Un encuentro inesperado. Parte 1.

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Me llamo Mía, soy delgada, con pechos estándar pero bastante nalgona y mido 1.60mts, cuando conocí a Ulises yo cursaba el 6to semestre de la preparatoria, Ana era su hermana y mi mejor amiga, nos reuníamos siempre en su casa para estudiar, terminar la tarea o simplemente platicar, Ulises nunca se encontraba ya que estudiaba la Universidad pero un día comenzamos a coincidir un poco más, teníamos platicas muy amenas, era muy amable conmigo y siempre estábamos bromeando, llegamos al punto en el que nos volvimos amigos.

Un día de pijamada, mientras me lavaba los dientes coincidí con Ulises, la puerta estaba abierta, yo estaba en el lavabo de la izquierda, entonces el entró y ocupó el de la derecha cabe mencionar que ya era de noche, yo llevaba puesta un pijama de short tipo seda y una blusa un poco suelta, sin sostén, mientras nos lavábamos los dientes nos sonreíamos coqueteando como siempre, al terminar Ulises me dijo sin más:

-que linda se te ve tu pijama, nunca había notado que no usabas sostén, ¡pero te queda bien!

Yo estaba tan anonadada que no supe en ese momento que contestar así que me limité a sonreír, él se acercó a mí, tuve que voltear hacia arriba ya que él era bastante alto a comparación de mí y me dijo:

- no te ofendas es solo que no puedo evitar decirlo.

- no te preocupes no me ofendí, buenas noches.

Justo cuando estaba por salir, Ulises me tomó del brazo y cerró la puerta, me miró y comenzamos a besarnos lento, sentía sus labios húmedos y su lengua cálida pasar por mi boca, apretábamos nuestros cuerpos hasta que me levantó por las nalgas y me montó sobre el lavabo, me sujetó por la cintura y comenzamos a besarnos tan frenéticamente que la lujuria ya desbordaba de mí, con sus manos frías recorría mi cintura y mi espalda mientras yo abrazaba su cuerpo con mis piernas y aferraba mis manos a su cara y su cabello rizado, comenzó a tocar mis senos por debajo de la blusa, sin pensarlo mis labios se escaparon de su boca , ¡ahhh!, el deseo incrementaba cada vez más, con su mano comenzó a tocar mi sexo de arriba hacia abajo cada vez más rápido por encima de la ropa, ya no podía más estaba tan mojada y excitada a punto de dejar escapar otro gemido de placer, cuando de pronto un toque en la puerta hizo que nos detuviéramos de inmediato.

-¿Mía, estás bien?

Con la poca fuerza que tenía recobré el aliento y dije:

- ¡si!, no te preocupes ya voy!

Me acomodé el pijama, mire con tristeza a Ulises, le di un dulce beso y salí apresurada del baño cerrando la puerta de prisa, Ana me sujetó y me dijo:

-¿estás bien ?, estás pálida y sudando.

-¡si! no me siento bien, creo que ya me quiero ir a dormir-

Al llegar a su cuarto me recosté pensando en lo que había pasado, ese placer cortado de momento confieso que me dolía un poco el estómago, antes de dormir tomé mi celular y ahí estaba un mensaje de Ulises 

*Tuve que terminar solo, pensando en tí, me encantó tocarte y tenerte entre mis brazos necesito más de ti, necesito saborearte completa.*

Le respondí de inmediato *El Viernes tu hermana tiene una cita y yo la voy a cubrir tengo varias horas libres que te parece?* 

*No puedo esperar, necesito tus besos, necesito tu cuerpo, hasta el viernes será. Descansa *

 Aún faltan dos días ya no puedo esperar...


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