DE MIRADA TRISTE

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 "VisiBiliz-ARTE, mujeres pintoras", un proyecto que sucede a "Mujeres en el arte", damos un salto hasta llegar a finales del siglo XIX.

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Más de magníficas 50 escritoras y escritores han elaborado, inspirándose en  obras de arte ejecutadas por mujeres, relatos cuyo fin es visibilizarlas. Hoy, de la mano de Adelina Gimeno Navarro conoceremos a Ana Bilinska. No os perdáis su maravilloso y estremecedor relato!!!

Autora: Adelina Gimeno Navarro

Escritora

Valencia

 

DE MIRADA TRISTE

Mientras creaba el boceto de lo que sería su próxima obra de arte, la artista del pincel no dejaba de observar la mirada triste de su modelo.

No quería entretener su trabajo con una charla, pero era obvio que detrás de ella había toda una historia digna de ser retratada junto a la imagen.

Sus miradas se cruzaban demasiado, la piel brillante por el sudor no le facilitaría mucho a la hora de plasmar el color negro en el lienzo.

No lo dudó ni un segundo, se acercó a la muchacha y sin decir ni una palabra recogió su pelo con un pañuelo rojo, luego bajó su escote dejando su pecho al descubierto. Ladeando con suma delicadeza su rostro, haciendo que su mirada se clavase de aquel modo en el techo de la habitación.

Volvió a tomar sus utensilios de trabajo y preguntó…

-¿Qué fue lo qué ocurrió?

La mujer negra tragó saliva y sin mover ni un ápice su cuerpo, contestó…

-Fui violada, maltratada y ultrajaron mi vida para siempre…

La artista seguía dibujando su cuerpo “de hecho” al trazar las líneas de la boca la calcó, dejándolas señaladas y abultadas como sus labios se quedarían después de la confesión.

El momento resultó embarazoso, ninguna de las dos reaccionaba, hasta que la pintora, que quería poner más verdad a su obra de arte, salió de nuevo de aquel espacio que ocupaba delante del lienzo.

Acercándose a la joven modelo retocó sus hechuras y rectificó la pose de su cabeza. Observando la humedad de los ojos, y allí, tan cerca de ella estaba, que la piel delataba con su fealdad, el sufrimiento que había pasado.

Con su vestido pobre en florituras y el paipái sobre su falda, nada más le daba vistosidad a su cuerpo que el collar de oro que adornaba como una soga su cuello.

Bajando en aquel momento su mano rozó involuntariamente la desnudez del pecho juvenil de la mujer. De ese modo la aureola al sentir el tacto sensible de aquella otra piel, se arrugaba.

Un tímido “lo siento” pronunciaban las dos al unísono, mientras cada una de las mujeres, mantenía, fijada la mirada en lo que había encontrado al bajarla.

Ahora era el momento, no había duda de que despertó en la modelo instintos que quería ocultar. Una mujer tan castigada, con poca experiencia no habría duda de que sentía, a pesar de su mala experiencia como había comenzado a explicar.

Se acercaba con el pincel al trazo del pezón, aquel mínimo contacto, el realismo con el que lo pintó. Diciéndose que quedaba en el cuadro, que de sus pinceles salía y que era un verdadero logro el realismo obtenido.

Empeñada en terminar aquella mañana, ya que su tía no le prestaría de nuevo a la sirvienta, dio un respiro a quien le servía de musa. Cubriendo su pecho al subirle el vestido, le ofrecía un vaso de agua.

-Toma, relájate y refréscate, continuaremos a mi vuelta…

Saliendo de la habitación rumbo, quién sabe dónde. Fue en ese momento de curiosidad por parte de la muchacha que volteó el caballete y quedaba impresionada con su propia expresión.

Había llovido y el suelo estaba embarrado, salí y crucé al granero, la señora me había dicho que el señor me espera allí, requería mi presencia, pues la potrica iba a parir.

Entré llamando al señor, pero no respondió nadie, por lo que me acerqué hasta la cuadra donde estaba la parturienta. No vi nada extraño, la futura mamá estaba tumbada y mucho más tranquila que yo, puesto que la tormenta volvía a mostrarse y los relámpagos se sucedían unos detrás de otro.

En uno de aquellos estruendosos truenos, me asusté y me di la vuelta para salir del establo, estaba horrorizada…

     


Mis gritos debieron escucharse por todos lados, al topar mi cara con la del señor. Me intentaba calmar y le presenté titubeando mis disculpas.

No parecía muy ofendido, al contrario, con descaro manoseó mis pechos mientras con la otra mano en mi trasero me acercó bruscamente a él.

Fue llegar a ese punto y su respirar la alertaba de su presencia otra vez en el establo convertido ahora en estudio de pintura.

-No temas, tranquila sigue contando y no tendrás que posar por más tiempo.

Resultaba que la joven negra relató sus pensamientos en voz alta a la vez que los recordó al ver su vejación en el rostro del lienzo.

-¿Hace falta que siga? Eres tan buena con los pinceles que una simple respuesta te ha valido para retratar en mi piel aquel sufrimiento. Desde entonces no he vuelto a ser la misma, su tío me violó, y no una sola vez.

-¿Lo has contado alguna vez?

-No, para qué, su tía debe saber algo y jamás me ha preguntado nada, al contrario, siempre que coinciden y yo estoy cerca, los dos se muestran más enamorados.

-Si tiene que seguir, hágalo, siga por favor, esto me ha servido para aprender que todo recuerdo de la vida, de un modo u otro regresan.

Diciendo aquello se sentaba adoptando la misma postura que tenía antes del descanso, colocando su mirada triste en el techo del establo que fue testigo del ultraje a su persona.

-Si estás dispuesta a seguir hagámoslo, no muevas la boca, no rompas a llorar, con la humedad de tus ojos basta… Pero…

Y le bajó el vestido, dejando su pecho de nuevo desnudo.

-Tu vergüenza debe verse, al igual que delatas el miedo en tu mirada por aquellos hechos.

-Teniendo en cuenta que este es un regalo para mis tíos, a ver si ellos también pueden esconder su vergüenza.

Adelina GN

 

Anna Bili?ska-Bohdanowicz nació en Zlotopole, Ucrania, en 1857 y falleció en Varsovia, Polonia, en 1893. Fue una pintora polaca muy conocida por sus retratos.

Viajó a Múnich, Salzburgo, Viena y norte de Italia, visitando museos y galerías. Más tarde, marchó a estudiar a París. En 1884 murió su padre y tuvo que comenzar a ganarse la vida dando clases de dibujo.

 

 

 

 

 


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