notar mi orgasmo no pudo evitar venirse conmigo llenando mi mano de semen que me lleve a la boca para probarlo completo... 

Al terminar nuestra travesura me arregle el vestido y el su pantalón, intercambiamos nombres y números telefónicos y cada uno cogió su camino... 

No puedo esperar a volver a salir en otras de mis aventuras con algún extraño... 

 


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