Se hace camino al andar (II)

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Fueron dias tensos, yo necesitaba una amiga para hablar y no encontraba el momento, en todas partes había familiares de la ex mujer, estaba yo preocupada, intentando quedar bien con ellos, que era su invitada, intentando estar a bien con Jorge, y no entendiendo por que el no estaba con ganas de hablar conmigo, parecía que nada de mi le gustaba. Yo intentaba hacer cosas para agradarle y parecía que todo lo que yo hacia, le parecía mal y nada le gustaba. Por el visado, yo tenia que dejar el país, y lo deje confundida, dolida y no entendiendo nada. Pensando, para que me había dicho de quedar, si no le gusta mi persona, nada de mi persona, para nada.

 

Por un año, seguí de viaje, le llore por todas las esquinas, le veía en todas las sombras, intente estar con otros hombres para olvidarle, intente, hablar con el para volver a encender la chispa, pero nada funcionaba, parecía que el me odiaba, que hablaba conmigo por beneficencia, pero nada mas, que yo no le interesaba, que de hecho me despreciaba.

 

Asi que todavía triste y dolida y pensando en el todo el rato, encontré algunos trabajos de voluntaria, seguía soñando en el dia en el que fuéramos amigos al menos, el que conocía Sudamérica tan bien, me hubiera encantado que me contara, pero no había manera, siempre que hablaba con el parecía que no quería hablar conmigo. Y yo no me lo podía quitar de la cabeza. Sabia dentro de mi, que era el hombre perfecto para mi, y pensaba que yo tenia que cambiar, que tenia que hacer algo para que el me quisiera.

 

Estaba yo en Chile otra vez , y lo vi claro, tocaba cambio, lo estaba yo pensando y, entonces, mi abuela se me apareció y me dijo, vuelve a casa otra vez. Reiníciate, que lo necesitas. Y me vine, y en el camino, tome una decision, este hombre puede que sea el hombre de mi vida o no, y sobretodo yo quiero ser la mujer de mi vida. Asi que, todavía soñando con el, empece a trabajar para mi, empece a crear mi propia empresa, empece a publicar todas las cosas que había aprendido en este tiempo en Sudamérica, empece a hacer networking y a conocer gente, algunos hombres me tantearon, les resultaba interesante, y yo seguía centrada en Jorge, con el resto no parecía haber química, por otra parte, yo seguía mirando el calendario y viendo que los temidos 40s se acercaban, yo que quería ser madre, y quería ser madre de los hijos con Jorge, pero no fluíamos, no funcionábamos juntos, no había manera.

 

Asi que por un tiempo lo deje, intente no pensar en el, pero a las noches, o cuando estaba a solas, hablaba con el, con su espíritu, con su energía, le contaba de mis dias y le preguntaba que que tal estaba, me parecía que a su energía yo le gustaba, pero que a el no o igual era que yo no me gustaba a mi misma.

 

Asi que, me puse con mi empresa, por una parte a publicar lo que había hecho, por otra parte a preguntar a la gente a ver que cosas podría mejorar, a mi la parte que mas me interesaba era la parte de conectar con los posibles clientes, la parte técnica, me resultaba sencilla. El tiempo paso, yo subí los videos de lo que había hecho, yo desarrolle mi pagina web y mi marca personal.

 

Y lo que aprendí esta época, es que estando contenta con lo que hacia, cuanto mas contenta, mas energía tenia, mas subía mis vibraciones y mas atraía a la gente a mi alrededor. Al atraer a la gente a mi alrededor, yo era mi propia fuente de energía y los que tenia cerca, añadían también.

 

Asi pues, desde Europa, y seguí de voluntaria con los que ya había estado de voluntaria, seguí aprendiendo y compartiendo todo lo que sabia. Como no tenia donde vivir ni una fuente de ingresos, me fui a la casa del campo de mis padres y esa fue clave, ahí instale unos paneles solares y empezamos a vender energía, me di a conocer, y poco a poco, la gente de la zona, sobretodo gente que tenia la casa de veraneo, poco útil por falta de energía, ellos fueron los primeros con interés en que les instalara soluciones de energía renovables. Y, poco a poco, mas gente, fueron demostrando su interés.

 

Una de las personas que demostraron interés fue Jorge, que reconectó conmigo otra vez, me había seguido en la distancia y me reconocio que le gustar lo que vio, también vio que era capaz de ser feliz por mi misma. Y en ese momento, empezamos a hablar otra vez, el seguía viviendo en Barcelona, y yo estaba ahora en La Rioja, me instale una buena calefacción y un buen internet, y haciendo mi proyecto funcionar, con muchos dias con dudas, con otros dias pletórica, y encontrando ratejos para estar de charleta.

Mas y mas fuimos hablando y la complicidad apareció, las bromas, el decir tonterías y el estar los dos relajados, para mi seguía pesando en parte la sombra de como habíamos sido las ultimas veces que habíamos estado juntos, y lo hablamos, hablamos de como ambos teníamos mucho carácter y como ambos necesitábamos mucho espacio, y un buen dia pareció lo natural que quedáramos, asi que se vino a la casa, estaba en el camino de Santiago, asi que hablamos de que si no nos lo pasábamos bien, el seguiría haciendo el camino y que eso era todo. Yo intente estar calmada y relajada, pero no había manera, el hombre del que había estado obsesionada por años, venia a verme. Aterrizo en Bilbao, a donde le fui a buscar, de la misma, nos montamos en el bus, y de la misma fuimos a la casa en el campo, yo estaba con necesidad de naturaleza, había pensado hacer paradas, pero estaba nerviosa y las ciudades me alteran mucho cuando estoy en este modo, el se sonreía y relamía como un gato divertido.

 

Le ofrecí que eligiera cuarto y hablamos de cuando quedar para que, habíamos acordado hacer planes y hablar las cosas con anterioridad y asi lo hicimos. Ambos a ratos teníamos nuestras cosas que hacer, y a ratos íbamos de paseo por la zona, hablábamos mucho de que queríamos del futuro, y poco a poco me fui tranquilizando, poco a poco me acostumbre a tenerle cerca y a estar natural, estaba nerviosa a ratos, y cada vez mas yo misma.

 

Cocinábamos juntos, lo que para mi era una novedad, por que nunca había cocinado con ninguna de mis parejas. Y poco a poco nos fuimos acercando, pudimos hablar de cosas que habíamos hablado por messenger, y que cara a cara, costaban algo mas, yo me sonrojaba mucho. Sabia que el sabia donde estaba yo, y me daba vergüenza, cada vez q me pillaba mirándole, me sonrojaba.

Sigues ahí Camila, ¿le pregunte? ¿Te esta interesando?


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