Respiro y sonrio satisfecha II

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Respiro y sonrío satisfecha. Entonces descubrimos los árboles, hay un primer árbol que está algo más cerca, y yo empiezo acariciando las hojas, y, éstas juguetonas, se mecen, el viento las hace moverse y me acarician a la vez. Sonrío, es una sensación placentera y nueva, es una sensación que trasciende de lo meramente físico. Por un segundo, me pregunto que es de mi cuerpo y me giro, y veo como mis ojos me miran a mi misma, de hecho, dos pares de ojos me miran. Sonrío, sin entender del todo y a la vez sabiendo que las cosas están siendo como tienen que ser.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Sonrío otra vez, respiro, el aire entra y sale por mis pulmones y me fijo en las hojas, veo admirada la energía del árbol, es una energía vibrante y multicapa, podría pasarme una vida admirando ese sistema tan sencillamente complejo, pienso. Cuanto más lo admiro, más se abre el árbol y me invita a mezclarme con él, me invita a combinarme con él. Y yo curiosa, celebro como mi energía ya se está combinando sin que yo haya tenido que realmente tomar la decisión, es quien yo soy, no necesito pensar, no necesito elegir, la clave está en ser y en amar.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Mi energía se combina con la del árbol, y es libre de recorrer los caminos de la energía del árbol, una parte de mi se queda en las hojas, donde el sol incide y nutre con sus rayos a mi nuevo amigo, otra parte curiosa se adentra por las ramas, un sabor verde inunda mi boca, mi lengua se queda algo seca y un cosquilleo recorre todo mi cuerpo, mi piel es ahora la corteza del árbol y siento la brisa y las hormigas y otros animales que me recorren, y sonrío satisfecha, es bueno ser un árbol.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Vuelvo a mirar a la habitación, los dos cuerpos y los cuatro ojos me devuelven la mirada y, cómo en un juego de espejos, nos veo también como árbol, y sonrío complacida, se que las cosas son como tienen que ser.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Mi energía sigue expandiéndose cada vez más, parte de mi energía se hunde por el tronco y se hunde por las raíces y se expande, ya no estoy limitada a ser árbol, ahora soy todos los seres, ahora me combino con la tierra y ahora me integro con los seres de la oscuridad, me celebran, me invitan a participar de su festín, cuanto más me adentro en la oscuridad, más ligera me siento, más querida me se.

 

Respiro y sonrío satisfecha. A la vez, mi energía disfruta del aire y del calor del sol y mira curiosa al aire, y por un segundo dudo, desde la copa del árbol, veo la realidad, nos veo mirándome, soy a la vez la pareja en el cuarto, el árbol y la tierra alrededor y sobretodo debajo del árbol, y confío, confío en que el universo me va a sujetar y aupar, noto la presencia de mi pareja, por un segundo nos veo a él y a mi, frente a frente, abrazados y nos volvemos a combinar.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Respiro, me lleno de determinación, ahora ya no dudo, ahora se, somos uno, el universo y yo somos uno, y mi consciencia, se aproxima al borde de la hoja mas alta, y salta, es un salto hacia la confianza, es un salto hacia el sol, es un salto hacia mi misma, por un segundo me pregunto como es posible saltar hacia mi misma, y lo dejo estar, sonrío, el universo, efectivamente me esta sujetando, y me aúpa, ahora soy también viento y brisa. Ahora soy las vibraciones del universo, ahora soy una con el universo, mientras mantengo mi unicidad. La realidad de mi dualidad es, puesto que yo soy.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Por un instante me cuestiono quién soy, y me respondo, yo soy la tierra que nutre, yo soy el cielo que nos cubre, yo soy el ser vivo que respira y la casa que alberga a la pareja de amantes y soy también el parque y los seres en el, tanto los animales como los vegetales y por supuesto la pareja de amantes.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Y me vuelvo a cuestionar, ¿ahora que? Una voz me responde, ahora se tu misma, ahora ámate, cuídate a ti, puesto que todos somos uno, cuídate a ti y a la mejor versión de ti misma, que cuando lo haces, cuidas del resto, y cuando cuidas del resto, el universo te cuida con creces Puesto que la clave es amor, ama.

 

Respiro y sonrío satisfecha. Sé que estoy donde tengo que estar. Parpadeo, y pasado, presente y futuro se entremezclan, yo soy quien soy, y nada más importa. Yo soy un ser vivo humano y atemporal. Soy consciente de que soy una con el universo, y a la vez, la magia se ha iniciado en mi cuerpo, el contacto de mi pareja ha iniciado nueva vida en mi, de hecho son dos. Como el yin y el yang. Dos seres han creado dos vidas, tan diferentes y tan iguales. Uno fuego y otro agua.

 

Respiro y sonrío satisfecha, miro a mi pareja, me miro a mi con sus ojos y doy el salto a esa realidad que es el universo. Ahora además de ser hija y amante soy madre. Un nuevo ciclo comienza. Respiro y sonrío satisfecha. 


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