Encuentro en cuarentena.

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Hola, estuve un poco desaparecido desde mi último relato y es que con todo esto de cuarentena se vieron reducidos mis tiempos en los últimos días; pero no todo es malo y resulta que con el confinamiento pude conversar más con nuevas personas y claro...tuve la suerte de sacar una buena experiencia de eso. Les cuento.

Hace aproximadamente dos semanas yo estaba pasando un tiempo de ocio en la tan conocida red social de fotos, no había mucho que ver así que comencé a buscar a más personas que seguir, en eso estaba cuando me pareció ver una cuenta de alguien conocido, entré a ver las fotos y en efecto, se trataba de una ex compañera de la preparatoria.

Al inicio me alegro haberla encontrado, ya que tenía tiempo de no saber de ella, pero después, al ir pasando las fotos me daba cuenta de que había cambiado un poco, ahora en cada foto veía a una chica morena, cabello negro, de baja estatura pero con unas caderas bien notorias, unas piernas delgadas pero sexis al usar vestido y un par de tetas pequeñas pero a simple vista bastante firmes; estaba muy metido en eso, así que la busqué también en facebook, dónde para mí sorpresa, le gustaba compartir cosas que delataban que era una chica caliente. No había más que pensar, tenía que hablarle.

Hablamos por varias noches y supe perfectamente como llevar la plática a un nivel más cachondo, al punto de acordar masturbarnos al mismo tiempo viendo fotos que mandábamos entre nosotros. Hasta este punto solo era sexting, pero después descubrí que vivíamos relativamente cerca, así que eso me llevo a pensar en verla en persona.

La invité a salir por un helado, ese día ella iba con ropa de lo más casual, llevaba unos jeans negros, una blusa color vino y una sudadera azul, todo muy ajustado así que se podía ver su hermosa figura. Lo que empezó como solo ir por un helado terminó en besos y caricias en un parque, estábamos bastante calientes así que me dijo al oído - acompáñame a casa, ya es hora - por un momento pensé que había terminado todo, pero no sabía lo que vendría.

Llegamos a su casa y me invitó a pasar, no había nadie así que sabíamos perfectamente que pasaría. Llegamos a su cuarto entre tropezones y besos, le quité la blusa y el sostén de manera desesperada, pero solo porque quería ver ya sus tetas, sabía cómo le gustaba que le hablara, así que le dije en tono mandón que se pusiera de rodillas, ella lo hizo e inmediatamente saco mi verga que ya estaba demasiado caliente y con una erección formidable, la lamió cómo riquísimo: primero me masturbo un poco, después me besó el abdomen y bajó hasta la base de mi pene para llenarlo de saliva, así lo hizo con todo, lamió mis testículos y cubría de saliva el tronco de mi pene, después la metió a su boca y me regaló una deliciosa garganta profunda, de verdad era una experta y cada que podía me decía que mi verga sería su comida favorita. Nos desnudamos por completo y nos acostamos en 69 para poder comer esa dulce vulva recién depilada, por varios minutos lo único que se escuchaba eran los gemidos de los dos, en ciertos momentos dejaba que pusiera completamente su culo sobre mi cara para poder comer bien.

La puse boca arriba con las piernas muy abiertas para mí, ya no podíamos resistir las ganas de coger a lo salvaje, así que no nos importó no llevar condón, le di en la posición de misionero porque no me iba a perder probar esas ricas tetas, al cambiar de posición ella me pedía verga en su boquita y unos besos. Después ella se puso en cuatro lista para mí, cogimos aún por mucho, también era una vista increíble ya que entre su culo y su espalda se formaba una cintura preciosa; a la vez estimulaba mucho su clítoris hasta que no pudo más y acabo en un orgasmo bastante ruidoso, escuchar eso me excito demasiado y me corrí abundantemente dentro de ella, aun así mi erección ni bajó, así que ella me siguió masturbando hasta que terminé de correrme en sus tetas, su boca y su cabello. Terminamos muy cansados, ella llena de semen y yo lleno de sus fluidos, nos vestimos y acordamos dejar esto solo entre los dos, estuvimos de acuerdo en vernos de nuevo y coincidimos que fue el mejor reencuentro que pudimos tener.


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