Descariñado

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Era sábado en la tarde, dos amigos se llamaron para juntarse y hacer la ceremonial carne asada, para darse un tiempito para platicar, ambos son solteros nuevos, divorciados, profesionistas, casi de la misma edad, alrededor de los 50 años, como si dijéramos “los nuevos veinte”, en la llamada se ponen de acuerdo en ir al supermercado a comprar las indispensables viandas y se citan a las 7:30 pm, ya cuando haya bajado un poco el sol, que tampoco estamos para asolearnos.
A la hora convenida se encuentran en el sitio acordado, y entran planeando la estrategia de que poner al asador, los t-bones, los sirlones, la salchichita para asar, papas con mantequilla, el queso panela para tostar, salsa, tortillas de maíz, aguacate y la cebolla que no puede faltar para limpiar el asador de cualquier sustancia extraña, orgánica o inorgánica, y hacer la salsa con la otra mitad. Se comparten la cuenta y salen rumbo a la casa de Oscar, que es normalmente donde se juntan a la ritual carne asada.
Después de acomodar el asador y abrir una cerveza cada quien, empiezan a platicar sobre uno de los temas de cajón, las mujeres, Oscar le pregunta a Jorge ¿cómo te ha ido con la señora que estaban saliendo? ¿Cuál? La que trabajaba en las pinturas, aaahhh sí, normal todavía no hay nada en serio, siempre dice que no tiene tiempo para salir conmigo, por los hijos que tiene, por el trabajo, por sus papás, la verdad me desilusiona su forma de ser, yo pienso que si realmente quisiera conmigo, acomodaría las cosas para poder hacerlo más seguido, eso pienso yo. Oscar le da la razón moviendo la cabeza, Jorge sigue hablando, quiero platicarte algo que me pasó, Oscar le dice sí, cuéntame, mientras edifica la torre de carbones para iniciar la lumbre, fíjate que fui a una reunión de parejas organizada por mi amigo Lázaro, y llegué con otra mujer diferente a la que había ido a las anteriores reuniones en su casa, me sentí muy incómodo, al presentar a la amiga que llevaba las esposas de mis otros amigos me volteaban a ver como diciendo ¿otra diferente?, así como extrañadas, haciéndome, la verdad, mala cara, después que nos instalamos en la reunión se me acercó uno de los invitados y me dice ¿pues qué te pasa a ti? ¿Siempre vienes con una amiga distinta, porque no puedes formalizar con nadie?, ¿La tienes cuadrada? le contesté, pues la verdad no me he hallado realmente bien con ninguna mujer, ¿para que me voy a quedar con alguien que no me siento a gusto, solo por sus prejuicios?, me contesto: pues no entendiendo tu manera de ser, y me soltó una pregunta, ¿o solo quieres andar de pica flor? Le dije: No, la verdad, no, pero no se ha presentado la indicada ¿para que voy a amarrarme con alguien que al conocerla me hace cambiar de opinión sobre lo que yo esperaba?.
Le contesta Oscar a mí me pasa algo parecido, no sé si es por la edad que nos hacemos más exigentes y sin ganas de vernos incomodados en nuestro ritmo de vida, o porque las mujeres cada vez son más independientes y no quieren tener ningún compromiso, y eso no es lo que yo busco. Sigue hablando Oscar, yo lo comparo como cuando quieres llegar a un destino y los autobuses no tienen letreros hacia donde van o no conoces las rutas, te subes al camión porque quieres ir a tu destino, pero en el momento que te das cuenta que va para otro lado del que tu esperas, inmediatamente te paras del asiento para bajarte, es igual cuando estas conociendo a una mujer. Jorge le dice, oye está muy bueno tu ejemplo o analogía, o lo que sea, pero es muy cierto.
Se quedan un momento solo viendo la lumbre, y Jorge dice, yo preparo la carne, para que sepa mejor traje un sazonador muy bueno, mientras condimenta la carne, siguen platicando los dos amigos, Oscar a mí lo que me pasó con mi exesposa, lo siento como cuando chocas leve a otro carro, se baja uno para arreglar el problema en medio del tráfico, al momento de bajarse la persona de otro carro que le chocaste y te dice es pérdida total, y tu sorprendido con los brazos abiertos preguntas : ¿cómo que pérdida total? Si solo te hice un rayón a la defensa, no es para tanto, le reclamas, así siento como fue mi terminación con ella, Jorge le pregunta: ¿se te hace que exagero demasiado el ultimo pleito que tuvieron? ¿O ya estaba buscando cambiar de persona como lo que te dijo del carro que ya quería otro carro?, porque no era para tanto que me hubiera dejado, es algo que no entiendo todavía. Se vuelven a quedar callados solo viendo la lumbre.
Empieza a limpiar la parrilla Jorge, le dice que rico huele cuando se limpia la parrilla con la cebolla, le contesta Oscar sí es un castigo que le damos a los vecinos con el rico olor, Oscar se acuerda de algo y se empieza a reír, Jorge le pregunta: ¿de qué te ríes? el que se ríe solo de sus maldades se acuerda, es que me estaba acordando cuando me dijiste que estabas descariñado, se me figuró como un tanque de gasolina que está en reserva, Jorge le dice pues sí, cuando tengo tanto tiempo sin nada de nada con ninguna mujer, se me anda vaciando el tanque del cariño, tengo que encontrar a alguien de perdido que me recargue para no sentirme descariñado. Estas bien loco le dice Oscar, otra pues págale a alguien para que te ayude en ese aspecto, Jorge le contesta: la verdad no es lo mismo, con ese tipo de mujeres es solo el acostón sin nada de cariño, se vuelven autómatas, será para ellas mismas protegerse y no salir raspadas del corazón, para después no decepcionarse, Oscar le dice: Puede ser, ha de ser difícil para ellas, a las que se dedican a la prostitución, al tener intimidad con alguien y no sentir nada porque nunca van a llegar a nada con sus clientes, por eso se vuelven así, mas robotizadas para no sufrir después. Pero mejor vamos a poner música de banda para cantar y se nos olviden los amores perdidos, n’hombre, le dice Oscar esas canciones siempre hablan de que si me dejas me mato, son puras canciones de apego, deberíamos de mejor poner rock pesado para solo oír el ruido sin entender nada y no sufrir.
Suena el celular de Oscar con un tono de llamada de música romántica, le brillan los ojos al ver la pantalla, es Margarita le dice a Jorge antes de contestar, Jorge le dice: dile que se traiga una amiga para llenar el tanque, al cabo compramos comida de más. Oscar se va a contestar la llamada para dentro de la casa, después de un rato le dice a Jorge con voz de gusto, que sí va a venir con una amiga, ¡no podemos vivir sin ellas, grita!


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