Vaya Sustos

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Estaba empezando la temporada de béisbol, Arturo le habló a Memo para ver si quería acompañarlo al juego de la noche, le comentaba que el equipo estaba reforzado y que sería bueno ir porque jugaban contra una ciudad vecina, que siempre es un equipo bien armado, además existe una rivalidad de muchos años. Memo le dice que sí va pero que se tendría que llevar a su hijo de 10 años porque su esposa hoy en la noche se reunía con sus amigas a jugar cartas, Arturo le dice que no hay problema que él se lleva a su hijo Arturito también de casi la misma edad.

A las 7:30 pm Arturo y su hijo pasaron en el carro por Memo y su hijo, estaban listos en la puerta de su casa, lucían una casaca de acuerdo a la ocasión, ambos tenían gorra de béisbol con el logo del equipo local y un cojín para no sufrir tanto con el asiento del estadio, se subieron al carro y se saludaron los 4 con mucho entusiasmo, vámonos al estadio estamos listos dijo Memo. En el trayecto para llegar al estadio, iban comentando que seguro estaría muy bueno el juego,  cuando en eso en una de las calles que tiene un semáforo, un camión cargado con arena no se pudo detener y venía directo contra ellos, Memo le grito: ¡cuidado con ese camión!, Arturo alcanzó a frenar y a sacarle la vuelta, total se salvaron de milagro que el camión no los arrollara, se quedaron un momento detenidos y Arturo preguntó: ¿Están todos bien?, ¿nadie se golpeó con el movimiento brusco? Contestaron uno a uno, estoy bien, Arturo le agradeció a Memo que le hubiera advertido de que venía contra ellos el camión, de nada,  ese idiota nos acaba de sacar un susto tremendo, bueno vamos a dar gracias y seguirle rumbo al estadio.

Al llegar no encontraban estacionamiento, Memo le dijo que se bajaba antes para ir a la taquilla a comprar los boletos, mientras ellos se estacionaban Memo compró los boletos y unas semillas de calabaza que son clásicas en el estadio. Entraron y buscaron su lugar, estaban el lado de primera base, en las primeras 3 filas, era una vista muy buena para no perderse nada del juego.

Los hijos estaban muy inquietos, querían ir a conocer cada rincón del estadio, los papás no vieron inconveniente en dejarlos ir a pasearse con el fin de que los dejaran ver el juego a gusto, hay un ambiente familiar en el estadio que no ven ningún peligro en soltarlos.

Cada entrada se paraban para descansar de estar sentados y aprovechaban para ver quien estaba de conocido,  para saludarlo, además había edecanes de la marca de un refresco en el terreno de juego que se ponían a bailar y aventar camisetas con un tubo con aire de presión. El suegro de Arturo es muy aficionado al béisbol y tiene su lugar reservado para toda la temporada, Arturo al ver que está regresando su hijo, lo manda para que salude a su abuelito, solo le señala el lugar en donde está ubicado, Arturo sigue con los ojos a su hijo para cerciorarse que encuentre a su abuelo, al ver que dio con él, saluda a la distancia a su suegro.

Sigue el juego empatado a 3 carreras, el béisbol es un juego que no tiene límite de tiempo, como puede tardarse 2 horas, si se va a extra innings puede durar hasta 5 horas, es un juego de aguante y no de tiempo. Ambos equipos tienen a su mejor pítcher en el campo para evitar que le metan carreras el otro equipo. Este deporte otra de las particularidades que tiene es que la defensiva es la que tiene la bola no la ofensiva como en muchos otros.

Arturo le comenta a Memo, que hay que estar muy alerta porque algunas veces cuando batea un jugador derecho y no hace contacto bien con la bola, sale a toda velocidad la pelota hacia el público pudiendo pegarte y causarte un grave daño en el lugar que sea el contacto. Apenas le acababa de decir cuando sale un batazo de línea rumbo al lugar en donde estaban ellos sentados, fue como un rayo, lo bueno fue que otro aficionado que estaba en la fila de atrás, estaba muy atento y con un guante pudo atrapar la pelota, Arturo y Memo solo se cubrieron con los brazos la cara al verse amenazados. Al ver que el vecino aficionado los había salvado, que sueltan la carcajada de puro nerviosismo, y comentan que susto nos volvemos a llevar, primero el camión y ahora la pelota.

Al terminarse el juego, al haber estado muy reñido el juego, todas las personas se quedaron hasta el final, Arturo y Memo iban comentando las jugadas que habían visto, en eso se encontraron a un amigo de ambos de la secundaria que tenía mucho tiempo que no lo veían. Se fueron platicando hasta el estacionamiento, se despidieron y Arturo fue a dejar a Memo y a su hijo.

Cuando Arturo llega a su casa, su esposa se estaba desmaquillando sentada en la cama, le pregunta cómo les fue? Arturito se divirtió, en eso se le fue la sangre a los pies, ella lo notó que él se puso pálido, ¿qué pasa? No sé dónde deje a Arturito, la esposa muy enojada ¿cómo que no sabes en donde lo dejaste? No sé, lo que pasó fue que fue a saludar a tu papá y luego ya no me acuerdo. No inventes ¿cómo que se te olvido? El agarra las llaves del carro para regresarse y ella toma el celular para hablarle a su papá para ver si él sabe algo del niño, no puede marcar está temblando, Arturo abre la reja de la cochera para sacar el carro para irlo a buscar, se pregunta cómo se me pudo haber olvidado, sé que no salimos mucho juntos pero se me hace raro que se olvidara y que además el hijo de Memo no le dijera nada de porque no se regresaba el también, golpea el volante de desesperación, cuando un carro le bloquea la salida de la cochera, y ve que es el carro de su suegro, se baja rápidamente del carro y ve a su hijo que venía con su abuelo, le abre la puerta del carro y le agradece que lo haya traído. Entran en la casa y le grita a su esposa, aquí esta Arturito lo trajo tu papá. La esposa corre y lo abraza, que susto me llevé, creía que te habías perdido o que te habían robado.

Arturo reaccionó como buen aficionado al béisbol, cuando la esposa le volvió a reclamar como era posible que se le haya olvidado y él le contesto llego “saif en home”. Fue un día lleno de sustos y sobresaltos, que bueno que se estaba terminando, ojala no me de azúcar con tanto maldito susto.


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