La respuesta

Por
Enviado el , clasificado en Intriga / suspense
83 visitas

Marcar como relato favorito
Recomendación:
Libros de narrativa y ficción - Consulta las novelas y libros de narrativa (novelas) más populares de Amazon

Apoyó la taza de café al lado de la máquina de escribir y prendió un cigarrillo. Su pensamiento se encontraba parado en la orilla de un río caudaloso, buscaba un puente para cruzar a la otra orilla donde lo esperaba el último capítulo de la novela. Dio una larga bocanada al cigarrillo, bebió otro sorbo de café y abrió la gaveta del escritorio de donde sacó la hoja correspondiente al penúltimo capítulo. Entonces releyó el último párrafo. 

   "Detrás de los tachos de basura oyó los pasos de sus perseguidores, asomó la cabeza: las sombras de los dos hombres, alargadas por los faroles de la avenida, se proyectaban, amenazantes, hacia los tachos. Una rata pasó por encima del zapato izquierdo y se escabulló entre los esqueletos de unos cajones de verdura; si fuera una rata..., fantaseó. Las sombras pasaron por delante y empezaban a trepar como reptiles fantasmales por la pared del fondo; con un gesto mecánico e inconsciente llevó una mano al bolsillo de la chaqueta donde debería estar la pistola, pero no estaba; se preguntó dónde se le habría caído, y en seguida se dio cuenta de la inutilidad de la pregunta. La pistola no existía más, los dos hombres ya estaban encima suyo y no tenía nada con qué hacerles frente; además, él no era aquella rata que acababa de pasar sobre su zapato". 

   Terminó el café, aplastó la colilla del cigarrillo en el cenicero y miró la hoja en blanco en la máquina de escribir, que  esperaba, sorda y muda, que le imprimiera vida. Pasos en el pasillo rompieron el silencio; amagó levantarse, apoyando las manos en el escritorio, pero al tocar en algo extraño con la mano derecha, interrumpió la acción. su mano estaba encima de... ¿una pistola? ¿De dónde había salido? La examinó, la marca y el calibre coincidían con la descripción de la pistola que había perdido el personaje que esperaba en el capítulo anterior un milagro para librarse de los dos perseguidores mientras no se transformaba en rata. Los pasos se detuvieron y el picaporte empezó a girar lentamente. Preguntarse por la pistola y de dónde había salido también eran preguntas inútiles; la pregunta cierta era: ¿por qué había aparecido misteriosamente en cima de su escritorio? La puerta ya se abría, entonces agarró la pistola y encontró la respuesta. 

                                                          Fin. 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Diseño web para pequeños negocios, rápido y barato Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed