María

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María mi tierna, loca, divertida y torpe amiga...la amaba como nunca ame a nadie... sincero, sin despertar en mi ningún instinto sexual...sino ternura, paz, secretos, complicidad, risas locuras, verdadera amistad...nos conocíamos desde niños, su boda, el nacimiento de sus hijos... muchos años y vivencias nos unían...pero aquella mañana... 

las noches locas entre amigos eran habituales entre nosotros...aunque cuando yo despertaba ella nunca estaba... sus hijos y su marido Pablo (gran tío aquel hombre siempre he pensado que es perfecto para María) hacían que ella siempre acudiera a hacerles el desayuno, pero aquella mañana mi sorpresa fue encontrar su bolso todavía descansando en mi sofá...María se quedó dormida... sonreí tierno mientras iba en busca de ella a mi habitación...siempre le cedía mi cama...abrí la puerta y al intentar alzar mi voz con su nombre, este  quedo ahogado en mi garganta...solo pude rendirme a la invitación de observar ante el tímido sol que entraba en la habitación que bañaba el cuerpo semidesnudo de María...mmm dormida en mi cama esa belleza estaba allí...cómo? MARIA!! me grite a mí mismo en mi cabeza estaba perplejo, observándola de una manera diferente...como nunca lo había hecho...su pelo alborotado solo dejaba ver su barbilla, sus labios tiernos y suaves devorados por el sol, rosados, nunca los vi tan callados sin esbozar una sonrisa...su espalda desnuda, la clavícula marcada en ella, pues una de sus manos se escondía bajo la almohada, los pequeños lunares distraídos a lo largo de su espalda me indicaron el camino hasta su trasero tan esbelto y hermosamente redondo acariciado por el suave encaje de una braguitas brasileñas que dejaban ver un glúteo delicioso, ese culo decorado por unas estrías a modo de corona que rodeaban  su cintura, dejando patente sus embarazos,  las vi tan hermosas, sonreí  y esos piernas entreabiertas insinuaban su delicada intimidad recorrí con mis ojos sus esbeltas piernas haciendo una obligada parada en sus hermosos muslos y su piel, pude acariciar su piel con mis ojos, la sentía suave y tersa...mi cuerpo empezaba a responder a estímulos desconocidos para mi si hablamos de María, ella suspiro y giró  su cuerpo sobre si misma hasta quedar boca arriba.. creo que mi polla vio antes que yo...  esos perfectos pechos...mmm naturales al movimiento, con pequeños pero firmes pezones colocados perfectamente en el punto central de aquella maravillosa delantera con el tamaño justo que mis manos podrían acaparar, pude sentir como de acogedores  y cálidos  eran...mi polla quería salir de sus ataduras... la acaricié para calmarla, quería seguir recreándome en María, sus costillas se alzaban por encima de su vientre...un vientre dócil tierno y suave que precedía  a un ombligo profundo que invitaba a introducir mi lengua...y ahí estaba el lunar rey ...mmm parecía un sol alumbrando un elevado  monte que se alzaba maravilloso por encima de sus muslos, .mmm sentí un calambre a lo largo de toda mi polla no pude evitar sujetarla con fuerza por la base dándole la presión que necesitaba mmm estaba tan excitado...trague saliva, casi podía masticarla... mientas ella parecía querer despertarse tímidamente jugando con sus pies sobre las sabanas encorvando su espalda  sobre su trasero, su piel rebotándose y brillando de un color melocotón bañado por el sol, sus pezones empezaron a endurecerse por el tímido despertar al mismo tiempo que mi polla se ponía tan dura ..mmm María acababa de despertar en mi un erotismo inusual… que puede nunca haya sentido o por lo menos muy lejos del deseo salvajemente sexual que podían haber despertado en mi otras mujeres  posiblemente mucho más exuberantes que mi loca y tierna María...

Continuará...


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